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I. Hasta los intelectuales que se precian de demócratas, lo que más aprecian de las obras completas de Nicolás Maquiavelo (1469-1527) no son Las Décadas de Tito Livio, sino su análisis de las autocracias (Juan Ferrando Badía, Democracia frente a Autocracia; editorial Tecnos). Maquiavelo es más que sólo El Príncipe. No estudian su aportación en Historia de Florencia; Comparación de las cosas hechas por la República Florentina, o Discurso de las cosas florentinas luego de la muerte de Lorenzo de Médicis. Su Epistolario: 1512-1527. Ni el estudio de Harvey C Mansfield: Maquiavelo y los principios de la política moderna: un estudio de los discursos sobre Tito Livio. Ni de Maurice Joly: Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu. O su obra literaria recopilada por Nora Hebe Sforsa: Textos Literarios de Nicolás Maquiavelo. Traductora y autora de las valiosas notas a pie de página, nos trae la comedia: Mandrágora. Y, Clizia, Fábula de Belfagor Archidiablo, Decenales, El asno, Poesías diversas y Correspondencia selecta. En la escena XI de la comedia Mandrágora hace decir a Fray Timoteo: “Además de esto, el fin ha de ser considerado en todas las cosas…”.

exlibris-300II. Apunta la autora: “Es éste el único lugar en toda la extensa obra de Maquiavelo donde se explicita la idea –vituperada por muchos de sus contemporáneos y por las generaciones futuras–, de que el fin justifica los medios”. No encontré el significado de mandrágora ni en el Diccionario de Uso del Español de María Moliner, ni en el Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico de J Corominas y JA Pascual; y Maquiavelo la usa como pócima –probablemente de la hierba así llamada– para quitar lo estéril a una mujer y que pueda embarazarse. Es un truco, pues como Lucrecia insiste en tener un hijo y su esposo –muy entrado en años– ya no tiene el suficiente poder sexual, Calimaco enamorado de ella, junto con sus cómplices inventan esa bebida para hacer cornudo al marido. Es así como en esta comedia se insinúa la frase por la que aquellos que inventaron –despectivamente– el “maquiavelismo”, han querido difamar al creador de la teoría política.

III. Maquivelo radiografía en El Príncipe a los gobernantes y el papado de su tiempo, a los Borgia, a los Médici; quienes lo despidieron de su trabajo en la Cancillería de Relaciones Exteriores de Florencia, y éste, queriendo recobrar su empleo, dedica el texto a Lorenzo de Médici (dedicatoria suprimida en las siguientes ediciones). Su más reciente edición se debe a Taurus y al Senado de la República, con nota preliminar de Giovanni Sartori. Prólogo de Maurizio Viroli (autor de La Sonrisa de Maquiavelo). Proemio de Zoé Robledo, estudioso de Maquiavelo y Senador por Chiapas. Introducción de Jorge Islas. La carta de Maquiavelo a Francesco Vettori. Y la nota de Antonio Blado d’Asola, primer impresor de El Príncipe, el 4 de enero de 1532, 5 años después de la muerte biológica de Maquiavelo. Éste es piedra de toque y punto de partida para estudiar las teorías políticas modernas que constituyen la ciencia política, que tiene por objeto de conocimiento las técnicas para gobernar por medio del derecho positivo, y los recursos de los gobernantes para implantar los fines de la política, en el contexto de la explicación contemporánea del Estado como estructura jurídica (Hans Kelsen: Teoría General del Estado. Y coordinado por Joan Subirats y Pere Vilanova: La Evolución del Estado en el pensamiento político).

Ficha bibliográfica:

Autor: Nicolás Maquiavelo

Título: Textos literarios

Editorial:         Colihue, Argentina

Álvaro Cepeda Neri*

*Periodista

[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: EX LIBRIS]