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Pekín, China. China se trazó acortar las distancias geográficas con América Latina y el Caribe este 2016 mediante unas relaciones renovadas entre ambas partes que promueven hoy el desarrollo común y la construcción de una comunidad de destino compartido.

Damy Vales/Prensa Latina

damy-vales-519-aYa es bien conocida la amplia labor de la diplomacia de esta nación para afianzar sus alianzas  a escala planetaria, en aras de alcanzar la paz en el orden internacional en beneficio del desarrollo como prioridad y una mayor contribución al mundo.

En ese sentido, abordar los desafíos a los que se enfrentan los países en vías de desarrollo, incluidos China y las naciones latinoamericanas, se vuelve un objetivo esencial de este gobierno.

Este año que termina, el presidente chino Xi Jinping, realizó una visita de Estado a tres países de América Latina, (Ecuador, Perú y Chile), siendo la tercera en 3 años desde que asumió su cargo en 2013, y que demuestran la importancia que el territorio asiático confiere a esa región.

Xi cumplimentó previamente una visita de Estado a Trinidad y Tobago, Costa Rica y México en 2013; posteriormente visitó Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba en 2014.

En el marco de la fructífera gira reciente a Latinoamérica,  Xi aprobó, y se publicó un segundo Documento de políticas para América Latina y el Caribe, considerado una nueva “hoja de ruta” que orientará el futuro desarrollo, continuo y estable de las relaciones entre las dos partes.

El mandatario chino instó a seguir elevando los vínculos de cooperación China-América Latina y el Caribe, planteó la necesidad de que ambos lados enarbolen la bandera de la paz, el desarrollo y la colaboración, promuevan el acoplamiento de las estrategias de desarrollo y materialicen la compartición de los frutos de la colaboración.

En el mencionado texto, China asegura que su desarrollo no habría sido posible sin el avance conjunto de los países en vías de desarrollo, incluyendo los de América Latina y el Caribe.

Sin embargo, para aprovechar el impulso de las oportunidades que ofrece la llamada “nueva normalidad” de China y para seguir siendo competitivas, las economías de América Latina y el Caribe necesitan aplicar políticas de desarrollo innovadoras para satisfacer mejor la creciente demanda china, sobre todo en el sector de la industria agroalimentaria y los servicios.

Las relaciones comerciales entre China y América Latina han experimentado un aumento portentoso, con flujos comerciales que se han multiplicado por 22 desde el año 2000, frente a un incremento mundial del triple en términos generales. Las estadísticas oficiales muestran que el volumen comercial entre China y América Latina se situó en 236 mil 500 millones de dólares en 2015.

En la actualidad, Pekín es el segundo socio comercial y el tercer mayor inversor en Latinoamérica, mientras que América Latina es el séptimo mayor socio comercial de China. Más detalladamente, China es hoy el principal socio comercial de Brasil, Chile y Perú y el segundo de México, Argentina y Venezuela.

A comienzos de 2015, en el primer Foro China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Xi Jinping se comprometió a incrementar el comercio con la región a 500 mil millones de dólares y a invertir 250 mil millones en el transcurso de la próxima década.

Además de este gran salto en la esfera económica, la cultural también ocupó un lugar preponderante. En julio de 2014, el presidente chino propuso celebrar en el 2016 el Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe cuando se reunió con los líderes de la Celac. El año cultural se inauguró a finales de marzo pasado en Pekín, capital de China, con una gala presentada por casi 100 artistas nacionales y de América Latina y el Caribe.

Un ejemplo fehaciente del incremento del intercambio cultural fue la realización en noviembre de  la Primera Cumbre de Líderes de Medios de Comunicación China-América Latina, en el Centro de Conferencias de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Santiago de Chile, en la que Xi ofreció un discurso.

En la cita, el mandatario asiático señaló que los intercambios entre los medios de comunicación constituyen una parte importante de las relaciones entre China y América Latina. Abogó por que las dos partes aprovechen recíprocamente los medios de comunicación y trabajen juntas para mejorar su influencia y notificar la confianza de China y América Latina al mundo. Consideró que las prensas de este territorio y de Latinoamérica y el Caribe deberán articular sus voces al unísono en lo que refiere a la paz mundial, el desarrollo y otros importantes temas, así como mostrar sus posiciones y salvaguardar los intereses comunes de los países en desarrollo. A juicio de Xi las relaciones culturales constituyen una importante parte de la diplomacia integral China-América Latina.

Debemos considerar la celebración del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe como un nuevo punto de partida y mantener firmemente la oportunidad histórica de la cooperación integral sino-latinoamericana, dijo.

El presidente exhortó a emplear plenamente los frutos culturales mutuos, para que las civilizaciones china y latinoamericana sean un ejemplo de intercambio armonioso y fomento mutuo entre las diferentes civilizaciones, las cuales añaden más colores en el panorama cultural diversificado del mundo.

Damy Vales/Prensa Latina

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ARTÍCULO]

Contralínea 519 / del 19 al 25 de Diciembre 2016

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