Actuales Sentimientos de la nación

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Estamos celebrando el bicentenario del Congreso de Anáhuac, que se llevó a cabo de septiembre a noviembre de 1813 en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, por iniciativa de José María Morelos y Pavón. Los frutos de la lucha de Morelos son variados y únicos. Luego de que Hidalgo iniciara la lucha por la Independencia, quien la consolidó, la concretizó y la llevó a su culminación al romper no sólo con el mal gobierno sino también con la monarquía española fue Morelos. Él rompió abiertamente con las viejas instituciones y propuso las nuevas, por lo cual enfrentó una gran oposición aun dentro de las mismas filas insurgentes.

Así, uno de los frutos de Morelos fue la declaración de la Independencia el 6 de noviembre de 1813 y otros más: la organización del primer Congreso mexicano; el reparto de tierras a los indígenas; su lucha contra las alcabalas (impuesto al valor agregado, IVA) y la baja de impuestos, la suspensión de deudas y el congelamiento de precios; su lucha contra la esclavitud, contra los monopolios, el racismo y la distinción de castas; el establecimiento de la República y el desechar la monarquía, reivindicar la soberanía popular y nacional; el voto a todos los mexicanos, incluso a los analfabetas; apoyar el empleo para los mexicanos y un justo jornal; así como oponerse a la injerencia de tropas extranjeras en nuestro territorio y al uso de nuestros soldados en expediciones en el extranjero.

Todos éstos son los frutos por los que podemos conocer a Morelos mediante su obra, grande como su corazón, y reconocer su amor a México y a su pueblo, y también la enorme dignidad con que afrontó su juicio, su degradación pública y su muerte. Su ejemplo nos acompaña hoy en nuestra lucha, en el siglo XXI, por la plena independencia.

El 14 de septiembre de 1813 presentó José María Morelos ante el Congreso su documento Sentimientos de la nación. El mejor homenaje a Morelos en este bicentenario es seguir su ejemplo y continuar su lucha que está más vigente que nunca, evaluar la experiencia de 200 años de luchas, avances y retrocesos para retomar la esencia de sus mejores ideas y encontrar las soluciones a los problemas del siglo que corre. Así que nos toca ahora impulsar los actuales Sentimientos de la nación en el México del siglo XXI, para conquistar la plena soberanía popular y nacional. Al seguir uno a uno los 23 planteamientos que hizo Morelos ante el Congreso de Anáhuac, propongo para el debate los siguientes puntos:

1. Que México es libre e independiente de Estados Unidos y de cualquier otra nación, y ha de ser independiente política y económicamente ejerciendo a plenitud su soberanía y la autodeterminación de sus asuntos, preservando su identidad cultural.

2. Que se ejerza la libertad de pensamiento en el marco del Estado laico, en el que se respete la laicidad en la esfera pública y se garanticen las garantías y derechos humanos, tanto individuales como colectivos.

3. El Estado debe responsabilizarse de la asistencia social, así como del cuidado de la salud y no debe permitir que la recolección de donativos se convierta en un negocio privado con el pretexto de la asistencia.

4. La lucha de ideas garantiza el desarrollo del pensamiento que surge de la acción y la experiencia; es necesario ejercer la libertad de expresión y pensamiento evitando dogmas y para defender los derechos.

5. La soberanía pertenece al pueblo que ha de ejercerla directamente, seleccionando, eligiendo y mandatando a sus representantes con la capacidad de revocarlos. Las elecciones han de ser libres y equitativas, quedando prohibidos, anuncios, regalos y compra de votos.

6. Que los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, así como sus representantes, estén al servicio de los intereses del pueblo, que ejercerá el poder popular.

7. Que los funcionarios representen al pueblo y ejerzan la voluntad popular, estando mandatados y controlados por los electores. Romper la partidocracia y contar con un gobierno democrático netamente popular al servicio del desarrollo del país y el bienestar de la población.

8. Los servidores públicos tendrán el sueldo de un trabajador calificado. Que todos los puestos en la función pública sean ocupados por mexicanos. El presupuesto estará controlado por el pueblo, conociéndolo para que sea estrictamente ejercido, evitando la corrupción al hacer público el manejo financiero. Como compensación, tendrán trabajo estable y una pensión decorosa al retiro que les permita vivir con dignidad.

9. Que todos los mexicanos tengan empleo eliminando los concursos, pues todos tenemos ese derecho, y que los tengan primero los mexicanos, que los extranjeros que trabajen aquí sea para apoyar el desarrollo del país.

10. Que no se admita la inversión extranjera en sectores estratégicos, y en los no estratégicos sólo tendrá participación limitada en aquellas áreas que no haya desarrollado el país, y para que aporte capacitación y desarrollo.

11. Para que el pueblo pueda autodeterminarse, el Estado ha de transformarse para contar con un gobierno democrático y soberano que rompa con todas las ligas de sujeción de los intervencionistas yanquis y de otros países que dominan a través de organismos financieros internacionales, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte.

12. Los derechos han de garantizarse. La sociedad se ha de estructurar de forma que se garanticen los derechos, que desaparezcan la opulencia y la indigencia. Que el salario sea suficiente para satisfacer las necesidades de la familia y que los sectores vulnerables tengan un ingreso para sobrevivir. Los medios de comunicación tendrán la misión de combatir la ignorancia y la desinformación. La rapiña y el hurto es responsabilidad principal de los de arriba y serán ellos quienes tengan mayores penas por su latrocinio.

13. Que las leyes generales comprendan a todos, sin excepción de cuerpos privilegiados, incluyendo militares y eclesiásticos. Llevar a cabo un procedimiento de rendición de cuentas a los altos funcionarios y de juicio político a los funcionarios que traicionen a la patria.

14. Que para dictar las leyes se abran al debate los medios de comunicación; que los trabajadores y las personas involucradas en el sector que se legisla se expresen, así como la población abierta y los especialistas en el tema organicen reflexiones colectivas, en las que los representantes obedezcan la voluntad popular y no la línea de cúpulas partidarias.

15. Que se proscriba toda forma de esclavitud moderna y sus raíces, la violación de derechos y la discriminación, para que todos gocen de oportunidades equitativas y se elimine toda explotación y opresión.

16. Que nuestros puertos, playas y todo el mar territorial sean exclusivos de y para los mexicanos, que podrán ser visitados por extranjeros, manteniendo México la propiedad y el control, prohibiendo el desembarque y la injerencia de toda fuerza extranjera.

17. Que todo mexicano tenga derecho a la propiedad individual y colectiva y que ésta se guarde y se respete como un asilo sagrado, impidiendo que se infrinja este derecho y logrando que todos lo disfruten.

18. Que se impida todo tipo de tortura y sufrimiento físico, sicológico, emocional y/o moral provocado por la sociedad, y que el Estado alivie en la medida de lo posible los daños naturales, colocando en el centro el bienestar de los seres humanos.

19. Que se establezca por ley el rescate de la identidad, raíz y cultura y se reconozca el 12 de diciembre a Guadalupe-Tonantzin –nuestra Madre Tierra– como símbolo nacional de la Independencia.

20. Que las tropas extranjeras, bajo ningún pretexto, pisen nuestro suelo, tampoco invadan nuestro mar y nuestro cielo. Que se respete la soberanía militar y no se admita la participación de México en tratados militares donde intervenga el imperialismo y sus aliados contra la soberanía de otros pueblos. Hemos de ser autosuficientes y no aceptar supervisiones o fiscalizaciones de ejércitos extranjeros.

21. Que México no intervenga en misiones militares en el extranjero ni en maniobras navales o prácticas agresivas, respetando la no intervención, la solución pacífica de los conflictos y la autodeterminación de los pueblos.

22. Que se elimine el IVA y el impuesto al trabajo y se reduzca el impuesto sobre la renta a las personas a una tercera parte. El que más gana que pague más. Las grandes empresas que paguen arriba del 30 por ciento de sus ganancias; las extranjeras, más del 55 por ciento, sin exenciones ni reducciones de ningún tipo. Que se eliminen las formas de evadir impuestos.

23. Que se festejen el 16 de septiembre, el 6 de noviembre, el 20 de noviembre, el 5 de febrero, el 18 de marzo, el 5 de mayo, el 30 de junio como días de lucha y victoria mexicanas.

Es tarea de las actuales generaciones luchar contra el neocolonialismo y el neoesclavismo que impulsa el neoliberalismo, y ante el profundo retroceso en el que nos ha hundido el PRIAN [contracción de las siglas del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional], retomar la lucha de héroes como Morelos hasta lograr la victoria y la construcción de un México soberano. Nos toca a nosotros recoger las banderas que han levantado nuestros patriotas a lo largo de la historia, y armados de su experiencia lograr romper las nuevas cadenas que nos someten. Ésta es nuestra tarea. Será un gusto cumplirla a cabalidad. A 200 años del Congreso de Chilpancingo: ¡Morelos vive! ¡La lucha sigue! ¡Viva la Independencia de México!

*Politólogo y urbanista. Dirigente de Mexteki y vocero del Congreso de la Soberanía

 

 Contralínea 353 / 23 septiembre de 2013

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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