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La Agenda Nacional de Riesgos 2016 –elaborada por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y avalada por el Congreso de la Unión– incluye como tema prioritario el crimen organizado trasnacional, revela el Cuarto informe de gobierno del presidente Enrique Peña.

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Ya en la Agenda 2015 el crimen organizado, en su variante de narcotráfico, se ubicó como la principal amenaza a la seguridad nacional de México, tal como Contralínea lo documentó (ediciones 500, 501 y 502) tras acceder a las Agendas de los 3 primeros años del actual gobierno, consideradas altamente confidenciales. La diferencia es que, por primera vez, esta amenaza incluye el aspecto trasnacional.

Es el apartado “1.2.3 Fortalecer la inteligencia del Estado mexicano para identificar, prevenir y contrarrestar riesgos y amenazas a la seguridad nacional”, del Cuarto informe, el que descubre que la Agenda 2016 atiende a la “delincuencia organizada transnacional” como uno de los “factores que pueden vulnerar el pleno desarrollo de la nación o que busquen atentar contra los objetivos e intereses nacionales”.

Además, y como en los 3 años anteriores, se incluyen los desastres naturales y pandemias; la ciberseguridad; las fronteras, mares y flujos migratorios irregulares; y el terrorismo y armas de destrucción masiva. En total, la lista se integra por 10 amenazas a la seguridad nacional.

En ese listado de riesgos que prioriza el gobierno se observan dos problemas. El primero de ellos es que no necesariamente se trata de las vulnerabilidades de más urgente atención –pues las Agendas excluyen los temas de pobreza, impunidad y crisis económica, pese a ser realmente alarmantes (Contralínea 501)– y, el segundo, que aún cuando esas amenazas están perfectamente delineadas, ninguna de ellas ha sido combatida. Por el contrario, la mayoría ha aumentado el nivel de riesgo.

Ejemplo de ello es, sin duda, la que ahora es considerada la máxima amenaza a la seguridad nacional: el crimen organizado. Dos aspectos de las Agendas lo demuestran: a inicios de este gobierno, el narcotráfico se ubicaba como la segunda amenaza, y en 2015 y 2016 es la primera. Y ahora no sólo se trata del crimen organizado o el narcotráfico a nivel doméstico, sino que la alarma se ha extendido al aspecto trasnacional.

Entrevistado sobre este tema, Jorge Retana Yarto, maestro en ingeniería financiera e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que los grupos del narcotráfico que operan en México son parte de la criminalidad trasnacional y, por tanto, son en sí mismos una amenaza a la seguridad nacional.

 “No se trata de ninguna manera de organizaciones que afecten [sólo] la seguridad pública: una organización que está vinculada trasnacionalmente, por el tipo de negocios que hace, a otras organizaciones internacionales que tienen ámbito de acción en regiones y continentes enteros, disputa lo que la Constitución establece como facultades exclusivas del Estado.”

Otro aspecto que evidencia que el nivel de riesgo ha aumentado tiene que ver con la violencia. Al respecto, el indicador al que mayor atención pone la Agenda Nacional de Riesgos es la tendencia creciente en homicidios: de diciembre de 2012 a julio de 2016 se han contabilizado 62 mil 152 homicidios dolosos a lo largo del territorio nacional.

Esos homicidios se suman a los 104 mil 89 de los que se tuvo registro en el sexenio de Felipe Calderón. Así, en estos casi 10 años de “guerra” contra el narcotráfico, 166 mil 241 personas han perdido la vida en un contexto violento.

Es evidente que la espiral de violencia vinculada al crimen organizado no se ha frenado, a pesar de los miles de millones de pesos que han fluido para, supuestamente, combatir este flagelo. Tan sólo en seguridad pública el actual gobierno habrá ejercido más de 590 mil millones de pesos, entre enero de 2013 y diciembre de 2016.

La falta de resultados y la alarmante violencia no son desconocidas por el gobierno. En el propio Cuarto informe se detalla que, “de acuerdo con las estrategias de regionalización y de fortalecimiento de la inteligencia, planteadas en la política pública de seguridad y procuración de justicia, se dio seguimiento a indicadores de seguridad pública, dando especial importancia a la violencia derivada del narcotráfico y a los delitos de impacto social, como el secuestro y el robo en sus diversas modalidades. Estos indicadores sirvieron de base para la elaboración de estudios sobre la delincuencia organizada, tema prioritario de la Agenda Nacional de Riesgos”.

Las estrategias de respuesta a la Agenda 2015

El Cuarto informe detalla que, entre el 1 de septiembre de 2015 y el 31 de julio de 2016, la Secretaría de la Defensa Nacional instrumentó algunas estrategias a partir de las prioridades de la Agenda 2015.

Para atender el problema del narcotráfico, a través del Sistema Integral de Vigilancia Aérea, realizó “operaciones de vigilancia, inteligencia y reconocimiento aéreo con aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana, en contra de actividades de la delincuencia organizada y para la identificación y seguimiento de aeronaves ilícitas, así como en apoyo de tropas”.

Según los datos oficiales, se trató de 338 misiones de vigilancia aérea que con aviones Embraer 145 y King Air BE-350 ER, con un total de 1 mil 234 horas de vuelo. Además, 156 misiones de vigilancia, inteligencia y reconocimiento en áreas y lugares identificados con alta incidencia delictiva, empleando las aeronaves pilotadas a distancia –mejor conocidas como drones– Hermes 450, S-4 Ehécatl y G-1 Guerrero, con un total de 466 horas de vuelo.

Las acciones relacionadas con la Agenda Nacional de Riesgos 2016 apenas se empiezan a definir, pues el Cisen presentó el anteproyecto al Consejo de Seguridad Nacional apenas el 16 de mayo pasado y, 2 días después, a la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, para que ésta emitiera su opinión.

El documento –que se integró bajo la metodología con el enfoque multidimensional de la seguridad nacional planteado en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018– busca permitir la generación de esquemas estratégicos de prevención y de reacción, con base en sus causas estructurales, indica el Cuarto informe. Ojalá esta vez si den resultado, pues el país está al borde del colapso.

Nancy Flores

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: AGENDA DE LA CORRUPCIÓN]

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Contralínea 506 / del 19 al 24 de Septiembre 2016

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