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Legisladores solicitan una explicación al director de Petróleos Mexicanos por las pérdidas de 398 mil millones de pesos registradas en su filial PEP, que funcionarios de la paraestatal habrían intentado ocultar, según la Auditoría Superior de la Federación. El caso, calificado por diputados como “el desvío más grande de recursos en la historia de Pemex” y “el hecho de corrupción más significativo a nivel nacional”. Para Jiménez Espriú, éste tendrá implicaciones legales

 
 
El 7 de mayo de 2012, e n conferencia de prensa, la presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados, Esthela Damián Peralta, informó que la Cámara de Diputados solicitó la comparecencia del director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan José Suárez Coppel, para que explique el ocultamiento mediante manipulaciones a los libros contables, de 398 mil 564 millones de pesos, manipulación contable que se advierte como uno de los fraudes más cuantiosos en detrimento de las finanzas de la paraestatal.
 

El 17 de abril de 2012, Contralínea (edición 280) publicó que funcionarios de Pemex alteraron los libros contables de la subsidiaria Pemex Exploración y Producción (PEP) para ocultar una supuesta pérdida de 398 mil 564 millones de pesos, según documentó el último informe de la ASF a la paraestatal. La cifra representa 796 veces el llamado Pemexgate.
 
Damián Peralta, diputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), calificó el caso como “el desvió más grande de recursos en la historia de Petróleos Mexicanos y el hecho de corrupción más significativo a nivel nacional”. Por ello, explicó la legisladora, de manera urgente, “la Comisión Permanente del Congreso de la Unión pedirá que el director general de la paraestatal explique las graves irregularidades.”
 
De acuerdo con consideraciones de Javier Jiménez Espriú, quien en su larga trayectoria como servidor público se desempeñó como integrante del Consejo de Administración de Pemex, elaborar informes financieros “a modo” podría tener para el director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, implicaciones en el ámbito de lo administrativo e incluso derivar en actuaciones en su contra de carácter penal.
 
Y es que la ASF determinó que en su carácter de director general deberá informarle al Consejo de Administración del traspaso contable que hizo de la pérdida que PEP tuvo en 2009, y las inconsistencias en los estados financieros.
El organismo de fiscalización concluyó también que de manera emergente los auditores externos que auditan los registros contables de la paraestatal informen de las posibles consecuencias o repercusión que las operaciones contables descritas resultarán para la paraestatal.
 
Dada la gravedad de las manipulaciones contables, la Auditoría determinó que el Órgano Interno de Control en Pemex deberá abrir investigaciones y en su caso iniciar el procedimiento administrativo correspondiente en contra de los funcionarios que instruyeron a las subsidiarias a traspasarle al Corporativo sus pérdidas de 2009 sin contar con la autorización del Consejo de Administración.
 
 

El fraude

 
Tal y como lo adelantó Contralínea, los fiscalizadores de la ASF detectaron que los funcionarios de Pemex alteraron los libros contables para ocultar pérdidas multimillonarias que la subsidiaria más importante –PEP– tuvo durante 2009, como consecuencia de deficiencias e irregularidades en las operaciones y administración.
 
Las pérdidas ascendieron a 398 mil 564 millones 718 mil 900 pesos. El saldo negativo simplemente “fue eliminado de la contabilidad de PEP, sin existir fundamento técnico ni normativo, y sin contar con la autorización del Consejo de Administración”, consigna el informe de la ASF.
 
La maniobra contable la operaron funcionarios del Corporativo, en Marina Nacional 329, y las subdirecciones de Administración y Finanzas. De acuerdo con los hallazgos de la Auditoría para no transparentar las pérdidas, desde el Corporativo de Pemex se giraron instrucciones a PEP para que eliminara de los libros contables la pérdida y se transfiriera a los libros contables de la empresa pública como un activo.
 
Este movimiento contable se realizó mediante el oficio DCF-SUCOFI-GC-56-2011, que el 3 de febrero de 2011, la Dirección Corporativa de Finanzas le envió a directivos de Exploración y Producción para que traspasaran la pérdida registrada en 2009, y que en los libros contables de Pemex Corporativo se registrara como una cuenta por cobrar. Es decir, la pérdida de 398 mil 564 millones 718 mil 900 pesos, que era un saldo negativo “fue eliminado de la contabilidad de PEP, sin existir fundamento técnico ni normativo, y sin contar con la autorización del Consejo de Administración.”
 
Así se evitó que los estados financieros de PEP mostraran la pérdida obtenida en 2009, “al anularla, con un incremento en los activos de Pemex Corporativo en el rubro de Cuentas por Cobrar”, aunque en realidad era un activo inexistente.
 
La maniobra contable se hizo al margen del Consejo de Administración. En este caso, detectado recientemente por la Auditoría Superior, los auditores encontraron que los funcionarios de Pemex dieron cifras falsas en los informes oficiales para ocultar las pérdidas multimillonarias en PEP y transferirle el dinero del Corporativo.
 
 
Además de alterar, burdamente, los estados financieros, la manipulación contable tuvo otra consecuencia que en los estados financieros de Pemex no se revela la disminución real de la inversión del Corporativo en sus subsidiarias, ni la pérdida patrimonial de éstas, ya que el registro contable en Petróleos Mexicanos se realizó con un incremento en la cuenta Inversiones en Organismos Subsidiarios, sin una justificación técnica, porque no existió un incremento real en dichas inversiones.
 
“Los estados financieros dictaminados de Pemex Corporativo y Pemex Exploración y Producción no revelan en sus notas el tratamiento de la pérdida por 398 mil 564 millones 718 mil 900 pesos del ejercicio de 2009 que PEP traspasó a Pemex Corporativo, por lo que se incumplió con la Norma de Información Financiera NIF A-7 ‘Presentación y revelación’, al no revelar en forma clara y comprensible la eliminación de la pérdida de PEP, ni el origen en el incremento de la inversión en Pemex Corporativo.”
 
Por el contrario, en los registros contables de Pemex se asentaron números falsos de supuestos incrementos en la cuenta de las inversiones de la paraestatal a sus subsidiarias, sin una justificación técnica, pues, en realidad, señala la ASF, nunca hubo un incremento real en esas inversiones.
 
Señala la Auditoría que “los estados financieros dictaminados de Pemex Corporativo y Pemex Exploración y Producción no revelan en sus notas el tratamiento de la pérdida por 398 mil 564 millones 718 mil pesos del ejercicio de 2009”.
 
En consideración de la Auditoría, los funcionarios de Pemex que participaron en las maniobras contables violaron la Ley General de Contabilidad Gubernamental, la Ley Federal de las Entidades Paraestatales y su reglamento y la Ley de Petróleos Mexicanos, entre otras.
 
Javier Jiménez Espriú, quien durante varias décadas se desempeñó como funcionario de Petróleos Mexicanos y como integrante del Consejo de Administración de numerosas empresas paraestatales y privadas, destaca la gravedad del tema: “Los hallazgos de la Auditoría no son más que la confirmación, ahora a través de una autoridad de prestigio por su acuciosidad, de lo que se ha estado denunciando en los últimos meses, que el director de Pemex maneja la paraestatal como si fuera de su propiedad, y que es un verdadero desorden lo que ocurre. Porque para él es una práctica repetitiva tomar decisiones tan delicadas sin informarle al Consejo, sin solicitar su aprobación y sobre todo ocultándole información”.
 
Agrega que “lo que evidencia la Auditoría Superior es de enorme gravedad porque son pérdidas y transferencias indebidas, multimillonarias, cantidades enormes que, supuestamente, se están perdiendo, pero no hay una explicación del por qué de esas pérdidas y sí un ocultamiento de esa información. No pueden simplemente borrar una pérdida o encubrirla trasladándosela al Corporativo, sencillamente, es gravísimo”.
 
Jiménez Espriú atribuye la manipulación de los informes y registros contables de la paraestatal como un mecanismo a modo para las decisiones políticas que en materia energética se han tomado en el actual gobierno, donde se habla de una nueva reforma que encamine a Pemex hacía una mayor privatización de las áreas que aún opera la entidad.
 
“Las finanzas de Pemex se manejan y se maquillan al deseo de las autoridades para establecer ciertas políticas. En las finanzas de Refinación, por ejemplo, siempre le agregan pérdidas para justificar que no se hagan refinerías, al argumentar que es mejor traer los refinados del extranjero; y en las finanzas de Exploración y Producción se borran las pérdidas para justificar que se incrementen las inversiones; es decir, es una manipulación de cifras verdaderamente al gusto de las autoridades.”
 

Multimillonario quebranto

 
En consideración de expertos en materia fiscal, el efecto que para las finanzas del Corporativo tiene la transferencia de la pérdida de PEP, implica un quebranto por los mismos 398 mil 564 millones 718 mil 900 pesos.
 
El abogado Gabriel Reyes Orona, exfuncionario en el ámbito fiscal, bancario y financiero, explica que “la operación que hicieron tanto los funcionarios de Pemex Corporativo como los de la subsidiaria Exploración y Producción, fue una simulación contable en la que, supuestamente, el Corporativo adquirió el crédito de la empresa subsidiaria, pero en realidad adquirió una cuenta que nació como incobrable, por lo que se genera el quebranto. O dicho de otra manera, la alta dirección y los funcionarios del área financiera y contable de Pemex hicieron un quebranto al Corporativo dado que la cuenta nació y es incobrable.”
 
El impacto para Pemex no es únicamente en el ámbito de su administración interna, pues, evalúa el experto en finanzas Gabriel Reyes Orona, “en los mercados internacionales podría considerarse que la paraestatal está falseando información financiera y ello le impactaría, sobre todo, en la colocación de la deuda en los mercados financieros. Por lo pronto, el mensaje que tendrán quienes consulten esa auditoría es que en Petróleos Mexicanos se hacen simulaciones contables para encubrir millonarias pérdidas por la ineptitud de sus directivos, pero sobre todo es la evidencia de que Pemex como empresa no cumple con los requisitos mínimos de transparencia, porque en este caso PEP oculta información sobre sus pérdidas operativas, simplemente las borraron, y eso es un delito penal”.