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Pueblos de Chiapas declaran a sus territorios libres de megaproyectos

A los medios de comunicación; a las organizaciones, movimientos y colectivos nacionales e internacionales:

Comunidades de los municipios de Tapachula, Motozintla, Huehuetán, Cacahoatán, Tuzantán, Escuintla, Acacoyagua, Chicomuselo y Comalapa en el estado de Chiapas, que están viendo su territorio y sus ríos amenazados por diversos proyectos de represas, hidroeléctricas y explotación minera hemos decidido manifestarnos conjuntamente a través de sus delegados el pasado 8 de diciembre de 2015 en la ciudad de Tapachula, Chiapas, para ratificar mediante un acta conjunta que declaramos nuestros ríos y territorios libres de represas y minas, exigiendo a los tres niveles de gobierno el respeto a nuestra decisión y escuchar la voz del pueblo.

Desde 2012, también en Tapachula, se exigió a través de oficio a las autoridades la cancelación de cualquier tipo de permisos para la implementación de proyectos hidroeléctricos y mineros en la región. En este acto la autoridad municipal negó el conocimiento de proyectos de este tipo, pero hemos sido testigos de diversas intervenciones en nuestras comunidades y ejidos por parte de personal y maquinaria de empresas que pretenden hacer estudios, así como de que existen investigaciones de impacto ambiental para los proyectos hidroeléctricos de Chespal y Cuilco, con el fin de implantarlos sin informar o pedir consentimiento de la población, quienes somos los legal y legítimos dueños de estas tierras y por tanto los únicos facultados para decidir sobre su uso y destino.

Desde esa fecha y hasta ahora, las diversas comunidades preocupadas por las implicaciones que pueden tener estos proyectos en nuestra vida nos hemos reunido ya por varios años en diferentes puntos de la región para compartir información, construir alianzas y tomar decisiones en conjunto. Así y con apoyo de diversas organizaciones hemos conocido acerca de afectaciones que provocan las minas y las represas a las comunidades y al medio ambiente y nos hemos consultado internamente como pueblos y ejidos, siendo el consentimiento libre, previo e informado un derecho fundamentado en la legislación nacional e internacional, decidiendo de forma libre y democrática, que no permitiremos la explotación minera ni el represamiento de ríos en nuestras comunidades y cuencas.

A través de los medios de comunicación y la entrada de personal y maquinaria en la zona sabemos que están proyectadas hidroeléctricas en los ríos Cuilco y Coatán, entre otras, y que existen diversas concesiones para la exploración minera, que ponen en riesgo nuestra seguridad, cultivos, salud y vida comunitaria. A su vez sabemos de muchos intentos de compra de terrenos y voluntades para la aceptación de estos proyectos, lo que está provocando división en las comunidades y posibles conflictos internos por lo que exigimos a las autoridades federales, estatales y municipales que escuchen y respeten la voz del pueblo y cancelen definitivamente cualquier acuerdo, licencia, concesión o permiso que haya sido expedido para algún proyecto en estas comunidades, así como que nos dé toda la información que tengan acerca de los avances e intenciones por parte de cualquier empresa o entidad gubernamental de intervenir en nuestro territorio.

Le pedimos al pueblo de México, a los medios de comunicación y a las organizaciones nacionales e internacionales que velan por los derechos humanos que estén atentos, con el fin de que se respete nuestra voluntad de mantener los ríos y territorios de la región sin proyectos de extracción minera o generación de energía hidroeléctrica, los cuales no traen desarrollo, ni beneficio para las comunidades. Cuando tan solo pedimos vivir bien.

Atentamente:

Movimiento La Voz del Pueblo, Frente Popular en Defensa del Soconusco 20 de Junio, Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos, Red Mexicana de Afectados por la Minería, Otros Mundos Chiapas, AC

Organizaciones internacionales respaldan trabajo del GIEI en México

En la noche del 26 de septiembre de 2014, estudiantes en el estado de Guerrero, en el Sur de México, fueron violentamente atacados por la policía local; 43 estudiantes fueron detenidos y desaparecieron. El caso de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos forzosamente es un doloroso ejemplo de la crisis de derechos humanos que enfrenta México y ha provocado indignación en todo el país y a nivel internacional.

A petición del gobierno mexicano, las familias de los estudiantes desaparecidos y representantes legales de las víctimas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acordó establecer un grupo de expertos de reconocimiento internacional para brindar asistencia técnica en la investigación y búsqueda de los estudiantes desaparecidos. En septiembre de 2015, tras 6 meses de trabajo en la investigación, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) emitió un informe extenso en donde expuso sus conclusiones preliminares. Los hallazgos de los expertos resaltaron graves deficiencias en la investigación original del gobierno y refutaron la teoría del gobierno de que los cuerpos de los estudiantes fueron quemados en un basurero local. El informe también pidió que se abran nuevas líneas de investigación y que se continúe la búsqueda de los estudiantes desaparecidos.

Las organizaciones firmantes reiteramos nuestro pleno apoyo a la importante labor del GIEI. El GIEI está integrado por cinco expertos independientes, reconocidos a nivel internacional, en las áreas de la investigación penal, derechos humanos y la atención a las víctimas: Carlos Martín Beristain, Angela Buitrago, Francisco Cox Vial, Claudia Paz y Paz, y Alejandro Valencia Villa. Han llevado a cabo una investigación muy profesional y elaboraron un informe detallado y ampliamente fiable.

Damos la bienvenida a la noticia de que el gobierno mexicano haya transferido el caso a la autoridad de la Subprocuraduría de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República y que se esté formando un nuevo equipo de investigadores para trabajar junto con el GIEI, solicitudes que los expertos hicieron con el fin de poder continuar con su importante labor.

Si bien reconocemos al gobierno mexicano por estos pasos positivos, nos preocupa que algunas corrientes dentro del mismo gobierno mexicano continúen resistiéndose a la apertura de nuevas líneas de investigación e insisten en la validez de los hallazgos originales del gobierno. Además, estamos profundamente preocupados por los recientes intentos de algunos grupos por difamar al GIEI y a las organizaciones de derechos humanos que representan a los estudiantes y sus familias, y por criminalizar a las víctimas del ataque y a sus compañeros de clase. Estos esfuerzos suman dolor innecesario a un caso ya vergonzoso, desvían la atención de la investigación misma y buscan deslegitimar la presencia del GIEI así como la búsqueda de justicia de los familiares.

También reiteramos la importancia de la plena cooperación del gobierno de México en la investigación del caso, incluyendo la cooperación del ejército mexicano. Seguimos preocupados de que, a pesar de varias solicitudes, el GIEI aún no haya podido entrevistar a los soldados del batallón local, quienes estaban conscientes del ataque contra los estudiantes y presentes en algunas escenas del crimen.

A medida que la investigación avanza, el gobierno mexicano tiene una nueva oportunidad de mostrar liderazgo y apoyo en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos mediante la cooperación con el GIEI y la garantía de que el nuevo equipo de investigadores de la Subprocuraduría de Derechos Humanos está equipado con los recursos humanos y financieros necesarios para cumplir eficazmente su trabajo. El apoyo del gobierno mexicano para la investigación y el GIEI demostrará su nivel de compromiso para lograr la verdad y la justicia en este caso emblemático y para avanzar en la protección de los derechos humanos en el país.

Según su mandato, el GIEI está encargado de tres objetivos principales: desarrollar planes de búsqueda de los estudiantes desaparecidos; analizar las líneas de investigación para determinar los responsables del ataque a los estudiantes; y dar seguimiento y asistir en los planes del gobierno mexicano para proporcionar atención y reparación a las víctimas del ataque y sus familias. Además, con más de 26 mil casos de desapariciones documentados en México, el GIEI ha proporcionado recomendaciones sobre cómo fortalecer la capacidad institucional de México para abordar esta problemática en el país.

El GIEI comenzó a trabajar en marzo de 2015 con un mandato inicial de 6 meses. El 28 de octubre de 2015, el gobierno de México, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los representantes legales de los estudiantes acordaron renovar el mandato del GIEI por un periodo adicional de 6 meses. Durante las discusiones sobre esta renovación, el gobierno mexicano y el GIEI llegaron a un acuerdo sobre los términos del mandato y las condiciones que deben cumplirse para que los expertos puedan llevar a cabo su trabajo sin obstáculos.

Atentamente:

Amnistía International, Brigadas Internacionales de Paz, Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Conectas Human Rights, Fundación para el Debido Proceso, Grupo de Trabajo para Asuntos Latinoamericanos, Asociadas por lo Justo, Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, Robert F Kennedy Human Rights

Nuevo premio internacional al Centro Vitoria

El Ayuntamiento de Siero del Principado de Asturias, España, otorgó al Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, AC (Centro Vitoria) el Premio Internacional de Derechos Humanos de Siero 2015. Dicho premio fue entregado el 10 de diciembre de 2015 en Pola de Siero, España, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos.

Este premio distingue a colectivos e instituciones que se caracterizan por su labor y contribución de manera relevante a la promoción, defensa o divulgación de los derechos humanos. El Jurado, integrado por el alcalde de Siero, miembros del Concejo de Siero e integrantes de organizaciones civiles de la región de Asturias, recibió alrededor de una serie de propuestas de diversas partes del mundo, y decidió entregar este reconocimiento al Centro Vitoria por su trabajo de acompañamiento a víctimas de violaciones a derechos humanos, colectivos y movimientos sociales que defienden y reivindican política y socialmente sus derechos a una vida digna.

El premio ha sido entregado anteriormente a organizaciones y movimientos sociales con un amplio compromiso a favor de los derechos de los pueblos y las personas, por ejemplo, en 2001, al Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil; 2004, al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas; y en 2007 al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco, estos dos últimos de México. Igualmente en 2013, a la Asociación Defensa de la Mujer y la Infancia de Irak; entre otros.

Desde la década de 1980, en el Centro Vitoria hemos apostado políticamente a la construcción y fortalecimiento de sujetos de exigibilidad y justiciabilidad de los derechos humanos, por lo que este premio se debe al tejido de lazos solidarios entre las diversas organizaciones y movimientos sociales con los cuales colaboramos y caminamos hermanadamente, y por ser un espacio modesto y sensible de encuentro y formación de nuevas generaciones de personas defensoras de derechos humanos. Asimismo, el premio es para las víctimas de violaciones a derechos humanos que recurrentemente asistimos en el Centro Vitoria y que han confiado en el acompañamiento de la organización. Consideramos que nuestro trabajo está cimentado en la búsqueda de cambios estructurales, que sean transformaciones de raíz que eviten las constantes violaciones a derechos humanos. Nuestra labor como Centro Vitoria se fundamenta en el uso de las herramientas de los derechos humanos y en acompañar procesos de exigibilidad y justiciabilidad donde las personas y pueblos sean las protagonistas, sobre todo aquellas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

En medio de la crisis de derechos humanos que vivimos en México, consideramos que la solidaridad internacional nos confirma que aún se necesitan muchos esfuerzos colectivos por construir a favor de la paz y la justicia. Por ello, seguiremos trabajando por la vigencia de los derechos humanos, el respeto de la Madre Tierra y la confluencia de espacios organizativos encaminados a la construcción de un país y un mundo más digno y justo. Agradecemos el reconocimiento que nos hacen grupos solidarios en España, particularmente de la región de Asturias, pues se convierte en un aliento para hacer frente a la situación de violaciones graves a derechos humanos que padecemos en nuestro país.

Para el Centro Vitoria es fundamental que los Estados, y en particular el Estado mexicano en todos sus ordenes y niveles, cumpla con sus obligaciones de promover, respetar, proteger y garantizar que los grupos, organizaciones y personas dedicadas a la defensa y protección de los derechos humanos lo hagan sin temor a sufrir criminalización, privación de libertad y en muchos casos la perdida de la vida, por ejercer un derecho humano que nos ayuda a enfrentar un proyecto impuesto de país en México, que en estos momentos es contrario a los principios de democracia y de derechos humanos reconocidos internacionalmente. Este tipo de reconocimiento visibiliza la importancia del trabajo que organizaciones civiles y movimientos sociales hacemos con las víctimas, y con nuestras redes y grupos de defensa y promoción de derechos.

La entrega del Premio Internacional de Derechos Humanos de Siero, España, llega en un contexto en el que la implementación de una serie de reformas estructurales es contraria a derechos; en donde la creciente violencia estructural, la corrupción e impunidad predomina en el país, por lo que nos da la posibilidad también de sumar esfuerzos para hacer realidad los derechos y asumir juntas y juntos la construcción de alternativas en medio de una crisis de civilización sin precedente. Nuestra esperanza y trabajos organizativos están entre los pueblos y comunidades que resisten, los movimientos sociales, y entre organizaciones y personas defensoras de derechos humanos que cultivan un sentido crítico y emancipador.

Atentamente:

Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, AC

Contralínea 467 / del 14 al 12 de Diciembre 2015

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