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Con el objetivo de proteger su vida, los profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que desde el pasado 4 de febrero se encuentran en huelga de hambre decidieron retirar el campamento en el que llevaban a cabo su protesta. No obstante, aseguran que el ayuno continúa.
 
En entrevista telefónica, Víctor Amaury Simental Franco, uno de ellos, denuncia que la medida responde a las amenazas anónimas de muerte de que fueron objeto, luego del mitin que realizaron el 7 de febrero en el campus universitario. Así, desde la tarde del pasado sábado, los catedráticos se encuentran en un lugar que, por cuestiones de seguridad, se niegan a revelar.
 
El maestro en derecho comenta que luego de seis días sin ingesta de alimentos, su salud se encuentra muy deteriorada. Peor aún la del profesor Virgilio Humberto Serrano Perea, quien tiene 68 años de edad. Ya desde el viernes pasado éste último habría experimentado los primeros dolores de cabeza y temblores.
 
La mañana del 4 de febrero de 2014 fue la última vez Virgilio Humberto Serrano Perea y Víctor Amaury Simental Franco, exprofesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), probaron bocado. Horas después, se apostaron frente a la Facultad de Derecho, en Ciudad Universitaria, e iniciaron una huelga de hambre. Desde entonces, sólo ingieren de agua embotellada y pequeñas dosis de jugo envasado.
 
El pliego petitorio de los quejosos parece dar cuenta de un malestar acumulado. Se trata de 23 demandas que, de ser satisfechas, beneficiarían al grueso de la comunidad universitaria, aseguran. Respeto a los derechos humanos, a la vida privada, a las conquistas laborales, a la estabilidad en el empleo, a la libertad de cátedra, al orden jurídico y a la democracia en los procesos electorales internos, son algunas de ellas.
 
—¿Por qué tantas demandas? –se les pregunta.
 
—No deberíamos estar luchando por eso, porque todo se reduce a que se respete la ley. Si se respetara, no tendríamos que luchar por todo eso –responde Virgilio Serrano.
 
El docente de 68 años de edad explica que aunque el conflicto empezó a gestarse a finales de 2012, el detonante de la huelga de hambre, acción inédita para el caso de la Facultad de Derecho, es el despido injustificado de más de 130 académicos, incluidos él y Víctor Simental. Todos ellos habrían sido separados de sus funciones durante del semestre pasado por orden de María Leoba Castañeda Rivas, directora de la Facultad de Derecho, y sustituidos “por jóvenes recién egresados o recomendados”.
 
Fue a principios de 2014, cuando Virgilio Serrano supo de su despido; éste llegó luego de 36 de servicio a la institución. Refiere que no hubo notificación oficial ni explicación de causas, sino que el pasado 13 de enero, cuando intentó cobrar su cheque correspondiente a la primera quincena del año y a la segunda parte del aguinaldo de 2013, le dijeron que no podría hacerlo pues “estaba dado de baja”.
 
No obstante, de la plática que el doctorante en derecho sostuvo con Leoba Castañeda, concluye que su despido obedece a un acto de venganza. Él le habría increpado el porqué de tal acción, siendo que eran amigos y que, incluso, la apoyó para llegar a la dirección de la Facultad de Derecho. “Sí éramos amigos, pero me ofendió mucho que hayas hecho la Planilla Verde, que hayas publicado una mantas porque no ganaste y que te hayas quejado con el rector en el Consejo Universitario”, habría respondido ella.
 
El 10 de septiembre de 2012 se hizo pública la convocatoria para la elección de Consejeros Técnicos propietarios y suplentes de la Facultad de Derecho para el periodo 2012-2018. Apenas un mes después, los 30 integrantes de la Planilla Verde “Por una facultad libre, unida y engrandecida”, representados por Virgilio Serrano, interpusieron un juicio de amparo indirecto ante un juez de distrito en materia administrativa.
 
El objetivo del recurso jurídico, que se encuentra en etapa de ampliación de denuncia, es la anulación y posterior reposición del proceso de elección, como consecuencia de las irregularidades que lo acompañaron y que, de forma “alevosa”, llevaron al triunfo a la planilla apoyada por Leoba Castañeda. Por ejemplo, que se hizo a través de planillas y no de fórmulas como lo marca la legislación universitaria; que el 30 por ciento de los integrantes de la planilla ganadora no cubrían los requisitos necesarios; que la convocatoria no fue publicada en el órgano oficial de difusión y que carecía de firma; que la Planilla Verde fue excluida del proceso de “manera indebidamente fundamentada”.
 
“En cuanto no nos quedamos cruzados de brazos, derivado del fraude que vivimos, empezamos a ser perseguidos”, dice Víctor Simental, el otro profesor en huelga de hambre y quien también formó parte de la Planilla Verde.
 
A principios del semestre pasado, el doctor en ciencias, medio ambiente y desarrollo también fue separado de su función docente. Refiere que las ocho materias que impartía en la Facultad de Derecho se redujeron a una y luego a cero, situación que lo orilló a interponer una demanda laboral ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, misma que ya fue admitida y notificada a las autoridades universitarias.
 
—¿Le explicaron la causa de esta separación? –se le pregunta al docente con 7 años de antigüedad.
 
—Fue línea. Los que dan la cara muchas veces no saben ni qué decirte para justificar que no te hayan dado clases. Pero yo he cumplido fehacientemente con mis deberes como maestro: nunca falto ni llego tarde, agoto al ciento por ciento los temarios, me he capacitado, he publicado libros y artículos, soy del Sistema Nacional de Investigadores…
 
El profesor de 38 años de edad lamenta la indiferencia de las autoridades ante la huelga de hambre que, a pesar de su excelente salud física, ya le produce calambres y debilidad. Asegura que desde el día en que inició la protesta, ninguna autoridad se les ha acercado a preguntarles siquiera la razón por la que han dejado de comer.
 
Virgilio Serrano comenta que la decisión de recurrir a la huelga de hambre se originó tras la cerrazón de las autoridades de la máxima casa de estudios, incluida la rectoría universitaria, quienes han hecho caso omiso a sus reiteradas peticiones de audiencia.
 
Aclara, asimismo, que aunque algunas personas le han propuesto recurrir a otro tipo de acciones, como el cierre de la escuela: “yo no voy a iniciar la violencia, aunque estoy consciente de que en cualquier parte se va a iniciar porque el conflicto está escalando”.
 
Contralínea solicitó entrevista con las autoridades universitarias. Juan Sánchez Brito, director de Enlace y Relaciones Públicas de la UNAM, informó que “por el momento no hay posición institucional al respecto”.
 
Pliego petitorio de los docentes en huelga de hambre
1.     Respeto al orden jurídico establecido y a los derechos humanos del grueso de la comunidad universitaria
2.     Respeto a la vida privada de los profesores y alumnos. Que se quiten las cámaras de vigilancia con micrófonos de alta fidelidad ubicadas en la sala de profesores, en la sala de firmas, baños, etcétera
3.     Anulación de las elecciones de Consejeros Técnicos de septiembre de 2012. Reposición del proceso a través de una elección democrática en la que no participen los actuales e ilegítimos consejeros técnicos
4.     Respeto a la estabilidad en el empleo, a los derechos laborales de los docentes y a la libertad de cátedra
5.     Respeto a los horarios que tienen asignados los maestros. Que su modificación proceda solamente con su consentimiento escrito
6.     Que el registro de asistencias de los maestros pueda hacerse digitalmente
7.     Garantizar que cualquier proceso de elecciones respete la democracia, la igualdad de derechos y oportunidades, así como la normatividad universitaria
8.     Sancionar a los profesores y autoridades de la Facultad de Derecho que han utilizado su cargo para amonestar, hostigar, amenazar, chantajear y afectar la sana convivencia
9.     Que ningún profesor ocupe más de un puesto administrativo, salvo que se trate de una comisión transitoria
10.           Que las distinciones otorgadas a las docentes no sean por influencia, sino por votación libre y directa entre los mismos profesores
11.           Que cuando alguna dependencia, ya sea gubernamental o privada, solicite los servicios de uno o varios docentes, la elección sea por licitación o concurso y no por dedazo, compadrazgos o simpatías
12.           Que quienes ocupen algún puesto dentro de la administración pública federal que requiera de tiempo completo, sean impedidos para ser profesores de tiempo completo en la UNAM
13.           Diálogo directo con la directora de la Facultad de Derecho
14.           Que se quiten las trabas para obtener las becas que las dependencias de la UNAM otorgan a los docentes. Que la institución abra cursos de capacitación y superación personal para maestros, alumnos y administrativos
15.           Que los maestros tengan derecho a tener grupos hasta de 90 alumnos. Que no se limite a los alumnos la posibilidad de inscribirse con el docente de su preferencia
16.           Que no se vulneren los derechos humanos de los profesores de la tercera edad que demuestren su capacidad para impartir cátedra
17.           Que los directores, jefes de división, área y departamento cumplan con los perfiles que demanda el encargo
18.           Que la directora de la Facultad de Derecho muestre apertura con maestros y alumnos: que los reciba, escuche y les resuelva cuando enfrenten problemas de índole académica
19.           Que la directora asista al plantel los sábados, días en que opera el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia
20.           Que los miembros de la Planilla Verde afectados sean repuestos en sus clases, que se les respeten sus cubículos de trabajo, que sean recompensados por las ofensas recibidas y por los gastos derivados de su defensa
21.           Que los maestros injustamente despedidos, como Cristóbal Vera Alcaraz, sean reinstalados
22.            Que la terna para elegir a los directores de las escuelas y facultades provenga de la comunidad que será gobernada, mediante voto universal, libre y secreto
23.           Que los cursos de oposición en la Facultad de Derecho sean públicos y abiertos
 

 

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  1. José Enrique González Ruiz / febrero 14, 2014 at 6:32 pm

    El contenido del pliego petitorio deja ver que no sólo es un problema de despidos, sino también hay un cuestonamiento de fondo a la manera como funciona el poder en la UNAM: con autoritarismo y prepotencia (y sin una pizca de democracia).

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