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El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Organización de las Naciones Unidas –cuyo brillante estudio se debe a Hans Kelsen en su libro El derecho de las Naciones Unidas–, a la letra dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión…” (Javier Hervada y José María Zumaquero, Textos internacionales de derechos humanos). Con base en ese artículo de vigencia universal constituido hace varios años, el director de la organización Artículo 19, en su jurisdicción para los Estados Unidos Mexicanos y Centroamérica, Darío Ramírez, mantiene un monitoreo sobre el desempeño de esas libertades, no solamente a través de sus informes anuales, sino también de constantes pronunciamientos para velar por el trabajo de periodistas.
 
El Cuarto informe de Artículo 19 que evalúa 2012 (y lo que va del año actual: “… el asesinato de un periodista, cinco secuestros, tres ataques contra instalaciones de medios de comunicación, así como una institución informativa que canceló su cobertura…”), informa de siete homicidios y dos desaparecidos; una serie de agresiones donde más del 43 por ciento son por parte de funcionarios municipales y estatales. Se contó un total de 207 ataques, donde la mayoría de las víctimas fueron mujeres y hombres reporteros.
 
Doble asesinato: la prensa entre la violencia y la impunidad se titula el documento presentado por Darío Ramírez Salazar. Un texto que acusa que los periodistas y la prensa están en la mira, tanto de los servidores públicos como de los delincuentes en 25 estados de la República Mexicana. Es un reporte donde los 100 días de Peña ya cargan con un homicidio. Y es que dentro de la violencia generalizada que impera por todo el país, los medios de comunicación han resultado dañados por su ejercicio de la libertad de expresión. La reportera Miriam de Regil (El Financiero, 14 de marzo de 2013) es quien sintetizó el documento con la ilustración de cuadros elaborados por Artículo 19 para ampliar la información.
 
Lo que resalta es la continuidad de ataques al periodismo por el calderonismo-panista y el peñismo-priísta, lo que indica que la barbarie sigue. Vamos de mal en peor, ya que la alternancia al revés (el regreso del Partido Revolucionario Institucional), que relevó a la alternancia fallida, se comprometió a parar la violencia en general y garantizar que los mexicanos con sus periodistas tengan la máxima libertad para ejercer el derecho a recibir y publicar información, así como para cuestionar y criticar, como contrapoder, a los poderes fácticos (Televisa, Tv Azteca) y a los poderes de las iglesias, de los empresarios, de los partidos políticos y de los gobernantes judiciales, legislativos y administrativos.
 
Ahora Peña ha pedido 1 año para recoger resultados, pues nada de lo asumido como compromiso por el peñismo se ha cumplido. Así que con la conexión entre calderonismo y peñismo nada ha cambiado. Tenemos más y peor de lo mismo contra la prensa por parte de la delincuencia y los funcionarios. El informe de Artículo 19 confirma que existe un terrorismo para que los periodistas y los medios de comunicación no cumplan con sus deberes constitucionales. La violencia que llevan a cabo los cárteles del narcotráfico y las delincuencias en general, por un lado, y los funcionarios, por el otro, en contra de la sociedad sigue igual, con lo que México sobrevive a una crisis sangrienta con bajas mensuales de entre 1 mil y 1 mil 500 homicidios. Debido a esto la nación enfrenta la desesperanza de recobrar la paz. Reportes van, informes vienen… Y las libertades ciudadanas, como las de informar y criticar (en lo general y en lo particular por el ejercicio periodístico) están cercadas para reducir los ya de por sí reducidos márgenes para poder cumplirlas.
 
La organización internacional Artículo 19 en su documento de marzo de 2013 así lo confirma: en nuestro país –ayer por el régimen de Calderón y ahora, tras 8 meses de Peña– los medios de comunicación y los periodistas siguen sufriendo esa violencia agresiva y homicida.
 
*Periodista
 
 
Fuente: Contralínea 345 / julio 2013
 
 
 
 
 

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