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Durante los sexenios de Vivente Fox y de Felipe Calderón, militantes del Partido Acción Nacional (PAN), entre ellos algunos vinculados a la ultraderecha católica, ocuparon muchas de las embajadas de nuestro país.

A la fecha, casi todos ellos han sido sustituidos por diplomáticos de profesión o por políticos de filiación priísta.

Algunos de los panistas desplazados han buscado nuevos empleos, sea en la política local, partidista, e incluso en el gobierno federal.

El Yunque en el Vaticano

Evidentemente, la embajada de México en la Ciudad del Vaticano fue una de las posiciones que más interesaron a los extremistas empeñados en fortalecer al clero y oponerse al Estado laico.

De 2001 a 2003, el embajador de México fue el panista Fernando Estrada Sámano, miembro de ese Partido desde 1958. Michoacano y católico, Estrada Sámano pertenece a una de las familias fundadoras del PAN.

Luis Felipe Bravo Mena, dirigente de la Organización Nacional del Yunque, fue embajador ante la Santa Sede de 2005 a noviembre de 2008, cuando pasó a ser secretario particular de Calderón.

El gobierno mexicano no pudo haber encontrado un personaje más comprometido con el activismo católico conservador y, por lo tanto, con los designios pontificios.

Bravo Mena se desvivió por complacer a la Iglesia Católica, al grado de que en 2007, para celebrar los 15 años de relaciones diplomáticas entre México y la Ciudad del Vaticano, que se iniciaron en 1992 bajo el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, propuso que México regalara al papa el nacimiento gigante de la Plaza de San Pedro, proyecto que finalmente no aceptaron las autoridades de la ciudad pontificia (http://archivo.e-consulta.com/blogs/sacroyprofano/?tag=luis-felipe-bravo-mena).

Bravo Mena fue reemplazado como embajador en el Vaticano por el también panista y guanajuatense Federico Ling Altamirano, perteneciente a una conocida familia derechista, que incluye al dirigente panista Alfredo Ling Altamirano.

En 2013, el relevo de Federico Ling fue el priísta Mariano Palacios Alcocer.

Panistas en las embajadas

De 2001 a 2012, muchas embajadas fueron ocupadas por panistas, algunos de ellos militantes de la ultraderecha católica.

Durante el periodo de Fox, la embajada de España fue ocupada por el panista Gabriel Jiménez Remus; y de 2007 a 2011 por Jorge Zermeño Infante.

Jiménez Remus es originario de Jalisco, donde desempeñó cargos como el de presidente estatal del PAN, diputado y senador. Zermeño Infante fue presidente municipal de Torreón, Coahuila, de 1997 a 1999, y, en 2005, candidato a gobernador en aquella entidad.

En la década de 1990, Zermeño se dio a conocer como uno de los alcaldes mochos del PAN que prohibieron la obra teatral Cuatro Equis, escandalizado porque incluía un desnudo. En 1997 se comentó en algunos medios de comunicación que ese ayuntamiento estaba decomisando revistas que tuvieran imágenes de desnudos.

En julio de 2013, Zermeño, quien pertenece al PAN desde 1968, fue nombrado coordinador de asesores de la Subprocuraduría de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), a cargo del también panista Ricardo García Cervantes, quien finalmente se hizo partidario de Peña Nieto.

El 21 de junio de 2012, el ultracatólico Francisco Ramírez Acuña, exgobernador de Jalisco, presentó sus credenciales al rey Juan Carlos I como embajador de México en España.

El 18 de junio de 2013, Ramírez Acuña definió a México como “una gran casa de puertas abiertas” para las empresas españolas, que podrán realizar “inversiones libres de sobresaltos” (http://yucatan.com.mx/mexico/politica-mexico/ramirez-acuna-mexico-una-gran-casa-de-puertas-abiertas).

El 8 de agosto del mismo año se dio a conocer su renuncia a esa embajada, donde fue sustituido por Roberta Lajous.

Ramírez Acuña, proveniente de la más radical derecha tapatía. Fue secretario de Gobernación de 2006 a 2008, cargo en el que sería sustituido por Juan Camilo Mouriño, amigo íntimo de Calderón, quien murió ese mismo año en un misterioso accidente aéreo.

El embajador de México en Canadá era el panista Francisco Barrio Terrazas, quien fue gobernador de Chihuahua en la época de Carlos Salinas. Barrio fue, al lado de Diego Fernández de Cevallos, uno de los derechistas más apreciados por el polémico expresidente.

A la llegada de Enrique Peña Nieto, Barrio Terrazas fue sustituido por el priísta Francisco Suárez Dávila.

En Chile, el panista Mario Leal Campos fue sustituido por el priísta Otto Granados. Leal Campos fue presidente municipal de San Luis Potosí, de 1992 a 1995, precisamente en la época en que los munícipes panistas censuraban obras que consideraban “obscenas”. En 1992, en esa ciudad, fue censurada por esos motivos la obra de teatro La Tarea.

En 2002, cuando fue designado por Vicente Fox para el servicio diplomático, algunas voces en San Luis hicieron notar que, cuando fue alcalde, Leal Campos fue acusado de los delitos de fraude y nepotismo, de los que no fue exonerado sino hasta 2001 (La Jornada, 17 de mayo de 2002). También se criticó la falta de experiencia de Leal Campos en el servicio diplomático.

Ahora, Leal Campos se ha mostrado interesado en retornar a la política local, por lo que en febrero de 2014 estuvo presente en una reunión de las huestes de Ernesto Cordero, en San Luis Potosí (www.oem.com.mx/elsoldesanluis/notas/n3285148.htm).

Al inicio de 2014, el único panista que se mantenía al frente de una embajada era Tarcisio Navarrete Montes de Oca, en la representación de México ante Grecia.

Luego de haber sido diputado federal por representación proporcional en la LVIII Legislatura (2000 a 2003), en 2007 fue nombrado por Calderón embajador en Honduras; y en 2011, ante la República Helénica.

Cabe recordar que en la época de Calderón, México mantuvo relaciones con Honduras a pesar del golpe militar que en 2009 derrocó al presidente Manuel Zelaya.

*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México

[Embajadas: relevo de panistas y ultraderechistas]

 

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Contralínea 380 / 6 al 12 de abril de 2014

 

 

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