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El Estado Mayor Presidencial compró un sistema médico al doble de su precio en una operación triangulada, que derivó en el perjuicio al erario por más de 19 millones de pesos. Para la empresa revendedora, Pacific Youngs, el negocio representó su única ganancia en el año como resultado de una “perfecta coordinación” entre empresarios y Fuerzas Armadas

“Se presume un probable daño o perjuicio o ambos a la Hacienda Pública federal por un monto de 19 millones 279 mil 957 pesos 35 centavos”, concluye la Auditoría Superior de la Federación en su Informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2012. El motivo: la adquisición de un equipo médico dos veces más caro, comprado no directamente al vendedor oficial sino a una segunda empresa cuyo único ingreso en el año fue el que arrojó el excelente negocio hecho con el Estado Mayor Presidencial (EMP) en las postrimerías del gobierno de Felipe Calderón.

Contralínea tuvo acceso a los contratos firmados entre la institución encargada de la seguridad del presidente de la República y la revendedora de equipo médico, Pacific Youngs, SA de CV, cuyo propietario es el empresario Yung Burm Choi Lee.

El equipo no fue adquirido directamente con el fabricante, Olympus –que cuenta con oficinas y servicio de distribución en México–, sino con una tercera empresa, cuya única transacción en el año fue la realizada con el EMP. Todo, por adjudicación directa.

Los contratos a los que Contralínea tuvo acceso –por medio de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental– revelan que el nombre de la empresa es Pacific Youngs, y que se ostentó como “proveedor exclusivo” de Olympus para las Fuerzas Armadas. Y es que, en respuesta a la solicitud de información 0210000064514, el EMP decidió abrir sus archivos del caso al presente semanario.

Último año de sexenio, último jalón para muchos. Tiempos electorales, además. Por las oficinas burocráticas –sea cual sea la dependencia– revolotea una frase de Vicente Fox que pareciera hecha para el que desea una despedida cobijada por la impunidad: “Ya no importa. Total, yo ya me voy”. Carta blanca para aprovechar, para ser emprendedor y cerrar tratos… con recursos públicos.

Dispendio planeado

31 de enero de 2012. Una carta llegó a las oficinas del Estado Mayor Presidencial, entonces bajo las órdenes del general Jesús Javier Castillo Cabrera. El remitente era un civil: el ingeniero Francisco Javier Saldaña Cortés, gerente general y representante legal de Olympus América de México, SA de CV.

El ingeniero Saldaña se comunicaba para aclarar que si en un futuro al Estado Mayor Presidencial se le ocurriera aprobar la petición del subdirector administrativo de comprar un sistema integrado de cirugía endoscópica, el único que podría vendérselo no sería la empresa representada por él (Olympus) sino una firma distinta llamada Pacific Youngs, SA de CV, propiedad de Yung Burm Choi Lee, quien de alguna forma había logrado conseguir la etiqueta de “proveedor exclusivo para las Fuerzas Armadas” de la trasnacional.

La premonición del gerente de Olympus que abogó por otra empresa se cumplió y unas semanas más tarde el ente encargado de la seguridad del titular del Ejecutivo y su familia decidió adquirir el equipo médico.

“Al respecto, se determinó que el dictamen técnico de fecha 25 de abril de 2012, suscrito por el titular del área requirente del equipo, no contiene la información de los plazos, condiciones de entrega y forma de pago; además, en el mismo no se encuentran debidamente acreditados los criterios de economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad y honradez en los que se fundan, motivan y acreditan las mejores condiciones para el Estado”, apunta la ASF en la revisión hecha a la documentación a la cual Contralínea tuvo acceso.

La marca Olympus cuenta con una sucursal en México. Ofrece diversos productos que van desde pequeñas grabadoras de audio y cámaras fotográficas hasta equipos médicos, científicos e industriales. La multinacional tiene su propio sistema de ventas, no utiliza intermediarios, excepto con las Fuerzas Armadas.

Así lo expone la ASF: “de acuerdo con la información contenida en la página electrónica de Compranet y el portal de transparencia de diversas entidades como la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, entre otros, se identificó que dicha empresa, desde el año 2009 y hasta 2013, ha realizado operaciones directamente con diferentes dependencias y entidades federales, por lo que resulta cuestionable que otorgara a un distribuidor [Pacific Youngs] la exclusividad para las ventas a las Fuerzas Armadas.”

El Estado Mayor Presidencial, que entre sus atribuciones realiza labores de inteligencia para cuidar al presidente y a los jefes de Estado que visitan el país, el mismo que planea hasta el más mínimo de los detalles en sus operaciones –que no transacciones– asegura no haberse enterado de que la empresa de Yung Burm Choi Lee, Pacific Youngs, le vendió productos con sobreprecios de hasta el 104 por ciento.

Pacific Youngs no fue la única. Otro par de empresas inflaron los precios de sus productos en 172 y 255 por ciento. En ambos casos, como quien administra la abundancia y no le importa que le cobren de más, el Estado Mayor Presidencial cayó y adquirió los equipos complementarios.

En los documentos del expediente EMP-ADQ-AD-018-2012/52 no se esconden los costos que oficialmente –según las respuestas dadas por el EMP a la Auditoría Superior– no levantaron sospechas en los encargados de autorizar y ejecutar la compra: jeringas de 9 mil 180 pesos o botes de basura con un costo unitario de 1 mil 40 pesos.

Los nombres de los militares que firmaron los documentos se clasificaron como reservados por 12 años. Sólo se alcanza a ver que el entonces coordinador administrativo del EMP solicitó un anticipo del 30 por ciento del contrato el 5 de octubre de 2012.

Ante la visita por parte de los auditores de la ASF, la propia Olympus reconoció haber vendido el equipo médico a la firma de Young Burm Choi Lee en 13 millones 925 pesos. Después el EMP lo recompró 14 millones 475 pesos más caro.

El negocio no sólo fue perfecto para Pacific Youngs, también fue el único que realizó en 2012:

“De acuerdo con la información proporcionada por el Servicio de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se constató que los ingresos declarados para el pago del impuesto sobre la renta del ejercicio 2012 del proveedor del Estado Mayor Presidencial [Pacific Youngs] son exactamente iguales a los obtenidos por la venta del citado equipo médico al Estado Mayor Presidencial”, asienta la Auditoría Superior de la Federación.

Adjudicación directa, directa

No había de otra. El negocio se haría con Pacific Youngs y nadie más. Así lo demuestra la revisión financiera y de cumplimiento 12-0-02100-02-0347GB-010, realizada por la Auditoría Superior de la Federación.

El Estado Mayor Presidencial no dio oportunidad a otros proveedores de presentar en igualdad de condiciones una propuesta para vender el equipo médico deseado, señala el ente fiscalizador.

“No se proporcionaron a los proveedores las especificaciones técnicas claras y detalladas del equipo requerido, con las que pudieran ofertar equipos de calidad similar a los adquiridos.”

Los únicos que sabían eran Olympus y Pacific Youngs. Y la primera, a través de Francisco Javier Saldaña, ya había designado como “distribuidor exclusivo para las Fuerzas Armadas” a la empresa de Yung Burm Choi Lee.

El EMP se enredó en su explicación a los auditores. Primero aseguró haber realizado una reunión de trabajo con los distintos posibles proveedores y después añadió que ésta fue “sin invitación formal” a quienes pudieron ser los competidores de Pacific Youngs.4

“Sin embargo, esto difiere de lo manifestado por dos de las cuatro empresas que fueron visitadas por personal de la Auditoría Superior de la Federación”, relata la propia entidad fiscalizadora. Y detalla:

“Uno de los proveedores informó que nunca le fue solicitada cotización alguna” mientras que el otro: “no fue localizado en el domicilio señalado en su propuesta, [y] se comprobó que dicho domicilio corresponde al de una persona física que manifestó que lleva viviendo ahí aproximadamente tres años”.

En este punto, incluso la propia empresa beneficiada contradijo a su cliente, el Estado Mayor Presidencial: “informó que fue en una convención médica en el estado de Veracruz donde se enteró de las necesidades del Centro Hospitalario del EMP”.

Por último, la ASF solicitó al Servicio de Administración Tributaria constatar el cumplimiento de las obligaciones fiscales del ejercicio 2012 de la empresa Pacific Youngs mas no de los representantes legales de ésta y de Olympus América de México, Yung Burm Choi Lee y Francisco Javier Saldaña Cortés, respectivamente.

Por lo pronto, ambas empresas pueden vender sin restricción más equipos a cualquier dependencia, pues no cuentan con sanción alguna, como el propio portal de Compranet lo deja ver.

Para este trabajo se solicitaron entrevistas tanto con el Estado Mayor Presidencial como con Yung Burm Choi Lee y Francisco Javier Saldaña Cortés. En ningún caso hubo respuesta favorable.

 

 Mauricio Romero, @mauricio_contra

 

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 Contralínea 399 / 17 agosto de 2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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