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Las negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos respecto a los acuerdos de suspensión se han reanudado, pero enfrentan complicaciones: cualquiera de los gobiernos podría cesar la negociación, indica el reporte Revisiting US-Mexico Sugar Agreements publicado por el Congressional Research Service de la Federación de Científicos Americanos (FAS, por su sigla en inglés)

De acuerdo con la FAS, el Departamento de Comercio de Estados Unidos podría inclinarse a abandonar la negociación si concluye que los acuerdos no operan satisfactoriamente para sus intereses o es incapaz de llegar a modificaciones que México pueda convenir. Abandonar los acuerdos implica que se volverían a recaudar los impuestos suspendidos.

Por otro lado, opina que la posible respuesta de México ante la sustitución del azúcar importado por Estados Unidos, en el caso de que se descartaran los acuerdos, es desconocida, pero recuerdan que en 2014 las autoridades mexicanas amenazaron con aplicar medidas de retorsión comercial en la misma circunstancia.

Uno de los principales problemas que plantean es que el destino del azúcar mascabado mexicano exportado a Estados Unidos podría provocar complicaciones en las negociaciones. Esto se debe a que gran parte de este tipo de azúcar es vendido a productores de jarabe de azúcar, que termina en productos como bebidas, helado y productos horneados. Esto no viola los acuerdos comerciales entre ambos países, pero es problemático porque desabastece las refinadoras tradicionales estadunidenses.

El reporte afirma que “las refinerías tradicionales que producen azúcar blanco han sido dejadas con un suministro más pequeño de azúcar mascabado incluso cuando el mercado para azúcar refinada se ha vuelto más competitivo, creando un entorno de mercadeo difícil para estas refinerías”.

Los productores de la industria azucarera estadunidense fueron quienes solicitaron la investigación en torno a las exportaciones mexicanas en 2014. A partir de este suceso se discutieron los acuerdos vigentes. Ahora, autoridades estadunidenses están explorando posibles modificaciones a los acuerdos de suspensión del comercio de azúcar con México que atiendan el problema del suministro de azúcar mascabado en refinadoras estadunidenses, informa la FAS.

Los acuerdos de suspensión, que actualmente siguen en vigor, establecen límites en las exportaciones de azúcar mexicano a Estados Unidos, incluyendo límites de volumen de exportación y precios mínimos. México aceptó limitar sus exportaciones de azúcar a Estados Unidos, por lo que éste accedió a los precios mínimos de importación y suspendió impuestos substanciales al azúcar mexicano.

De acuerdo con el reporte, la solución no es tan sencilla debido a que abrir el mercado a mayores exportaciones de caña de azúcar podría provocar sobreabastecimiento, lo que a su vez, podría obligar al Departamento de Agricultura a decomisar azúcar para equilibrar el mercado interno. El costo del azúcar decomisado en ese caso es cubierto por fondos presupuestales, por lo que no es conveniente para Estados Unidos.

Actualmente México es el principal exportador de azúcar a Estados Unidos. Abastece alrededor de 10 por ciento de los suministros de azúcar importados a dicho país.

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