Autor:

Para Zósimo Camacho y Rogelio Velázquez

Lorenzo Meyer es el más lúcido investigador, periodista y analista que sabe contarnos históricamente el inmediato pasado referido al presente. En la plenitud de sus creaciones como intelectual y como pensador se atreve a conocer el pretérito, no como pasado, sino como un quehacer “intelectual que requiere imaginación, congruencia, espíritu creador que contribuye a devolvernos nuestra verdadera identidad” (JH Plumb, La muerte del pasado). Meyer ha recorrido la historia mexicana y ha coordinado obras –como las de Daniel Cosío Villegas– para contarnos “dónde estamos” y remar con la democracia directa apuntalada en el Artículo 9 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y la democracia representativa fundamentada en los Artículos 39, 40 y 136 también constitucionales. En el libro Nuestra tragedia persistente: la democracia autoritaria en México, Meyer nos explica cómo se ha interrumpido la transición con más autoritarismo en vez de “resolver con más democracia los problemas de nuestra democracia”.

A lo largo de las 485 páginas, el autor nos invita a reflexionar sobre las luchas dramáticas de los mexicanos, sus glorias, triunfos y derrotas como nación y gobiernos, con una nave estatal navegando en las devastadoras aguas del neoliberalismo. Es la historia contradictoria de nuestra democracia autoritaria. Meyer pone en nuestras manos un texto de conmovedora prosa que hila los hechos históricos inmediatos y mediatos para ser analizados críticamente y hacernos caer en la cuenta de que estamos ante un nuevo nudo gordiano: autoritarismo y petróleo; partidos y ciudadanos; democracia directa y democracia representativa; pobreza y riqueza; elecciones y fraudes; izquierdas y derechas; los de arriba y los de abajo.

En un recorrido cuyo centro de gravedad es nuestro presente –a través de los acontecimientos sociales, políticos y económicos que concurren para la interpretación de las épocas que constituyen la realidad– nos alerta de lo que está pasando teniendo como punto de partida las sucesivas crisis de 1968-1971, 1976, 1982, 1988, 1994-1995 y 2000-2006, con un factor común: 1938, hasta llegar “casi 75 años más tarde [a los] muchos errores de conducción política, una corrupción feroz y un nacimiento del concepto de nacionalismo [que] están a punto [en este 2013] de abrir de par en par, y por tercera vez, las puertas de la actividad petrolera al capital privado nacional y extranjero”.

Un libro excepcional para “asimilar las experiencias pasadas y recientes y volver a pugnar por el cambio político efectivo, democrático, como condición para crear en México una sociedad más justa y digna”, por la vía “históricamente [de] las movilizaciones de protesta [que] han sido uno de los instrumentos importantes del cambio político, social, económico y cultural de México. Nada hace suponer que en el futuro [en este presente] inmediato no vayan a seguir desempeñando ese papel […] Tal forma de hacer política cuenta con más posibilidades de acción y desarrollo en la actualidad que las que tenía en el pasado. La historia política de México no se entiende sin sus movimientos sociales…”.

Ficha bibliográfica:

Autor: Lorenzo Meyer

Título: Nuestra tragedia persistente. La democracia autoritaria en México

Editorial:          Debate, 2013

*Periodista

 

 

 

Contralínea 354 / lunes 30 de septiembre / domingo 6 de octubre de 2013