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Los antirrepublicanos, antilaicos y antidemocráticos malos gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón continuaron la destrucción del país que iniciaron Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, completando los 24 años de empobrecimiento masivo con la implantación del neoliberalismo económico, la privatización del patrimonio nacional y el obsequio que del petróleo ha hecho el peñismo. Los más de 100 mil homicidios, desplazados, desaparecidos, feminicidios; el saqueo del dinero público, corrupción e impunidad; el auge del narcotráfico y su lavado de dinero; añadidos al alarmante desempleo, la falta de universidades y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos dejan en claro que los del Partido Acción Nacional (PAN), con el peñismo y el perredismo chuchista, resultaron tan malos los unos como los otros. Por esto es que la nación está harta de los malos gobiernos que disponen de los escasos recursos, no para atender las demandas sociales: empleo, seguridad e inversiones, sino para favorecer a los empresarios, patrones y millonarios, dejando que la pobreza tenga en sus garras a más de 50 millones de mexicanos. Y más de 20 millones en el desempleo.

Y en el contexto de esa política antidemocrática, de esa economía depredadora del neoliberalismo y de esa descomposición social generalizada prosperan las delincuencias y los abusos de funcionarios; además de los desgobernadores rateros y una corrupción donde nadan de a muertito hasta Enrique Peña y su esposa, para hacer del país un desastre total por la notoria falta de capacidad política para dirigir al Estado desde los gobiernos municipales, estatales y federal; y el desapego de ministerios públicos, tribunales y jueces, ministros y magistrados (incluso los electorales) que deniegan justicia y tienen a los mexicanos al borde del alzamiento nacional contra los malos gobernantes.

No hay un gobernador a salvo, sobre todo por los malos manejos de los dineros públicos. Son desgobernadores que abusan del poder en complicidad con los diputados de cada entidad, el apoyo de los partidos facciosos y la complicidad del Poder Judicial y los ministerios públicos. Y todo ese dejar hacer y dejar pasar de los desgobernadores –mediante sobornos– es para que los cárteles del narcotráfico hagan lo que quieran; y para poder saquear las haciendas públicas. Los desgobernadores, como Guillermo Padrés Elías, salidos de las madrigueras del PAN de Fox, Calderón, Germán Martínez y Gustavito Madero han colmado la desesperación ciudadana.

Y es que la impunidad y la protección presidencial (Peña y los senadores con facultades para echar a esos rufianes del poder y llevarlos a juicio político y penal han permanecido solidarios con ellos) hace que, como en el caso de Padrés, no prosperen acusaciones por el robo del agua a los yaquis y al municipio de Cajeme; como tampoco prospera la investigación de más de 10 mil millones de pesos que han robado el desgobernador y su familia por medio de su hermano y su cuñado. La organización Sonora SOS ha publicado una Carta Abierta (Reforma, 24 de noviembre de 2014), donde aparecen nombres, dinero robado, abusos administrativos, despojos que el desgobernador Padrés pretende encubrir imponiendo como sucesor en el gobierno al panista Javier Gándara Magaña, también acusado ante la Procuraduría General de la República (La Jornada, 26 de noviembre de 2014) por el desvíorobo de 147 millones de pesos federales cuando fue presidente municipal de Hermosillo.

El exdesgobernador Eduardo Robinson Bours también saqueó millones de pesos con el programa Sonora Progresa, y al quemar los documentos para según él no dejar huella, provocó el incendio de la Guardería ABC donde murieron 47 niños, con la complicidad y amparo de Calderón, dejando en la impunidad a un familiar de Margarita Zavala. Lo mismo busca Padrés y a toda costa quiere imponer como heredero a su socio Javier Gándara, perteneciente a la multimillonaria familia González, para volver a derrotar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) con su PAN, como lo hizo con Robinson Bours. Sonora ha pasado de la corrupción de los hermanos Bours Castelo a los hermanos Padrés Elías.

En casi 12 años, dos familias han robado sin límite y se han enriquecido sin que prosperen las denuncias. La pareja PadrésGándara busca perpetuar la corrupción que ha imperado en Sonora con los atropellos a ciudadanos que protestan contra politiquillos del PRI-Robinson Bours y del PAN de los citados y quienes con sus cómplices ¡convirtieron el gobierno de los tres poderes en un botín! Pues se han coludido con jueces, magistrados y legisladores para enriquecerse impunemente con empresas particulares, pozos de los que se han apropiado, terrenos urbanos y agrícolas, cuadras de caballos, ranchos –que son latifundios– y sus cárteles de amigos y cómplices para robar y saquear, peores que los delincuentes y a la par de los narcotraficantes.

Y si bien lo del botín se inició con Robinson Bours-PRI, el ratero de Padrés ha continuado como ave de rapiña empollando al desvalijador panista Javier Gándara Magaña, para entronizarlo como el tercer

Álvaro Cepeda Neri*desgobernador.

*Periodista

 

 

 Contralínea 420 / del 18 al 24 de Enero 2015