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A pesar del castigo gubernamental de negarle publicidad, la revista Contralínea maximiza y profundiza las libertades de prensa en su publicación semanal; y Miguel Badillo, profesor de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México es su director. Éste puso en mis manos el libro del periodista J Jesús Lemus Barajas intitulado Los malditosCrónica negra desde Puente Grande, encarcelado en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco. Más de 3 años sobrevivió encerrado como “reo de alta peligrosidad” ¡por haber ejercido el periodismo crítico!, cuando dirigía el diario El tiempo, en La Piedad, Michoacán, y no obstante que “me habían suspendido la publicidad oficial al considerar que la información que manejaba en mi diario era a todas luces atentatoria –ése fue el término que escupió el titular de Comunicación Social del gobierno municipal– en contra de la imagen del alcalde”.

Con otros libros por reseñar, empecé a hojear Los malditos. El prefacio de inmediato me ganó. Era la biografía de un periodista entrelazada con las biografías de prisioneros sentenciados a la privación de su libertad por 50 años, aunque pesaban sobre ellos sanciones que ni el mítico Matusalén podría purgar: sentencias de 393 años, por ejemplo. No obstante sus casi 350 páginas, me clavé en su lectura para dar cuenta y razón a los lectores de esta sección de Ex Libris, cuya captura en la computadora es tarea de mi asistente Nieves Candanedo.

Es un libro de entrevistas, a mi parecer, tras platicar directa e indirectamente con Daniel Arizmendi (alias el Mochaorejas), con los Narcosatánicos, con los primos del Chapo, entre otros. En el capítulo ocho trata “La fuga del Chapo”, quien salió “por la puerta principal vestido de agente federal”; los rumores (“y un rumor que no es desmentido, ya no es un rumor”, como aparece en el filme Sospechosos comunes) ubican esa dizque fuga en un arreglo con el foxismo con hartos dólares de por medio. Con 14 capítulos, a Mario Aburto le asigna el número 12… Y a la memoria llega Luis Donaldo Colosio, donde Carlos Salinas y su grupo, con José María Córdoba, tienen manchadas las manos y su conciencia con la sangre del sonorense. Siguen las entrevistas en estilo de crónica con Daniel Aguilar Treviño, el homicida de Francisco Ruiz Massieu, padre de la secretaria de Turismo con Enrique Peña y quien figura como interina si enjuician a Ángel Aguirre por la tragedia de Acapulco (pues le avisaron a tiempo del huracán Manuel y nada hizo porque tenía una fiesta con su cártel); y cierra con Rafael Caro Quintero, el dizque liberado, pero en realidad fugado en las narices de Peña.

En el colmo del abuso del poder, la impunidad y la corrupción de los poderes públicos de todo nivel, este periodista tuvo que ejercer su oficio de reportero en la cárcel, donde lo puso un miserable alcalde; manteniéndose vivo por “el amor de mi esposa y el cariño de mi hija”, con el factor común de “mi pasión por escribir y narrar el diario acontecer de mi entorno” dentro de la cárcel de alta seguridad de Puente Grande, donde los prisioneros viven, por anticipado, el infierno que nos cuentan John Milton y Dante Alighieri en sus obras magnas: El paraíso perdido y La divina comedia, respectivamente.

Ficha bibliográfica:

Autor: J Jesús Lemus Barajas

Título: Los malditos. Crónica negra desde Puente Grande

Editorial: Grijalbo, 2013

*Periodista

 

Contralínea 358 / 28 de octubre – 2 noviembre 2013
 

 

 

 

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