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El intercambio de cartas escritas –ya sea de amor, amistad o negocios– está agonizando, igual que el tradicional sistema de correos ante el desarrollo de la tecnología; ya casi no se usan. Son cosas del pasado. Y sólo quedan algunos testimonios de esa comunicación, muchas veces con bellísima caligrafía que el teclado ha derrumbado. Ya casi nadie escribe manualmente, y cuando se hace es, en la mayoría de los casos, incomprensible el garabateo, del mismo modo que la más elemental aritmética se empolva, puesto que las calculadoras ahora hacen el trabajo. Sin embargo, como resabios del antiguo sistema postal, todavía los carteros reparten cartas ¡impresas!: con estados de cuenta bancarios, publicidad mercantil y hasta cartas perfumadas de novios o amantes distantes, con amores pocas veces consumados.
 
El grandioso escritor Honorato de Balzac (1799-1850), autor de las novelas integradas en La comedia humana, creó desde su rica fantasía el maravilloso texto: Memorias de dos recién casadas. En ésta, Luisa de Chaulieu y Renata de Maucombe intercambian cartas sobre el amor, el matrimonio, el hogar, los hijos, las amistades, los esposos, los amantes y las difíciles relaciones humanas… Balzac escudriñó la naturaleza humana femenina, muy semejante a como Wolfgang Amadeus Mozart y su letrista Lorenzo da Ponte, en su inconmensurable ópera Così fan tutte, alcanzan lo sublime del amor entre mujeres y hombres.
 
Lo anterior sea prólogo a la recopilación de cartas que intercambiaron Margarita Maza y Benito Juárez de 1862 a 1870 (ella murió el 2 de enero de 1871). La investigadora del liberalismo político, cultural y social Patricia Galeana recopiló y ordenó 113 documentos; la mayoría son cartas entre “Mi estimada Margarita” y “Mi estimado Juárez”, como iniciaban su intercambio epistolar. Son conmovedoras. Su lectura estremece las fibras del sentimiento. En medio de la crisis nacional –sobre todo por la invasión francesa y la intentona de Maximiliano– los esposos Margarita y Benito lograron comunicarse para contarse sus pesares: la muerte de varios de sus hijos, sus dificultades económicas, su amor, las desgracias de la patria y cómo ambos luchaban por mantener viva la flama de sus mutuas voluntades para enarbolar la causa liberal e integridad territorial, con la participación del pueblo, para guardar la soberanía nacional.
 
Margarita estuvo en un exilio voluntario para guardar su vida y la de sus hijos. Juárez estuvo yendo de aquí para allá, como presidente constitucional, al encabezar la defensa del país contra la oligarquía nativa y la intromisión francesa, hasta lograr la derrota de ambos, sellada con el cumplimiento de la sentencia a Maximiliano de morir fusilado con Miguel Miramón y Tomás Mejía…
 
Cartas de los esposos Margarita y Benito, en las que la historia nacional se refleja, pues ambos estuvieron involucrados en aquella época donde hombres y mujeres patrióticos, con Juárez y la generación de la Reforma, la Revolución de Ayutla, la Constitución de 1857 refundaron lo que fundaron Miguel Hidalgo y José María Morelos con el pueblo también. Cartas de amor, de patriotismo, de dolor, de solidaridad entre Margarita y Benito.
 
Ficha bibliográfica:
 
Compiladora: Patricia Galeana
Título: La correspondencia entre Benito Juárez y Margarita Maza
Editorial: Universidad Autónoma de la Ciudad de México
 
*Periodista
 
 
 
 

 

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