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El Partido Acción Nacional (PAN) es el partido político que se ha opuesto sistemáticamente a las libertades sexuales, al aborto, a la diversidad y en el que se enarbolan consignas como la supuesta defensa de la familia y de “los valores”, meros eufemismos de actitudes mojigatas y santurronas.

Es el partido donde siempre ha predominado un conservadurismo cerril que hace años llevó a funcionarios de esa filiación a prohibir las minifaldas en Guadalajara, Jalisco, y a desatar en varias entidades verdaderas cruzadas contra espectáculos eróticos, e incluso contra la educación sexual.

Es el partido que hoy se opone radicalmente al matrimonio homosexual, aunque se trate, por definición, de relaciones que se llevan a cabo entre adultos y por mutuo consentimiento.

Pero actitudes tan represivas y pudibundas suelen ir de la mano con una gran hipocresía, con una doble moral que puede llevar a algunos de sus defensores a buscar los contactos eróticos incluso mediante la violencia y el abuso.

De ello habrían dado magistral lección dos panistas, funcionarios de la delegación Benito Juárez, que en Brasil –a donde viajaron para presenciar la Copa Mundial de Futbol– fueron detenidos por supuestamente recurrir a la violencia y al abuso sexual.

El pasado 30 de junio, en las páginas de internet y en redes sociales circulaba la información de que cuatro mexicanos habían sido detenidos por autoridades brasileñas, sin derecho a fianza, luego de que tocaran las partes íntimas de una mujer brasileña, golpearan a su esposo y a uno de sus hermanos (www.imagenzac.com.mx/nota/detienen-a-mexicanos-en-brasil-entre-el-21- 44-qs).

Entre los detenidos se cuentan dos exdiputados panistas de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF): Sergio Israel Eguren Cornejo y Rafael Miguel Medina Pederzini, quienes con su supuesto comportamiento difunden, además, una pésima imagen de la sociedad mexicana.

De acuerdo con el sitio Lancenet.com, de Brasil, los mexicanos se encontraban a bordo de un taxi, y al pasar junto a la mujer, tocaron sus partes íntimas, ante lo cual su esposo reclamó a los hoy detenidos, mismos que bajaron del taxi y lo golpearon.

Tanto Sergio Eguren como Rafael Medina siguen perteneciendo al PAN; además, el primero funge como director general de Desarrollo Delegacional de Benito Juárez, mientras que el segundo es director general de Gabinete y Proyectos Especiales de la misma demarcación del Distrito Federal, la única que sigue en manos de la derecha.

Ambos panistas han sido diputados en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Como tal, Eguren Cornejo se destacó por su intransigencia en la lucha contra los derechos de las parejas homosexuales.

En noviembre de 2009 proclamaba la defensa de “la familia como institución básica de la sociedad” y alegaba que si se legalizaba el matrimonio entre personas del mismo sexo, el Distrito Federal se convertiría en la jaula de las locas (La Jornada, 11 de noviembre de 2009).

Se oponía también a que las parejas homosexuales pudieran adoptar a menores y cuestionaba: “¿Qué garantía de vida normal podemos dar a una persona cuando dos personas del mismo sexo lo quieren adoptar, si hoy en día tenemos problemas de familias disfuncionales aun siendo heterosexuales?”

Actitudes tan moralistas contrastan con las que el propio panista, transgrediendo elementales normas éticas y legales, habría exhibido en Brasil.

Cabe preguntarse: ¿en qué tipo de familia disfuncional creció él para llegar a comportarse así, de manera tan prepotente y violenta, sin respetar mínimamente a las mujeres ni a sus parejas?

Por los trillados y corruptos caminos de la política, personajes como él llegan a tener en sus manos la posibilidad de limitar los derechos legítimos de los demás en aras de criterios moralistas, de los que hacen escarnio con su propio comportamiento.

Por su parte, Medina Pederzini también se ha ganado fama como moralista intransigente y radical.

Hace 3 años promovió en la ALDF una iniciativa para castigar la infidelidad conyugal con la imposibilidad de heredar.

Tal planteamiento motivó críticas y reflexiones como las vertidas por un articulista en esa época: “Solamente en una mentalidad inflexible, totalitaria y esquematizada, puede haber ocurrencias de esta naturaleza […] Por eso preocupa aún más que Medina Pederzini haya sido un formador de cuadros jóvenes en el panismo del Distrito Federal. Proponer barbaries como la de no heredar a los infieles es el principio para luego quemar en las plazas públicas a los presuntos culpables” (www.porlalibre.mx/ 6125.html).

Paradójicamente, el comportamiento exhibido por Medina Pederzini en Brasil, de abusar de una mujer, lo convertiría en transgresor de las normas de fidelidad que él dice defender en forma tan absoluta.

En círculos panistas se considera a Medina Pederzini cercano a Mariana Gómez del Campo, exnovia, a su vez, del delegado de Benito Juárez, Jorge Romero.

Comoquiera que sea, Medina Pederzini tiene una muy controvertida trayectoria política.

A la llegada de Jorge Romero como titular de la delegación Benito Juárez, se comentaba: “Rafael Miguel Medina Pederzini, a cargo de la Dirección General de Coordinación de Gabinete y Proyectos Especiales de Benito Juárez, tiene cola que le pisen. En la campaña electoral de 2012 fue señalado y acusado formalmente ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales por la presunta compra de votos, y según la información recabada por políticos de oposición, el entonces precandidato a la jefatura delegacional de Álvaro Obregón, “condicionó la ayuda del Programa Oportunidades” para que se votara por él. Este funcionario nos cuesta mensualmente más de 74 mil pesos” (http://dondeestaeldelegado.wordpress.com/2014/03/13/el-cartel-de-jorge-romero-herrera-en-la-delegacion-benito-juarez/).

Lo que una persona es se refleja a lo largo de su vida, en sus obras y en sus acciones, por lo que no es extraño que la inmoralidad y los abusos de este panista aparezcan tanto en el contexto sexual como en el político, entre otros.

El pasado 30 de junio, por la noche, Jorge Romero anunciaba que de comprobarse cualquier conducta indebida, “cualquier funcionario será cesado inmediatamente de su cargo” en Benito Juárez, y pedía esperar a que se conociera la versión del Consulado mexicano.

La mañosa retórica de Romero parece encaminarse a ganar tiempo para encontrar la manera de librar del castigo a sus colaboradores del merecido castigo a los delitos que habrían cometido en Brasil.

Para ello, quizá los tramposos y santurrones panistas busquen el apoyo del gobierno de Enrique Peña Nieto, o de políticos de otros partidos, o de la alta jerarquía del clero, tan dispuesta en algunos casos a defender a los abusadores sexuales.

Tal vez, en el estilo más sucio del panismo, el que encarnó Felipe Calderón, busquen intimidar a las víctimas (si están en posibilidades de hacerlo) o negociar con ellas para que proporcionen alguna versión distinta de los hechos.

*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México

 

Edgar González Ruiz*

 

 Contralínea 393 / 06 de Junio al 13 de Julio
 

 

 

 

 

 

 

 

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