Autor:

El Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos liberó este 16 de julio a las 22:00 horas (tiempo de Washington) el reporte completo de las conclusiones a las que llegó su investigación sobre las vulnerabilidades que exhibe el sistema financiero estadunidense frente al ingreso a los circuitos bancarios de recursos provenientes del narcotráfico y otras actividades ilícitas.

En un reporte de 340 páginas, el órgano del Senado indicó que HSBC se escogió como un caso de estudio que ilustró los problemas que presenta el control sobre prácticas de lavado de dinero (Asset Money Laundering). Investigaciones ya cerradas y consignadas como Casa Puebla y Sigue Corporación que provocaron medidas del gobierno mexicano para restringir el mercado de divisas en efectivo, forman parte del reporte de la Subcomisión del Senado.

Para seleccionar a HSBC se tomó en cuenta que en su operación ya se habían sido observado deficiencias en algunos controles. Además, se reconoció que la filial mexicana del banco de origen inglés con capital asiático opera en medio de un clima de violencia, crimen y lavado de dinero; además, convive con clientes de alto riesgo como casas de cambio así como con negocios estadunidenses dedicados a los servicios de transferencias. HSBC ofrecía además productos bancarios altamente riesgosos como cuentas en dólares en Islas Caimán.

De manera adicional, entre 2007 y 2008 HSBC se confirmó como el exportador más importante de dólares a HSBC USA, con más de 7 mil millones de dólares, operaciones que se realizaron en efectivo durante esos dos años.  Con ese volumen de operaciones en dólares y en efectivo, HSBC México sobrepasó con mucho el nivel de operaciones de otros bancos más grandes con operaciones en el territorio mexicano y de otras filiales de HSBC en otros países.

El reporte asegura que las autoridades mexicanas y estadounidenses expresaron su preocupación en varias ocasiones con respecto del volumen de operaciones en efectivo de HSBC, monto que sólo podría explicarse con dinero procedente del narcotráfico.

La preocupación –precisa el reporte– consistía en que ante las prohibiciones en otros bancos estadunidenses para vigilar el ingreso de dinero sucio a sus circuitos, se inició el transporte de dólares a México para ser depositados allí usando a los bancos en México para insertar esos recursos en los circuitos financieros estadunidenses.

De manera adicional a los riesgos inherentes a sus clientes, localización y actividades, apunta el reporte del Senado, HSBC México registraba una historia de severas deficiencias en los controles contra el lavado de dinero. El conflicto central consistía en un escasa aplicación de medidas básicas observadas por organismos como el GAFI o FATF; el “Conoce a tu cliente”, por ejemplo.