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Los mexicanos de las últimas generaciones han sido educados para olvidar la historia de México, la que atesora los hechos gloriosos de los compatriotas que lucharon por la Independencia; luego contra los gringos que vinieron a robarse la mitad de nuestro territorio y regularmente contra sus intervenciones armadas. También murieron muchos mexicanos peleando contra el Ejército francés, nación ante la cual la clerecía católica fue a implorar a Maximiliano de Habsburgo que viniera a México a implantar una monarquía que se opusiera a las Leyes de Reforma, promulgadas contra el diezmo y demás privilegios exorbitantes de las autoridades religiosas. La sangre de los mexicanos corrió a raudales y, luego de su gran victoria contra el mejor ejército del mundo –para sus tiempos–, fue rescatada la República mexicana, sobreviviendo hasta la llegada al poder del general Porfirio Díaz, quien instaló 30 años de tiranía, abolió la Constitución Federal de 1857, restableció el latifundismo, sometió a la esclavitud a los obreros, a los campesinos, a la gente del pueblo y regresó al clero sus privilegios. Una vez más los mexicanos tomaron las armas levantándose con la Revolución de 1910, que costó la vida de 1 millón de mexicanos para recuperar sus derechos sociales y con la que se promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.

Este repaso a ojo de pájaro a la historia de México sirve para recordar a los millones de patriotas que dieron su vida por la nación, encabezados por Miguel Hidalgo, Juan Aldama, Ignacio Allende, Mariano Escobedo, Melchor Ocampo, Felipe Santiago Xicoténcatl, los Niños Héroes de Chapultepec, Ignacio Zaragoza, Felipe Ángeles, Pancho Villa, Emiliano Zapata, que de momento vienen a nuestra memoria para recordar que merecieron “un sepulcro para ellos de honor”, como lo expresó Francisco González Bocanegra en nuestro Himno Nacional.

Pues bien, el 21 de junio pasado se cumplió el 99 aniversario de la Batalla de El Carrizal, Chihuahua, cuando un regimiento revolucionario de caballería de la Brigada Canales infligió vergonzosa derrota a un regimiento estadunidense que, cumpliendo órdenes del general Jonh J Pershing, comandante de la expedición punitiva estadunidense “encargada de capturar al general Pancho Villa” por haber atacado Columbus al otro lado de la frontera, pretendía tomar la población de Villa Ahumada del estado de Chihuahua. Venustiano Carranza, quien fuera entonces el primer jefe del Ejército Constitucionalista, había ordenado que no se permitiera avanzar a los gringos en otra dirección que no fuera de regreso a su país. Entonces los invasores montaron una acción para verificar el cumplimiento de esa orden por parte de las fuerzas revolucionarias, y 15 kilómetros antes de Villa Ahumada, llegando al poblado de El Carrizal, lo encontraron resguardado por un regimiento al mando del general Félix Uresti Gómez, quien impidió la progresión enemiga. El general murió por descarga sorpresiva de fusilería enemiga, pero el teniente coronel Genovevo Rivas Guillén tomó el mando de los guerrilleros de la Revolución Mexicana conduciéndolos en el combate hasta la derrota de las fuerzas invasoras. En el combate murieron los oficiales blancos. Los soldados de raza negra, veteranos de la invasión estadunidense a las Filipinas que sobrevivieron, fueron hechos prisioneros.

Sin embargo, estos héroes que ofrendaron su sangre en la victoria contra un enemigo extranjero invasor permanecen en el olvido; los políticos gringófilos lograron que los mexicanos ignoraran esta victoria desapareciéndola de los libros de texto, no obstante que merecen un monumento, porque son paradigmas para quienes ahora portan el glorioso uniforme del Ejército del pueblo.

La Federación de Militares Retirados General Francisco J Múgica ha rendido homenaje a los soldados caídos, ceremonia verificada el sábado 21 de junio del presente año a las 12:00 horas, en el Panteón Jardín de la Ciudad de México, ante la tumba del general de división Genovevo Rivas Guillén. Para tal efecto, en cada ocasión anterior se ha solicitado a la Secretaría de la Defensa Nacional oportunamente una Bandera Nacional con escolta, banda de guerra y el personal para rendir honores a los héroes de la patria. Durante los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón, los secretarios generales Clemente Vega García y Guillermo Galván Galván, por “exigencias del servicio”, sistemáticamente los negaron. Fue el general Salvador Cienfuegos Zepeda, actual secretario, quien proporcionó a la Federación de Militares Retirados General Francisco J Múgica, AC, el personal de referencia para realizar el homenaje a los héroes.

La patria es primero.

*General brigadier retirado; presidente de la Federación de Militares Retirados General Francisco J Múgica, AC

 

 

 Contralínea 392 / 29 de Junio al 05 de Julio

 

 

 

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  1. Alejandro Gonzalez B / junio 29, 2014 at 2:57 pm

    Bueno, si a la historia verdadera vamos la mitad e nuestros héroes tambien tenian pretenciones monárquicas o fuera de época o locas o sin sentido. Esa, la que citan, es la historia oficial, que no es la verdadera o no

  2. Alejandro Gonzalez B / junio 29, 2014 at 2:58 pm

    Bueno, si a la historia verdadera vamos la mitad e nuestros héroes tambien tenian pretenciones monárquicas o fuera de época o locas o sin sentido. Esa, la que citan, es la historia oficial, que no es la verdadera

  3. Javier Gutiérrez / julio 5, 2014 at 2:41 pm

    Felicitaciones por su artículo.
    ya era hora de que reconocieran a estos héroes. Ojala y se haga publico el año entrante en que se cumplen 100 años del hecho y que se celebre la ocasión como lo que es un gran hecho para los Mexicanos

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