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Ha pasado más de un mes desde que se registró una explosión en el Centro Receptor de Gas de Pemex en Reynosa. A la fecha autoridades del gobierno Federal siguen guardando un extraño silencio que ha desesperado a amigos y familiares de los fallecidos, que no se han quedado callados.

 
Gerardo Ramos Minor / Reynosa, Tamaulipas
 
Más allá del dolor que les provoca haber perdido a uno de sus seres queridos en la explosión dentro del Centro Receptor de Gas de Petróleos Mexicanos (Pemex) del pasado 18 de septiembre, lo que realmente está matando a las familias de los 30 trabajadores fallecidos en el percance es la duda y la incertidumbre de qué fue lo que pasó.
Cuando ha pasado más de un mes de la peor tragedia que se haya registrado desde que Pemex opera en la región noreste del país, familiares y amigos de algunos de los fallecidos, denunciaron los intentos de funcionarios de la paraestatal por encubrir los verdaderos motivos que generaron el estallido.
Además, aún existen familias que no han podido recibir los restos de su ser querido muerto, pues las autoridades de la Procuraduría General de la República no han podido terminar con los exámenes ADN, necesarios para la identificación de los cuerpos.
Desde las primeras horas de la tragedia, las autoridades de Pemex actuaron en la total opacidad, intentando ocultar el número real de trabajadores desaparecidos en la explosión.
Por medio de las redes sociales, funcionarios de la empresa fueron cambiando las cifras de occisos y heridos, además de la gravedad de la explosión que afectó 200 metros a la redonda en el Centro Receptor de Gas.
Tuvieron que pasar varios días para que la empresa revelara (parcialmente) los nombres de las personas que perdieron la vida en el percance, lo que se convirtió en un verdadero calvario para quienes no encuentran a su familiar que, aseguran, estaba trabajando en la planta al momento del percance.
De hecho fueron las mismas familiares de los fallecidos quienes elaboraron un listado por medio de las redes sociales, lo que permitió a la ciudadanía conocer la identidad de los que perecieron cumpliendo con su trabajo.
No fue sino hasta una semana después del accidente, que Pemex finalmente accedió a instalar un “módulo de atención” y una “línea telefónica gratuita” de información para los familiares de los desaparecidos.
En una visita relámpago a Reynosa, horas después de la explosión en la planta, el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, aseguró que “no hay evidencias” de que la explosión haya sido producto de un acto premeditado o intencional.
Ante los medios de comunicación, indicó que el Centro Receptor de Gas es operado electrónicamente y ya se contaba con todos los datos del momento del estallido, mismos que serán analizados por una empresa internacional para intentar entender qué fue lo que provocó el percance.
 
Según Suárez Coppel, los resultados del análisis iban a estar disponibles “en un mes”, sin embargo hasta la fechan no se ha hecho público ningún pronunciamente oficial de qué fue lo que sucedió en las instalaciones de Pemex la mañana de ese 18 de septiembre.
 
No obstante el silencio oficial, algunos detalles de lo que sucedió en el estallido han logrado filtrarse de forma extraoficial, pues Pemex tiene prohibido a los sobrevivientes hablar con la prensa de lo sucedido.
Entre las cosas que se han sabido, se encuentran los reportes generado unas semanas antes de la explosión de una ligera fuga de gas en la zona del percance generada por la mala calidad de algunas piezas.
Se especula que esta fuga, sumada a la operación de un compresor que se utilizaba para labores de “sand blast”, como se le conoce a la técnica para retirar pintura por medio de arena a presión; pudo haber provocado la chispa que generó el primer flamazo.
 
Además, existen historias de verdaderos actos heroicos por parte de personal de Petróleos Mexicanos, como el grupo de trabajadores quienes al darse cuenta del estallido, cerraron manualmente las válvulas de alimentación del ducto de gas, lo que impidió que el percance fuera mayor.
 
De hecho, este cierre manual fue fundamental pues al momento del accidente, los controles de los cortadores automáticos que operaban en la planta se destruyeron.
Sin embargo, la cerrazón informativa que existe en Pemex, donde se ha llegado a amenazar con sanciones a los trabajadores que revelen detalles del día del percance, seguramente provocarán que nunca se sepa qué fue lo que realmente sucedió aquel trágico 18 de septiembre.
 

EL RECLAMO

 
Desafiando la “ley mordaza” impuesta por la empresa paraestatal, Juan Martín Sánchez Fernández, trabajador en activo de Pemex asignado a las instalaciones del kilómetro 19 (donde se registró el accidente) y hermano de Víctor de Jesús Sánchez Fernandez, quien pereció el día del siniestro, denunció que Crescencio Estupiñan Saucedo, Coordinador de Transporte y Distribución de Hidrocarburos Sector Burgos, está realizando acciones encaminadas a encubrir la verdad de lo que sucedió el pasado 18 de septiembre.
 
Por medio de una carta abierta dirigida al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa y los mandos superiores de Pemex, Sánchez Fernández acusa a Estupiñan Saucedo de incurrir en actos “mezquinos y faltos de valor”, como lo es impedir que personal que estuvo presente el día del accidente, acuda a declarar ante las autoridades.
 
“¿Por qué evitar a toda costa que el personal que se encontraba de guardia en  la Central de Medición km. 19 emita declaraciones ante las autoridades competentes?, ¿Por qué no llamar a declarar a las personas que vieron y vivieron el siniestro?, ¿Por qué autoriza declarar a Ingenieros que, a pesar que les tocaba entrar en turno, no se encontraban en la instalación el día del suceso (Marco Pazzi y Ángel Real), Ingenieros que se presentaron cuando ya todo estaba incendiado? (sic.)”, escribe.
En la carta, Sánchez Fernández aseguró que a un mes de la tragedia persisten muchos de los problemas que provocaron el estallido hace un mes.
 
“Veo con asombro, que continúan los mismos vicios y malas prácticas que desencadenaron la tragedia más grande del Activo Integral Burgos el pasado 18 de septiembre”, dice.
 
En la misiva, el trabajador petrolero les recuerda a Juan José Suarez Coppel, director general de Pemex, y Carlos A. Morales Gil, titular de Pemex Exploración y Producción, un diálogo que tuvieron el día de la tragedia.
“Me dieron su palabra en el cuarto de control ese 18 de septiembre. Les pido que me aclaren tantas irregularidades por parte de su personal, o será que, como es cambio de administración, esto pasara y ya no les interesa”.
Incluso le exige a Carlos Romero Deschamps, dirigente del sindicato petrolero “no minimizar las cosa” y “que se diga la verdad”.
 
Sánchez Fernández lamentó que no él o el resto de las familias que perdieron a un ser querido en la explosión sean parientes del ex dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira.
“La vida de las personas es igual de valiosa para todos y más en el cumplimiento de su deber, como la vida de los Trabajadores Petroleros de la Central de Medición km. 19. Que lastima que Moreira no sea mi apelativo para que a esta situación de le diera la prontitud del caso. Les recuerdo que fueron 30, más los desaparecidos (sic.)”.
 
En la carta abierta, el petrolero hace un reconocimiento a nombre de su familia a todas las personas que los han apoyado desde el día de la tragedia.
“Ing. Placido Gerardo Reyes Reza. Gracias, lo sentí sincero a un lado de mi Padre.
 
“Reconozco, admiro y respeto a tantas personas, que aun sin conocerme, me tendieron la mano. Me es imposible mencionarlos a todos, pero: Personal de Recursos Humanos, Servicio Médico, Capacitación, MEDySA, COPIE, Vigilancia, Contra Incendio, STPRM SECC. 36, IMP… Muchísimas gracias y Dios los bendiga (sic.)”.
 
Antes de finalizar la carta, Sánchez Fernández hace un llamado al presidente de la República.
“Sr. Presidente, indudablemente, como usted lo sabe, los mejores principios y las mejores virtudes provienen de nuestro hogar, de nuestros padres, de nuestros abuelos, la calidad de los seres humanos se refleja en nuestro comportamiento, demostrando ética y profesionalismo sin permitir la negligencia (sic.)”.
 
La misiva concluye con un enternecedor mensaje personal dirigido a su hermano fallecido: “Vik:  Te Amo Manito”.
 

LOS CUERPOS SIN ENTREGAR

 
Sin embargo la carta abierta no es el único reclamo hacia Pemex y el gobierno Federal.
Autoridades de la Procuraduría General de la República también se han ganado el repudio público de algunas personas, inconformes porque aún no han entregado los restos de Eduardo Pachuca Rojo, trabajador de una empresa contratista quien se presume falleció en el accidente y quien aún no ha podido ser sepultado por sus familiares.
 
Una usuaria de la red social Facebook identificada como GaMa Paty, publicó un enternecedor mensaje dedicado a Pachuca Rojo, donde denuncia el dolor que vive la familia de este joven al no contar con sus restos.
El mensaje, que viene acompañado con una fotografía del trabajador de apenas 20 años de edad, la usuaria de la red social escribe:
“Hace un mes saliste a trabajar a la cuenca de burgos km 19 (sic.), tu hermana se levanto temprano a hacerte lonche y ha esperado todas las tardes tu regreso.
“Tu mama no ha podido tener el consuelo del llanto esta esperándote para llevarte al lugar que te vio nacer, tu papa sabe que no te vera mas y eso lo tiene con una tristeza infinita, tu hermano te esta esperando con ansias para acompañarte a tu lugar de origen”.
 
Posteriormente hace un reclamo a las autoridades de la PGR, que no han entregado los restos de Eduardo:
“A un mes todavia (sic.) no resuelven la prueba de ADN en la PGR.
“!Hasta cuando el dolor de la espera se ira! (sic.)”, finaliza el mensaje.
 

SE INCREMENTAN LAS DEMANDAS

 
Hasta el alcalde Everardo Villarreal Salinas, exigió los resultados de la investigación que desarrolla la Procuraduría General de la República (PGR) con respecto a la explosión en el Centro Receptor de Gas de Pemex, el pasado 18 de septiembre en donde murieron 30 trabajadores.
“Queremos saber qué fue lo que sucedió realmente en la explosión de la Plata Criogénica del Petróleos Mexicanos”, manifestó.
El edil indicó que tanto las autoridades como la ciudadanía están esperando que den a conocer el motivo de esta tragedia que dejó a más de 40 personas seriamente lesionadas.
“Estamos esperando que nos digan cuál fue la causa del accidente en la Central de Medición del kilómetro 19 de Pemex, ¿Qué originó el accidente?, ¿Qué fue lo que pasó realmente ese 18 de septiembre que cobró tantas vidas?”, señaló.
Villarreal Salinas indicó que lo único que se ha informado de manera oficial es que faltan cuatro cuerpos por entregar a sus familiares, ya que aún no han concluido los cotejos con las pruebas de ADN.
En el marco de una visita a Reynosa, a donde acudió para oficiar una misa en memoria de los trabajadores petroleros que fallecieron el el estallido, el Obispo de la Diócesis de Matamoros, Monseñor Ruy Rendón Leal, exhortó a las autoridades a que den a conocer los resultados de las investigaciones sobre el origen de la tragedia.
“Deben de seguir investigando las causas de esta tragedia, creo que los peritos deben de analizar bien que todo lo que sucedió para hacer la conclusión ya que tanto las familias como la sociedad tiene el derecho de saber exactamente lo que ocurrió”, mencionó.
Añadió que es necesario conocer realmente qué fue lo que originó ese siniestro para tomar las medidas que eviten que vuelva a suceder algo como esto.
Al mismo tiempo urgió a las autoridades de la PGR para que agilicen los cotejos de las pruebas de ADN, para que las personas a las que aún no les han entregado el cuerpo de su familiar, puedan darles sepultura.
“Esas familias atraviesan una situación todavía más difícil, ya que sumado a que la familia ha perdido un ser querido y el no tener el cuerpo de su familiar los llena de incertidumbre y los sumerge en la desesperación. Seguimos orando por ellos para que pronto obtengan una respuesta de las autoridades”, puntualizó.
 

SIGUEN 4 INTERNADOS

 
Por su parte el subdirector médico del Hospital General de Zona 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José Antonio Morón López, informó que cuatro lesionados en el accidente de hace un mes continúan hospitalizados.
“A un mes del siniestro los cuatro trabajadores están por concluir su tratamiento médico. El IMSS atendió a 24 trabajadores de empresas contratistas, lamentablemente uno de ellos falleció”, indicó.
El médico detalló que estas personas fueron atendidas de quemaduras de segundo y tercer grado, por lo que cuatro de ellos tuvieron que ser trasladados al Hospital de Especialidades en Monterrey, Nuevo León.
“A los pacientes se les brindo tratamiento médico para las quemaduras, además procedimiento quirúrgico mediante injertos de piel para sanar las lesiones”, explicó Morón López.
El subdirector médico del IMSS añadió que se espera que en unos días se dé de alta a todos los pacientes, sin embargo su tratamiento aún no termina.
“Todos continuarán recibiendo atención mediante la consulta externa en las áreas de rehabilitación, cirugía plástica y psicología”, puntualizó.
 
 
 Contralínea Tamaulpas 83 / Noviembre 2012