Autor:

I. Me es conocido César Cansino por sus ensayos, algunos libros y porque fue fundador y director de la revista mensual Metapolítica. No era santo de mi devoción, ya que sus análisis y producción de escritor, pensador e investigador –aunque brillantes– me parecían de un politólogo, si no reaccionario, de perspectiva derechizante (la objetividad para escribir es solamente para los dioses). Nada republicano, poco democratizador. Y de gran cultura en las teorías políticas. Pero ahora que ha publicado México en ruinas. Los saldos del panismo en el poder, 2000-2012, aún causándole disgusto las modalidades del centro-izquierda, está desilusionado de las derechas entorno al Partido Acción Nacional (PAN); y asido al punto de vista crítico-democrático, revela un giro de 180 grados, rompiendo el círculo de sus trabajos radicalmente diferentes: “Una suerte de ruptura en mi trayectoria personal, pero sobre todo en mis convicciones y expectativas personales acerca de mi país. Hace apenas unos cuantos años […] no me visualizaba escribiendo un ensayo crítico como éste sobre los pobres resultados alcanzados durante 12 años por el PAN al frente del gobierno federal”.

II. Por su bibliografía (donde falta el texto pionero de Carlos Arriola, El miedo a gobernar. La verdadera historia del PAN) y su prólogo, caí en la cuenta de que Cansino pintaba su raya exponiendo su tesis de que el PAN arruinó en 1 década al país. El calderonismo fue un auténtico panismo, porque Vicente Fox fue un patán oportunista, un cuatrero posando en Los Pinos ante la silla de montar –que cita Cansino– diciendo: “Quiero irme a mi rancho a criar vacas y becerros”. Pero ambos desgraciaron a la nación. Y ahora que tienen dos santos más, que se den de santos que los mexicanos no los echaron del poder y encauzaron al juicio político y penal por sus estupideces. No hubo soluciones a los graves problemas. Sólo dispendio, botín, mal gobierno ultraderechista y antilaico. Y un alcohólico –como Victoriano Huerta– atizando la violencia sangrienta del narcotráfico que arrojó feminicidios, secuestros, desapariciones: “por todo ello, afirmar que México está en ruinas, no es un juicio de valor sino un juicio de hecho”.

III. Sus 10 capítulos en casi 300 páginas nos presentan el desastre y la crisis general del país que dejaron el foxismo y el calderonismo; que bien puede abortar para ser reprimida militarmente o estallar como un masivo reclamo democrático-republicano en busca de un estadista, no de un bombero con “políticas de emergencia” que entre al relevo panista. El autor hace de su investigación lo que Timothy Garton propone en su libro Los hechos son subversivos; y es que el lector se queda con ganas de más de ese talento propositivo para mantenerse alerta ante Estas ruinas que ves –emulando el libro de Jorge Ibargüengoitia–, y no permitir más destrozos ahora con el Retorno de los brujos, que sustituyó a los que decían que “orinaban agua bendita…”. Excelente repaso que “desface entuertos” de esa docena trágica, que no fue alternancia y mucho menos transición para “resolver con más democracia los problemas de la democracia”. El prólogo y el epílogo son la pinza que aprieta férreamente el contenido. Pinza que también los lectores tienen en sus manos.

Ficha bibliográfica:

Autor: César Cansino

Título: México en ruinas. Los saldos del panismo en el poder, 2000-2012

Editorial: Universidad Autónoma de Puebla y Juan Pablos Editor, 2014

*Periodista

 

 

 

 

Contralínea 387  / 25 de Mayo  al 01 de Junio

Comments

comments