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⇒ Parte III Desconfianza, obstáculo de la sociedad civil

La desconfianza y opacidad son dos factores que impiden que las instituciones sin fines de lucro se articulen mejor para atender áreas básicas de educación, salud y vivienda en las que participan

 

 
La directora del Centro de Investigación y Estudios sobre Sociedad Civil, AC, Jacqueline Butcher, considera que el problema del tercer sector es que la sociedad civil no se ha sabido articular y el resto de la sociedad civil, que aún no participa, no ha sabido organizarse. “No estamos acostumbrados a participar juntos”.
 
La falta de confianza y transparencia es otro factor que impide que las personas realicen donativos o se involucren en los procesos de participación, pues “los grandes empresarios no son suficientes para todas las necesidades del país”, asegura Butcher.
 
Sin embargo, reconoce que el estudio de la sociedad civil organizada está apenas en sus inicios. Explica que al no haber estudios o datos, “es imposible generar políticas públicas, pues es difícil legislar sobre algo que no se tiene contabilizado”. La Cuenta satélite de las instituciones sin fines de lucro de México, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de reciente creación, significaría una primera contribución para el crecimiento y monitoreo del tercer sector en México.
 
Ricardo de Jesús Tirado Ricardo Tirado, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coincide en que es necesario un mayor trabajo en las políticas públicas y en los incentivos fiscales. En entrevista con Contralínea, señala que México podría trabajar con modelos de recaudación de impuestos más atractivos y benéficos para las instituciones sin fines de lucro como se ha hecho en otros países. Estos esquemas sugieren que un porcentaje de los impuestos de cada persona sean destinados a la institución de su preferencia. Así se conocería el destino exacto de las aportaciones.
 
Para el investigador de la UNAM, las instituciones de asistencia social son fundamentales para el desarrollo de un país; sin embargo, organizaciones sin fines de lucro que trabajan en la toma de decisiones e inciden en políticas públicas –como organizaciones de transparencia y defensa de derechos humanos– podrían generar mayores resultados no sólo para sectores vulnerables de la población, sino para el país en general. A decir del experto en estudios sobre el tercer sector, este tipo de organizaciones serían de mayor impacto para generar cambios en las políticas públicas.
 

 

La estrategia

 
Ricardo Tirado señala que “los ciudadanos deberíamos de intervenir más”. La sociedad civil tendría que adoptar modelos más participativos para fortalecer el impacto de las instituciones sin fines de lucro. Asegura que “a partir de la década de 1970 el Estado se adelgaza y deja campos sin atender. Es entonces cuando la empresa privada entra al protagonismo [para atender estas necesidades]”.
 
Jacqueline Butcher coincide en que se podría conseguir mayor participación de la sociedad civil a partir de una mayor difusión sobre la importancia e impacto del tercer sector en la sociedad. Sólo así se conseguiría una mayor apertura y cambio de cultura, asegura. De acuerdo con datos de la Encuesta nacional de filantropía y sociedad civil, más del 75 por ciento de la población en 2008 no realizó ningún trabajo voluntario en un periodo de 12 meses. Y la mayoría de quienes prestan trabajo voluntario lo hacen de forma esporádica.
 
De manera paulatina, el tercer sector está dejando de tener un carácter meramente asistencial para avanzar hacia la profesionalización, asegura Butcher. Es hasta ahora que se ha incluido al sector de las instituciones sin fines de lucro dentro del mapa económico del país; sin embargo, aún hay sectores lejos de contabilizar, como es el caso de ciertos donativos a instituciones religiosas en los cuales los donantes rara vez piden o reciben un comprobante de sus aportaciones. “Es un hoyo negro”, asegura la directora del Centro de Investigación y Estudios sobre Sociedad Civil, AC.
 
Mayores incentivos fiscales y políticas públicas serían algunos de los primeros indicadores de voluntad política para fortalecer a este sector. El investigador de la UNAM asegura que “en México nunca tuvimos un verdadero Estado de bienestar”, por ello es necesaria una mayor organización de la sociedad para suplir estas necesidades desde el tercer sector, es decir, la sociedad civil organizada.
 
 
 
 
Infografía
 
 
 
⇒ Parte III Desconfianza, obstáculo de la sociedad civil
 
 
 
 
Fuente: Contralínea 321 / febrero 2013