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No hay crisis para la industria de guerra. Estados Unidos e Italia están modernizando sus aviones C-27J. El objetivo: disponer de una “cañonera voladora” capaz de destruir varios blancos de forma simultánea y en plena noche

Manlio Dinucci/Red Volatire-Il Manifesto

Roma, Italia. Por encima de las cabezas de los parlamentarios italianos, la Fuerza Aérea de Italia ha decidido dotarse de una nueva arma: la llamada “cañonera voladora”. Y procedió para ello a la celebración de un contrato con la firma Alenia Aermacchi. Pero eso no sucedió en Italia, sino en el marco de la feria aeronáutica de Dubái, desarrollada del 17 al 21 de noviembre de 2013. No se ha dicho cuánto costará eso, pero sí es seguro que será una nueva sangría para los fondos públicos italianos.

El contrato prevé la transformación de seis aviones de transporte táctico del tipo C-27J Spartan en lo que se denomina como C-27J Praetorian. ¿Qué significa esa transformación de un “espartano” en un “pretoriano”? Que ese avión militar de transporte se convertirá en uno de los aviones de ataque terrestre más mortíferos que existen, siguiendo el modelo de la “cañonera voladora” AC-130, ya utilizada por Estados Unidos en versiones que se han hecho cada vez más poderosas en todas sus guerras, desde Vietnam hasta Libia.

La última versión de la “cañonera voladora” estadunidense, el AC-130U Spooky, está equipada con una ametralladora rotativa Gatling de seis cañones de 25 milímetros, capaz de disparar 1 mil 800 proyectiles de uranio empobrecido por minuto; un cañón Bofors de 40 milímetros capaz de disparar 100 proyectiles por minuto y un obús de 105 milímetros capaz de realizar entre seis y 10 disparos por minuto. Gracias a un complejo sistema electrónico de detección con radar y sensores infrarrojos, la tripulación puede avistar y perseguir objetivos en movimiento –como vehículos y grupos de personas–, mientras que el avión vuela sobre ellos como un pájaro de presa, y atacar simultáneamente dos objetivos que se hallen a 1 kilómetro de distancia el uno del otro, desatando sobre ellos un impresionante volumen de fuego que no deja prácticamente ninguna esperanza de salvación. La “cañonera voladora” puede volar bajo cualquier tipo de condiciones meteorológicas y está concebida especialmente para la realización de misiones nocturnas, lo cual la convierte en uno de los sistemas de armas preferidos de las fuerzas especiales.

El C-27J Praetorian se destinará también a las fuerzas especiales italianas, esencialmente para misiones nocturnas de comandos. La “cañonera voladora” italiana será más pequeña que la estadunidense, pero no por ello ha de ser menos mortífera. El avión que Alenia Aermacchi está desarrollando, en colaboración con la empresa estadunidense ATK, será tecnológicamente más avanzado y también más versátil que el AC-130U Spooky, al extremo que las fuerzas especiales de Estados Unidos han decidido utilizar el C-27J como plataforma para sus operaciones.

Según la Fuerza Aérea italiana, los ensayos del C-27J Praetorian ya están en marcha y se espera que la certificación de este avión de ataque terrestre se concrete en los primeros meses de 2014.

El desarrollo de la configuración Praetorian prevé, además, un sistema de mando, control y comunicación del tipo C3/ISR, desarrollado por la firma Selex ES (Finmeccanica) y la inclusión a bordo del avión de sistemas de fuego aire-tierra (ametralladora y cañón de tiro rápido) capaces de “garantizar un amplio espectro de misiones, en particular los imperativos del mando operativo de fuerzas especiales”.

Durante una primera etapa, que debe realizarse de aquí a marzo de 2014, Alenia Aermacchi desarrollará un prototipo que será sometido a evaluación en “contextos operativos” –es decir, en teatros de guerra–, mientras que la segunda etapa se concentrará en la industrialización de la plataforma ya configurada (al final de la primera fase).

Los expertos ya anuncian que existe interés por el C-27J Praetorian entre distintos compradores potenciales extranjeros, “de los que pueden derivarse beneficios para el sistema Italia”.

Así se refieren al sistema que ha reemplazado el artículo 11 de la Constitución italiana (que mandata evitar la guerra) por la divisa, inspirada en un conocido filme, que afirma que “mientras hay guerra, hay esperanza”.

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