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I. Han proliferado las revistas de divulgación con anécdotas, sucesos interesantes y hasta sin relevancia de la historia universal, pero atractivos. Y es que los editores encontraron una veta de lectores que, buscando enterarse de esos aspectos del pasado, les es más fácil recurrir a ellas que a libros que requieren mayor dedicación y reflexión más rigurosa. A este fin tenemos opciones como: Iberia Vieja, estrictamente dedicada a España; Historia de México; de National Geographic, Historia. Relatos e historias de México. Historia y vida; o La aventura de la historia, editada en España por el notable periodista español Pedro J Ramírez y, como las anteriores, con circulación en casi todo el mundo de habla hispana. El número de noviembre-diciembre de 2014 ofrece el dossier (palabra de origen francés que significa conjunto de documentos referidos a un tema): Momentos estelares de la prensa, escrito por cuatro historiadores, con presentación general de su director, Javier Arredondo.

II. Son cuatro documentos para quien busca una introducción a lo que, con la inauguración del liberalismo político en las Cortes de Cádiz, permanece desde 1811 y remarca Javier Redondo: “Los gobiernos y los tribunales tienen sobre sí otro tribunal más alto, que es el de la opinión pública” (Jürgen Habermas, Historia y critica de la opinión pública, editorial Gustavo Gili). Incluso también como material de estudio en escuelas de comunicación (palabra que en mala hora sustituyó a “periodismo”). Es un repaso histórico de cuándo y cómo la prensa escrita contribuyó a las revoluciones democráticas, y aún sigue resistiendo los embates en su contra. Gutenberg “revolucionó la técnica de imprimir”; así, los periódicos, “nacieron como pequeñas hojas de información mercantil y se convirtieron en el azote del poder y vehículo […] de la libertad de expresión durante 2 siglos […] contribuyeron [con] las revoluciones liberales; sirvieron y combatieron a ideologías y partidos, y han destapado grandes escándalos en las sociedades contemporáneas”.

III. Con el ensayo “Siglos XVII y XVIII: papeles para el incendio social”, Manuel Moreno da cuenta de la revolución de la prensa “para el incendio social” inglés, estadunidense y francés que conquistó las libertades, que siguen siendo defendidas contra los gobernantes que quieren abolirlas; y como si la democracia directa no fuera a reaccionar para impedir esas regresiones. Justino Sinova continúa con su texto: “¿Hechos o consignas?”, dilema del periodismo actual derivado en el periodismo de investigación (La investigación a partir de historias. Manual para periodistas de investigación, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, pone énfasis en confrontar la veracidad de los hechos para informar, y sobre ellos afianzar la crítica y los análisis para que, como contrapoder, el periodismo sirva a la opinión pública). Rafael de las Cuevas presenta “El triunfo del cuarto poder”, pero la prensa no es ni debe ser un poder, menos el cuarto de los tres en que se divide el Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, sino un contrapoder para criticar a esos poderes; e informar, expresar opiniones, análisis y lo que en el cuarto ensayo Antonio Rubio llama “Periodismo de investigación”. Y salvo en Estados despóticos o autoritarios, no ser más un poder al servicio del poder estatal. Este dossier nos obsequia el panorama mínimo de lo que ha sido y es la prensa que se mantiene para divulgar lo que piensa, quiere y siente (de sentimiento, no de sensación), la opinión pública; y que la prensa informe a esa opinión publica en recíproca comunicación.

Álvaro Cepeda Neri*

Ficha bibliográfica

Autor: varios

Título: Momentos estelares de la prensa

Editorial: La Aventura de la Historia, noviembre-diciembre 2014

 

 

 

 

 

 Contralínea 427 / del 08 al 14 de Marzo 2015

 

 

 

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