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La crisis de las pensiones ha alcanzado a la población de Corea del Sur. En un país poblado mayoritariamente por ancianos, los jóvenes en edad de trabajar no son suficientes para sostener una economía ya precarizada. Pero ése es sólo uno de los problemas de la baja natalidad que mantiene el país desde hace décadas. Las proyecciones indican que, de mantener la tendencia, hacia 2050 la población habrá decrecido en 13 por ciento

Prensa Latina

La vida de los ancianos en Surcorea, una de las sociedades más envejecidas del mundo, se hace cada día más difícil en un contexto en que las pensiones son bajas y decrece el índice de natalidad y, por tanto, la fuerza laboral.

La situación social se agrava sobre todo para el 48.6 por ciento de los ciudadanos de la tercera edad que viven por debajo del nivel de pobreza, lo cual afecta su calidad de vida e integración social, según un informe del Instituto de Trabajo.

 “Muchos jubilados queremos trabajar a tiempo parcial, pero no hay suficientes puestos laborales, e incluso algunos recogen basura, aunque eso no alcanza para vivir”, afirma KooSang-yul, de 68 años de edad.

Otro adulto mayor, de nombre Park Myung-sun y de 83 años de edad, manifestó que los familiares pudieran resolver la situación económica de los más longevos, sin embargo, incluso los hijos, empeñados en otros menesteres, entre ellos casarse, “no tienen tiempo para nosotros”.

En medio del progresivo incremento de la esperanza de vida de la población (79.1 años), recientemente el gobierno de Seúl admitió la existencia de un creciente déficit en el sistema público de pensiones.

Para paliar esa situación, los principales partidos políticos y el Ejecutivo propondrán al Parlamento, para su discusión en mayo próximo, un proyecto de ley que propone incrementar las pensiones a exfuncionarios.

Las autoridades plantearon además, en ese orden, elevar aún más el salario mínimo nacional, que actualmente asciende a 4.98 dólares por hora.

En aras de reemplazar la fuerza laboral de los ancianos y contrarrestar los ínfimos niveles de natalidad, el gobierno del país asiático revisó sus estrictas políticas de inmigración para atraer mano de obra extranjera y a la vez impulsar programas de multiculturalidad.

La población extranjera crece con rapidez cada año en la nación asiática hasta el punto de representar ya alrededor del 3 por ciento del total nacional, difundió recientemente la revista The Diplomat.

Al convertirse en los últimos tiempos en una de las sociedades más envejecidas del mundo, con baja tasa de natalidad, Surcorea presenta escasez de fuerza de trabajo y se elevan los costos médicos, entre otras consecuencias.

Sobre esa realidad, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) expuso en un informe que entre los 34 países integrantes de ese organismo, Seúl presenta el índice de envejecimiento poblacional más acelerado.

Tales fenómenos adversos provocaron una notable reducción en 2012 de la población económicamente activa a escala nacional, según el Instituto Surcoreano de Economía Industrial y Comercio (KIET, por su sigla en inglés).

Según esa fuente, en 2013, respecto a la población total de Corea del Sur (más de 49 millones de habitantes), el 12.2 por ciento superaba los 65 años de edad; por lo que en ese indicador este país de Asia Oriental figuraba en el puesto 30 entre los 34 Estados que integran la OCDE.

 “La velocidad de envejecimiento en la República de Corea se cuadruplicó de 1970 a 2013, casi dos veces más que la cifra media correspondiente a la OCDE”, detalló.

En términos de acelerado envejecimiento, diversas fuentes revelan que a Surcorea le siguen, por ese orden, Japón, Finlandia, Portugal, Italia, República Checa, Canadá y España.

En un plazo de 3 años, en Surcorea el 14 por ciento de la población tendrá 65 años o más, lo que, de acuerdo con expertos, compromete el desarrollo económico futuro del país, donde el ingreso per cápita promedio anual es de más de 24 mil dólares.

Al crecer el empleo a un ritmo más lento, aumentará la proporción de personas que deberán ser sustentadas a partir de 2020, precisó, por otro lado, un informe gubernamental.

Según conceptos demográficos, el envejecimiento poblacional contempla cambios en la estructura por edades, en que básicamente crecen los grupos de personas maduras y longevas y se mantienen o disminuyen los de menos años.

Surcorea, que encara no sólo el lastre del elevado envejecimiento, resulta también afectada por la descendente tasa de natalidad, que la presidenta del país, Park Geun-hye, califica como un grave problema actual. El índice de nacimientos se situó en 2013 en 1.19 hijos por mujer, considerada la más baja dentro de la OCDE, apuntó.

Analistas demográficos advierten que, de continuar la tendencia descendente en la tasa de fertilidad, en 2050 la población actual surcoreana disminuirá en un 13 por ciento, es decir, se reducirá a 42.3 millones de personas. De permanecer invariable esa tasa, en 2100 la población surcoreana se contraerá hasta 20 millones de habitantes y finalmente quedaría en cero en 2750, de acuerdo con un estudio del Servicio de Investigación de la Asamblea Nacional (Parlamento).

De cara a esa realidad, Park señaló que el territorio demanda la adopción urgente de medidas para enfrentar los acuciantes problemas demográficos.

 “Los próximos 5 años constituyen [un] tiempo imprescindible para manejar la crisis de natalidad y alta velocidad de envejecimiento nacional”, afirmó la mandataria en una reunión con integrantes de su administración.

Tanto el gobierno como diversas organizaciones en Seúl coinciden en que para estimular el número de nacimientos, deben disminuir los costos en la crianza de los hijos y mejorar la asistencia social a las madres, que combinan el trabajo con la atención a sus descendientes.

Muchos afirman también que en los últimos tiempos las mujeres optaron por tener menos hijos, lo cual está motivado por la escasez de puestos laborales, pese a ser uno de los punteros mundialmente en el desarrollo tecnológico.

Cerca del 55 por ciento de las mujeres surcoreanas de 15 a 64 años forman parte de la fuerza laboral, en comparación con el 65 por ciento como promedio en las economías avanzadas, de acuerdo con datos de la OCDE. En medio de un ambiente laboral extremadamente competitivo y altas exigencias educativas, en aras del éxito profesional, la mayoría de las parejas prefieren tener uno o dos hijos, que pueden atender mejor.

No son pocos los que insisten en elevar la presencia de las mujeres en las tareas económicas en esa parte de la península coreana como forma de potenciar los ingresos en los hogares y fomentar el bienestar de sus vástagos.

Prensa Latina

[Sección: Línea Global]

 

 

 Contralínea 433 / del 19 al 25 de Abril 2015