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El saldo del actual sexenio del presidente Felipe Calderón es negativo por la cantidad de muertos, desaparecidos, la violencia imparable y el crecimiento de la pobreza, afirma en la última fase de su campaña por la Presidencia de la República el candidato por la coalición Compromiso por México, Enrique Peña Nieto. Desglosa algunos rubros de lo que sería su programa de gobierno en caso de ganar las elecciones: abatir la inseguridad, erradicar la violencia, crecer económicamente, combatir la pobreza, impulsar la educación, crear un sistema de seguridad social universal y una comisión nacional anticorrupción, además de regresar al Ejército a sus cuarteles: “Hay que entrarle al toro por los cuernos”, dice. Asegura que no teme por su vida en medio de esta vorágine delictiva

 
  
 
Zacatecas, Zacatecas. En medio del ajetreo durante su gira proselitista por la capital del estado, Enrique Peña Nieto asegura en entrevista que de ganar los comicios el 1 de julio su prioridad será abatir la violencia que mantiene en jaque al país desde hace cinco años, y al mismo tiempo generar condiciones de empleo y educación que impidan que los jóvenes continúen la espiral de integrarse al crimen organizado.
 
Peña Nieto se deshace en promesas en materia económica con las que, según sus cálculos, conduciría al país no sólo a sortear la hecatombe internacional, sino a crecer a niveles de los países emergentes. Para el mexiquense, basta con ampliar la competencia y el crédito, impulsar la reforma energética y la política industrial; desarrollar una nueva política exterior y fomentar la banca de desarrollo.
 
El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI)-Partido Verde Ecologista de México (PVEM) enfrenta el fantasma del movimiento estudiantil Yo Soy 132. Apenas lleva la mitad de su discurso proselitista en la Plaza de Armas de esta capital, cuando desde el hotel Emporio varios jóvenes exhiben mantas donde Peña Nieto aparece con Carlos Salinas. Desde un piso abajo, simpatizantes del aspirante priísta forcejean con los jóvenes e intentan, sin éxito, arrebatarles la manta.
 
Desde el estrado, el exgobernador mexiquense los arenga: “Hey, ustedes, dejen que se expresen”, dice a sus seguidores, y continúa su discurso ante miles de personas. En su defensa, se escucha la consigna: “Nosotros somos más”. Los estudiantes no ceden.
 
“Debemos ser tolerantes con las manifestaciones de los estudiantes y respetar sus inquietudes”, dice luego durante la entrevista que concede a este semanario.
 
—Enrique, la violencia es incontrolable en el país y nadie está seguro, ¿tienes preocupación por tu seguridad como candidato a la Presidencia de la República?
 
—No, y no debo tenerlo porque quien aspira a esta alta responsabilidad sin duda tiene que entrarle al toro por los cuernos y sin duda es un tema de una preocupación mayor para la sociedad mexicana el de la inseguridad, y por eso yo he definido que la meta central es establecer una estrategia nacional contra la violencia. A todas luces, no tenemos claro los mexicanos todo esto que se viene haciendo en el país y cuál es el objetivo, porque lo que sí ha propiciado, al margen de saber cuál es el objetivo, es sólo violencia. Nadie dice que no se deba de hacer, al contrario estoy a favor de que se haga, pero la violencia se ha incrementado. Por eso, para mí el reto mayor y el objetivo en materia de seguridad es disminuir la violencia en el país prestando una atención mayor al combate al homicidio, al secuestro (estos dos delitos en particular) y la extorsión, y con ello combatir la impunidad y dar con los responsables de los delitos. Lo que realmente inhibe la comisión del delito, lo que realmente permite que haya condiciones de estabilidad y de seguridad es la aplicación estricta de la ley. Pero eso viene acompañado de otras acciones que no sólo están de acuerdo con la seguridad. De manera particular señalo el de la economía. Si no logramos abrir espacios de empleo y de educación en los jóvenes, siempre tendrán, lamentablemente como una opción que está ocurriendo, el dedicarse a una actividad fuera de la ley.
 
—Felipe Calderón quiere obligar a los candidatos presidenciales a que se pronuncien porque van a continuar lo que él ha hecho, y él sigue en su discurso de que ha actuado bien y de que el país ha mejorado. Todos sabemos que el número de muertos y desaparecidos es muy grande.
 
—El saldo no es positivo: ahí están el número de muertos, los hechos de violencia, de desaparecidos y a eso agrégale la pobreza . Pareciera que hay 12 millones más de pobres en el país que hace cuatro años.
 
—De cada dos mexicanos uno está en pobreza, ¿qué va a hacer el gobierno?
 
—Crecer. Lo que realmente, sumado a la política, tengas para combatir la violencia y la inseguridad, lo que tengas para combatir la pobreza, la que sin duda armoniza y la que permite otra condición, es lograr el crecimiento económico de México. Por eso me comprometí a impulsar acciones como ampliar la competencia, el crédito, la reforma energética, la política industrial, una nueva política exterior, una banca de desarrollo precisamente para crecer económicamente. Eso es el alma que te permitirá realmente darle una atención más eficaz a las otras dos. Ni todos los programas sociales ni las mejores condiciones que tengas serán suficientes para que realmente permitas que la población se inserte en una dinámica de oportunidades de crecimiento económico, de que cada ciudadano tenga en su hogar una mejor vida, para que el sueldo le alcance para más cosas, para que en los negocios en pequeño les permita tener un ingreso digno a quienes lo tienen. Pregunta en una miscelánea cómo han sentido el desarrollo, cómo han sentido el mejoramiento en su economía en los últimos años y te van a decir que no han sentido mejora, que el negocio va sorteando el tema y la adversidad ahí más o menos, pero realmente no hay una dinámica, que es la que quiero crear, una inercia de crecimiento económico y creo que lo venimos haciendo de manera responsable. Lo que vengo ofreciendo, a partir de acciones que estoy decidido a impulsar, son las reformas estructurales, objetivos muy señalados que estoy decidido a que se materialicen y no estoy recorriendo una retórica que venda espejitos o cofres de espejitos, sería lo más irresponsable para el país en este momento.
 
—La confrontación ha generado esta violencia y Calderón sacó al Ejército a las calles y ahora no sabe cómo van a poder regresar. ¿Qué hará tu gobierno? ¿El ejército debe de seguir en las calles en esta idea de que el crimen organizado es realmente responsable de todo esto?
 
—Yo estoy convencido y por lo que he escuchado gradualmente el Ejército tiene que regresar a sus cuarteles y no de inmediato. Creo que hay lugares donde sí se demanda que el Ejército se mantenga porque eso le genera un mínimo de confianza y de seguridad a la población, como en Veracruz, donde me he comprometido a mantenerlo; en Tamaulipas, Coahuila, Michoacán y Guerrero, entidades donde sin duda la presencia del Ejército ha sido importante y la sociedad lo está demandando y no se irá hasta que regresen condiciones de mayor estabilidad y normalidad.
 
—En educación no se le ha ocurrido a ningún gobierno incrementar las universidades públicas. Cada vez ingresan menos estudiantes y la demanda es mayor; han crecido las universidades privadas, se han convertido en un verdadero negocio muy costoso, pero son millones de jóvenes que están sin poder estudiar, ¿Qué hará tu gobierno? ¿Por qué no crear otra Universidad Nacional en el Distrito Federal administrada por la UNAM o una en cada estado de la República?
 
 
 
—En la oferta educativa para el país sin duda en el nivel universitario y de preparatoria hay que incrementarlo significativamente, y ahí ya tengo yo dos metas claramente señaladas. En el nivel preparatoria, me propongo asegurar la cobertura total del país con base en la ley del Congreso, precisamente, de que este proceso se lograra en 10 años. Mi objetivo es acelerar el proceso y lograrlo en seis. Cobertura total universal a nivel preparatoria y garantizarles desde nivel preescolar hasta nivel preparatoria a todos los mexicanos. Hoy, uno de cada tres mexicanos se queda sin poder estudiar la preparatoria y en el nivel universitario ampliar la cobertura para 1 millón y medio más de jóvenes, hoy en día es de 3 millones la cobertura, mi objetivo es llevarla a 1 millón y medio más, que significaría tener una cobertura del 45 por ciento. Por lo menos lograr que uno de cada dos jóvenes puedan estudiar la universidad y creo que aquí hay que optimizar los espacios. Actualmente es uno de cada tres que puede estudiar la universidad pública, pues todo joven que termina quiere estudiar la universidad y no hay espacio. Dos de tres se quedan sin poder hacerlo, es decir, prácticamente un 66 por ciento de la cobertura hoy en el país debe de andar en niveles de 30, 31 por ciento y se trata de dar un salto cualitativo al 45 por ciento; tanto, que significaría 1 millón y medio más de jóvenes que puedan estudiar y para ello yo propongo optimizar los espacios que se tienen, crear nueva infraestructura y valernos de la tecnología. Estoy impulsando la universidad digital, que busca espacios para que los jóvenes a distancia puedan recibir educación universitaria con los mejores maestros, que sean parte de esta universidad digital que genere espacios en toda la república, para que los jóvenes puedan estudiar su universidad con, obviamente ya veríamos, el modelo con maestros a distancia.
 
—En las normales rurales hay una tendencia en las últimas dos administraciones de desaparecerlas, cuando son la única opción de muchos campesinos, jornaleros o hijos de campesinos y jornaleros para estudiar que están en las zonas apartadas. ¿Las vas a desaparecer?
 
—Yo no voy a desaparecer las normales, más bien el tema de las normales está vinculado a la demanda que haya en el nivel educativo. Las normales de maestros de educación básica la mayoría evidentemente hoy no están donde hay mayor demanda; de hecho está subutilizada la infraestructura, hay que optimizarla, ahí tienes varias pueden hacer espacios para ser universidades. Esto me ocurrió en el Estado de México, hicimos de algunas normales, áreas de universidad, porque para muchos era una opción estudiar para ser maestro normalista por tener garantizada la plaza. Pero evidentemente no puede seguir siendo así, hoy tienes que concursar las plazas y propiciar que quienes estudien una carrera de normal u otra que ofrezcas tenga un espacio laboral, que tenga opción verdaderamente de insertarse en el mercado laboral. Resultaba fácil a través del magisterio, porque era asegurar la plaza. Esto ha venido dejando de ser en varias entidades porque no podías absorber toda la población magisterial de las normales simplemente porque tu demanda no era ideal a la que se requería. Entonces se fue optimizando. Hoy, hay que abrir otros espacios, con las normales yo pensaría en darles una utilización de lo que se demande del mercado laboral, ya que varias de ellas pueden pasar a ser universidades y si no, eventualmente universidades, crear otras instituciones educativas de nivel superior que sean en nueva infraestructura o utilizar la infraestructura ya creada.
 
—Aunque en las normales rurales viven los estudiantes, ahí comen. Por eso son modelos integrales, porque es gente muy pobre que viene además de espacios muy pobres.
 
—Me mantengo en lo que sostengo. Creo que puede seguir prestando este servicio o bien darle un uso a estas instalaciones que se tienen para formar lo que el mercado laboral está demandando. Yo tuve una experiencia en el Estado de México, que había normales en el Sur del estado, que los que ahí participaban y estudiaban para ser maestros normalistas les resultaba inviable después al concluir sus estudios, no obstante que eran absorbidos dentro de la planta magisterial del estado. Pero la plaza asignada para que prestaran sus servicios, lo que anteriormente servía por la proximidad resultaba inviable, había maestros de Tlatlaya, donde había una normal, de Tejupilco, que les era asignada una plaza en Naucalpan, en Nezahualcoyotl y les resultaba más caro el traslado y ubicarse allá que lo que le representaba realmente. Entonces la demanda educativa cambió, la tuviste muy elevada en el nivel básico y eso demandaba mayor formación de maestros normalistas. Hoy es distinto, hoy tu mayor demanda está en el nivel preparatoria y universitario donde no tienes suficiente cobertura y donde tienes una sobreoferta digamos de las normales que evidentemente hay que darles un uso, hay que utilizarlas para formar gente que realmente tenga un espacio laboral como maestro o bien en otro espacio del mercado laboral.
 
—Y que se les deje de satanizar de que son grupos guerrilleros.
 
—Totalmente de acuerdo. Yo creo que hay que redimensionar y reorientar el servicio de las normales rurales del país y su cobertura.
 
—Hay problemas de salud. En la población es deficiente el sistema tradicional, IMSS [Instituto Mexicano del Seguro Social], ISSSTE [Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para Trabajadores del Estado]. Mucha población no tiene y los accesos a salud privada es imposible no solamente para clases desprotegidas, clases medias.
 
—El Coneval [Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social] tiene un estudio donde el 35 por ciento de la población, no obstante tener seguro popular realmente no tienen la cobertura de los servicios de salud en términos reales o porque no hay médicos o porque los hospitales no están debidamente bien equipados o porque al que tienen derecho les queda a distancia de donde están ubicados. En consecuencia yo propongo ampliar la cobertura porque hace falta mayor infraestructura de salud. Hay que tener médicos especializados y hay que formar en especialización y mi propuesta concreta es crear un sistema de seguridad social universal. Quizá es un proyecto más ambicioso como instrumento de política social que de un nivel básico de bienestar a toda la población de México que dé cuatro beneficios elementales a toda la población: El acceso real a la salud; el seguro temporal de desempleo; el seguro de invalidez y la atención para el retiro. Son cuatro servicios o cuatro beneficios que hoy sólo tienen la población que está en un empleo formal que es el 44 por ciento y para el 56 por ciento que no lo tiene es necesario que tenga en un mínimo de elemental justicia, que en México toda su población tenga ese beneficio.
 
—Como nunca, con los gobiernos del PAN [Partido Acción Nacional] se incrementó la corrupción gubernamental y sobre todo la impunidad, no hay órganos de fiscalización de investigación y sanción contra funcionarios corruptos o contra empresarios corruptos, ¿qué vas a hacer en esta materia?
 
—No la ha habido. Yo por eso propongo dotar de mayor fortalecimiento institucional a áreas de la fiscalización como es la Auditoría Superior de la Federación y además crear un sistema nacional de fiscalización para que se obtengan criterios homologados para la fiscalización que hoy están muy dispersos en los distintos órganos que hay en el país. Hay que tener el mismo sistema nacional de fiscalización, fortalecer el desempeño, la capacidad y atribuciones que tenga la Auditoria Superior de la Federación, como por ejemplo, elementos sancionadores para funcionarios que hayan incurrido en alguna irregularidad en el ejercicio de recursos. Propongo la comisión nacional anticorrupción, una entidad pública autónoma que pueda realmente dar, perseguir y sancionar conductas de corrupción en los tres niveles de gobierno, así como la tienes para el tema de derechos humanos. En el tema de combate a la corrupción, creo que le obliga al Estado mexicano a tener una mayor eficacia en la persecución de la corrupción y en la sanción a las prácticas de corrupción dentro del gobierno. También yo creo que en el modelo educativo tenemos que formar y educar más, pero siendo ejemplo como gobierno en lo que es el respeto al Estado de derecho y evitar las prácticas de corrupción.
 
 
 
Fuente: Contralínea 290