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Las mejores excusas no suplen a los resultados
 
El sólo hecho de que transcurran cinco años sin resultados concretos acerca de una desaparición forzada debiera ser motivo de gran preocupación: implica que continúan ejerciendo funciones de autoridad, o cuando menos siguen impunes, individuos capaces de perpetrar crímenes de lesa humanidad.
 
Esta verdad evidente parece no preocupar a los servidores públicos encargados de la procuración y administración de justicia, pues aun cuando el pasado 24 de mayo se cumplieron cinco años de la detención desaparición de Edmundo Reyes Amaya y de Gabriel Alberto Cruz Sánchez, no hay hechos que lleven a pensar que avanzamos por el camino correcto.
 
Es decir que no hay un sólo enjuiciado por ese nefasto crimen; un expediente creíble que nos conduzca a la verdad de lo ocurrido a los dos militantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR); tampoco, un dato que pudiera conducir a la reparación del daño causado a las víctimas, a su familia y a la sociedad entera.
 
Por ello, es válido afirmar que a cinco años de la comisión de este delito internacional, prevalece la impunidad.
 

La labor de la Comed

 
A pesar de que el panorama es poco halagüeño, la Comisión de Mediación (Comed) entre el EPR y el gobierno federal se mantiene activa. Entre sus hechos más relevantes contamos éstos:
 
1. Sus integrantes tienen constante comunicación con la Oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Este acompañamiento es fundamental para el cumplimiento de su difícil tarea de buscar la presentación con vida de los eperristas desaparecidos.
2. Aunque con poco éxito, insiste en realizar tareas conjuntas de seguimiento de la recomendación 7/2009, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
 
3. Está en comunicación permanente con los familiares de Gabriel y Edmundo, así como con sus asesores legales. Como éstos han aceptado ser coadyuvantes de la Procuraduría General de la República, la Comed se enteró de que la averiguación previa se instruye por desaparición forzada de persona y ya no por privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro.
 
4. Mantiene contactos informales con la Secretaría de Gobernación, el Centro de Investigaciones en Seguridad Nacional y la Procuraduría General de la República, con el propósito de buscar vías que abran el camino a una negociación formal.
 
5. Informa periódicamente a las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos acerca de la evolución de este proceso.
 
Como puede verse, ante la ausencia de avances concretos, la Comed se las ingenia para que el tema no se entierre en el olvido.
 

Las tareas en el horizonte

 
Para la Comed es muy importante que el EPR siga en tregua. En un comunicado fechado el 2 de mayo de 2012 reiteró su compromiso de mantenerla, lo cual otorga sentido a la permanencia en la mediación.
 
Por eso, para que no se rompa dicha tregua es importante realizar, además de las mencionadas, las siguientes tareas:
 
A. Preparar las condiciones para el momento en que los familiares decidan acudir ante la justicia internacional.
 
B. Persistir en la idea de buscar el cumplimiento de la Recomendación 7/2009 de la CNDH.
 
C. Trabajar sobre una tercera edición del libro de la Comed sobre este caso.
Enfrente hay retos, pero la Comed cuenta con lo necesario para enfrentarlos y superarlos.
 
*Coordinador de la maestría en derechos humanos de la UACM; doctor en ciencias políticas por la Universidad Nacional Autónoma de México; integrante de la Comisión de Intermediación para el Diálogo entre el gobierno federal y el Ejército Popular Revolucionario
 
 
 Fuente: Contralínea 287