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Alrededor de las 19:30 horas este 5 de mayo se dieron cita más de 200 periodistas, fotoperiodistas y simpatizantes del gremio. El acto, a los pies del Ángel de la Independencia, recordó a cada uno de los 109 periodistas asesinados y desaparecidos durante las administraciones panistas; demandó justicia y el esclarecimiento de los casos; y exigió con consignas: "Ni un muerto más!"

 
 
Las movilizaciones que se dieron en Morelos, Oaxaca, Chiapas, Campeche y otras entidades, a causa del reciente asesinato, en el estado de Veracruz, de los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación, Regina Martínez, Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela, Esteban Rodríguez, e Irasema Becerra, encontraron eco en la Ciudad México.
 
Son las 19:30 horas y el Ángel de la Independencia, usualmente festivo en sábado, se torna luctuoso. Una corona de flores que toma lugar a los pies del monumento es la señal, la protesta ha empezado. Es momento de clamar justicia por el asesinato de los periodistas en Veracuz, y por todos los que han caído a manos de las autoridades -como lo documenta Artículo 19 y Cencos- y del crimen organizado.
 
Al correr de los minutos, como un río de luz que emana de la corona luctuosa, la escalinata del Ángel empieza a vestirse con velas y veladoras. Pancartas de protesta y solidaridad con el gremio se levantan a la par de las consignas: “Ni un muerto más”. Miembros de organizaciones de defensa de derechos humanos y de periodistas están presentes en la protesta: el Pen Club, Comité 68, la Casa de los Derechos de Periodistas y Reporteros sin Fronteras, entre otros.
 
Luego de que más de 250 personas, incluidos miembros del gremio, religiosos y familias completas, se congregaran en el monumento capitalino, se da lectura a la publicación más reciente de la revista Proceso. En el discurso se da cuenta de las agresiones contra periodistas en México y se sentencia: “Veracruz se convirtió en la entidad de más alto riesgo para el ejercicio periodístico”.
 
Tras una pausa, la periodista Carmen Aristegui toma la palabra y da lectura a un segundo discurso. En él se sugiere que la muerte de Regina, y de sus colegas en Veracruz reflejaría “incapacidad y desinterés del gobierno estatal”.
 
Son las 20:15 horas y llega el momento que le quiebra la voz a la periodista Jesusa Cervantes, quien hace un pase de lista nombrando a cada uno de los periodistas asesinados durante las administraciones panistas. Por cada nombre, el gremio y todos los asistentes responden con reclamo: “¡No debió morir!”.
 
Tras recordar a cada uno de los periodistas caídos, los manifestantes cesan sus consignas. Un minuto de silencio acentúa el luto que sufre hoy el gremio.
 
El ambiente de hartazgo ante la impunidad de la que es objeto el gremio periodístico es evidente esta noche. La voz de la sociedad inconforme y del mismo gremio se deja escuchar. Carmen Aristegui comenta para Contralínea: “Lo menos que se espera (de las autoridades) es que se investigue pronto; lo menos que se espera es que se esclarezcan estos asesinatos; lo menos que se espera es que estas muertes no queden en la impunidad como han quedado las otras decenas de periodistas que han ocurrido en los últimos años en México”.
 
Más de una veintena de pancartas con los rostros de algunos de los periodistas asesinados aparecen entre la multitud. A cada minuto algún manifestante más se acerca a la escalinata, para sumar su veladora al acto de protesta que les da cita esta noche a los pies del Ángel.
 
Antes de concluir el acto de protesta, el periodista Álvaro Delgado anticipa que, de no obtener respuesta, la siguiente manifestación podría ser frente la Residencia Oficial de los Pinos.
 
Cerca de las 21:00 horas los manifestantes empiezan a dispersarse; pero la corona luctuosa se mantiene aún de pie. La leyenda que ostenta es clara: “Gobierno mataperiodistas”.