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En México armado: 1943-1981, la aguda investigadora social Laura Castellanos fue desentrañando la época de luchas por las reivindicaciones sociales, económicas y políticas. Es un reportaje vestido como crónica y entrevistas a protagonistas que vivieron aquellas casi 4 décadas, durante las cuales “más de una treintena de siglas y nombres de grupos subversivos” generaron esperanzas. Sin duda alguna, otras guerrillas sobreviven en la clandestinidad a la espera de volver a irrumpir, demandando justicia social para los millones de mexicanos marginados que le han sobrado a los gobiernos desde el alemanismo; cuando aparece otro México abiertamente armado con toda clase de facciones y el renacimiento de la guerrilla, desde el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) hasta el Ejército Popular Revolucionario (EPR), al cual el reportero Zósimo Camacho entrevistó, plasmando el contenido en los números 368, 369 y 370 de Contralínea (enero de 2014).

Es el extraordinario testimonio de una lucha revolucionaria por reivindicar la justicia social y democrática de quienes ofrendaron su vida y libertad por el pueblo. Lucha que continúa en un país cuyos gobiernos han creado durante casi 70 años más de 80 millones de pobres, más de 100 millones de enfermos, más de 34 millones en la informalidad o desempleo total; 10 millones de jóvenes sin acceso a estudios medios y superiores; niños en la calle, prostitución y abuso sexual por parte de sacerdotes católicos; además miles de secuestrados, desaparecidos y desplazados, víctimas de la inseguridad, la corrupción gubernamental y la perversidad de la democracia representativa que combate, encarcela y asesina a la auténtica oposición que se manifiesta en las calles.

“El relato abarca una secuencia cronológica que comprende [casi] todo el siglo XX […] puede apreciarse cómo la historia parte del campo, como escenario, va las urbes y retorna hacia el campo […] arranca con la defensa de la tierra por parte del dirigente agrario Rubén Jaramillo en Morelos, de los normalistas Arturo Gámiz en Chihuahua, Genaro Vázquez y Lucio Cabañas en Guerrero y prosigue con las guerrillas urbanas […]. Fuerzas de Liberación Nacional, nace en 1969 con una base estudiantil citadina y en 1994 da vida al EZLN con una militancia fundamentalmente indígena-campesina. Se va al campo de nuevo…” (sic).

La bibliografía es una joya. En casi 400 páginas contiene un índice onomástico; dos mapas y un listado de la presencia guerrillera en el país; un ensayo de Alejandro Jiménez Martín del Campo desentrañando la impunidad como premio a los perseguidores de guerrilleros; un cronograma-organigrama, y una cronología de los movimientos armados. “A reserva de corroborar las cifras sobre el número de efectivos militantes y el tamaño de su base social […] el hecho de que organizaciones como el EZLN y el EPR se mantengan activas y que en el país se perpetúen rezagos abismales en materia democrática, económica y social, le dan a la historia de la guerrilla en México una vigencia que debe ser analizada y comprendida para poder erradicar las causas que le dan origen, no con medidas militares, sino con auténticas acciones de justicia social”.

Ficha bibliográfica:

Autora: Laura Castellanos

Título: México armado: 1943-1981

Editorial: Biblioteca Era, tercera reimpresión, 2011

*Periodista

 

 

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