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La tasa de desempleo podría aumentar a 7 por ciento en 2016, prevé el informe semestral Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). México está dentro de las naciones que se mantuvieron estables.

Los organismos de las Naciones Unidas señalan en el informe que debido al bajo dinamismo en la generación de empleo, entre otros factores, el desempleo urbano aumentó en más de medio punto porcentual, al pasar de 6 por ciento en 2014 a 6.5 por ciento en 2015, y prevé que en 2016 aumente otro medio punto porcentual. También señala que para los países de América del Sur el contexto macroeconómico global es más desfavorable.

El documento también señala que la debilidad en la generación de empleo en 2015 se reflejó en la tercera caída anual consecutiva de la tasa de ocupación, pues descendió en 0.4 puntos porcentuales. Con esto, el número de personas que percibe un ingreso por hogar disminuyó, lo cual representó un impacto en el aumento de la pobreza en 2015. El informe prevé para 2016 “una nueva caída de la tasa de ocupación y un empeoramiento de la calidad del empleo, al centrarse la generación de nuevos puestos de trabajo en sectores de baja productividad”.

No obstante, el informe precisa que no todos los países de América Latina y el Caribe se encuentran en la misma situación con respecto a la tasa de desempleo: sólo en siete de los 19 países aumentó; en nueve cayó; y en tres se mantuvo estable. En México, República Dominicana y los países centroamericanos y del Caribe el mercado laboral fue más favorable que en Sudamérica. El documento señala que esto se debe a que los países del norte se benefician del crecimiento estable de Estados Unidos.

El documento explica que en México y los países centroamericanos los salarios reales se beneficiaron de una inflación descendiente, resultado de la caída de los precios de los combustibles.

En México, de la Población Económicamente Activa (PEA), 95.8 por ciento manifestó contar con un empleo en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE); sin embargo, existe un subuniverso de personas que tienen necesidad y disponibilidad para trabajar más horas y que son subocupados, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La tasa de desocupación fue de 4.2 por ciento en enero de 2016, cifra menor a la registrada en enero de 2015, que reportó la desocupación en 4.5 por ciento. No obstante, el Inegi también registró un incremento en la tasa de subocupación en el periodo de enero de 2015 a enero de 2016, pasó de 8.2 por ciento a 8.4 por ciento.

El informe de la Cepal y la OIT señala que la pobreza y la desigualdad que caracteriza a las naciones de América Latina y el Caribe se relaciona con los déficits de “trabajo decente” en las zonas rurales. Explica que las tasas de pobreza son mayores en las zonas rurales “en gran medida debido a que la productividad es muy reducida y el empleo suele caracterizarse por escasos ingresos, menos opciones de trabajo remunerado para las mujeres, bajos niveles de educación formal y una mayor debilidad de las instituciones laborales, que se manifiesta en una limitada cobertura de los sistemas de protección social, un significativo incumplimiento de las normas relativas al salario mínimo y un alto grado de informalidad laboral, entre otras cosas”.

Precisa que para frenar esto es necesario una modernización, diversificación productiva y un incremento de la productividad del sector agropecuario. Asimismo, es necesario el fortalecimiento de las instituciones laborales en las zonas rurales para alcanzar una formalización del trabajo rural. El cumplimiento de las normas laborales y respectivas al salario mínimo, además de la inclusión de mujeres y jóvenes en el sector laboral. “De esta manera, se generarían más opciones de trabajo productivo y decente” explican en el prólogo del informe Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y José Manuel Salazar, director regional de la OIT.

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