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Más de 9 mil trabajadores se dieron cita en el centro de la Ciudad de México para conmemorar el Día del Trabajo. Martín Esparza, secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas, invita a hacer un diagnóstico de la política neoliberal de Felipe Calderón, “el presidente del empleo”. Simultáneamente anuncia la creación de una central obrera para la defensa de los derechos laborales

 
Son apenas las 09:50 horas de este 1 de mayo. El contingente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se reune en la esquina del Eje Central Lázaro Cárdenas e Izazaga. Las playeras blancas y rojas se apoderan de las banquetas. A lo lejos, una voz declara: “Este día no es de fiesta, es de lucha”. Así comienza la caminata hacia el Zócalo capitalino para conmemorar el Día del Trabajo.
 
Julia, miembro del Sindicato que agrupa a más de 41 mil activos y 25 mil jubilados, dirige las consignas: “¡Martín Esparza, tu gente no se cansa!”; “¡Aquí/se ve/la fuerza del SME!”; y “¡Dicen que estamos liquidados, aquí les demostramos que están equivocados!”.
 
Al grito de “¡Sindicatos unidos jamás serán vencidos!” se da el primer paso. Transcurren cerca de 30 minutos. Esparza Flores, Fernando Amezcua Castillo, José Humberto Montes de Oca Luna y el resto de los integrantes del Comité Central van a la vanguardia.
 
“¡Y la gente se pregunta: ‘Esos, ¿quiénes son?’. Somos electricistas, defendiendo la nación!”, recitan, mientras comerciantes y paseantes observan su devenir. Atrás quedan las calles Simón Bolívar e Isabel la Católica.
 
Los mensajes de estampados en playeras y pancartas recuerdan a propios y extraños que Felipe Calderón Hinojosa, en su potestad como presidente de México, decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro la madrugada del 11 de octubre de 2009. “Hay quienes viven de la historia, hay quienes aprenden de la historia y hay quienes hacemos historia. Así como el 2 de octubre, el 11 tampoco se olvida. El SME más vivo que nunca. Ejemplo de lucha y dignidad”.
 
El reloj marca un cuarto de hora antes de las 11. Se hace una pausa entre las calles 5 de febrero y 20 de noviembre. “Ya volvimos a salir: en defensa del trabajo, el salario, jubilaciones y pensiones. Esta marcha va a llegar a la huelga regional y la vamos a ganar porque somos smeítas defendiendo a obreros, campesinos, maestros, estudiantes y al pueblo en general. Hasta la victoria, siempre”.
 
Al girar, después de varias pausas sobre las calles San Jerónimo, Regina y Mesones, se dice: “De Norte a Sur, de este a Oeste, ganaremos esta lucha cueste lo que cueste. Nos vieron nacer, nunca nos verán morir”. Al fondo, un trompetista entona Muchachita consentida, canción popular del grupo Rayito Colombiano, mientras los aplausos y el deletreo SME hacen eco.
 
En el trayecto de República de El Salvador a la Plaza de la Constitución, una manta de fondo rojo y letras blancas aparece: “Por una nueva central de trabajadoras democrática, clasista e independiente. No a la reforma laboral del PRI [Partido Revolucionario Institucional] y el PAN [Partido Acción Nacional]. Solución a los conflictos del SME, el sindicato minero, el SUTIEMS [Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior del Distrito Federal] y Mexicana [de Aviación]”. Ya son las 11:20 horas.
 
-La iniciativa de crear una central obrera es parte de un acuerdo entre mineros y electricistas. Es para darles la oportunidad a todos los trabajadores de defender lo que establece el Artículo 123 constitucional, pues la oligarquía quiere seguir manteniendo como esclavos a los trabajadores sin atender los derechos que les corresponden. Sería una organización política que permita a todos los mexicanos tener algo diferente a lo que hoy existe- señala a Contralínea Fernando Amezcua, secretario del Interior.
 
Durante el mitin de la Unión Nacional de Trabajadores, a las 12:11 horas, Martín Esparza enuncia: “Proponemos que nos juntemos en una nueva central de trabajadores que permita revertir esta política antilaboral de Estado. Tenemos en nuestras manos una herramienta fundamental”. Plantea, al mismo tiempo, votar por Andrés Manuel López Obrador y “cobrarle la factura” al PRI y al PAN.
 
-A la marcha debieron asistir 16 mil 599 electricistas y sus familias; más de 35 mil compañeros del Sindicato. La gente es combativa, ya no aguanta más la situación en la que estamos inmersos por lo que el gobierno federal ha hecho. La clase trabajadora está levantando la voz. Por el momento hay 12 presos políticos, uno en Puebla y 11 en el Reclusorio Oriente. No han cometido ningún delito. Les imputan motín, pandillerismo, robo, asociación delictuosa, pero ninguno se les ha podido comprobar. Llevan más de un año. Esta central de trabajadores pretende que todos aquellos sindicatos que tengamos base fuerte nos podamos concentrar en una confederación para podernos defender, porque a veces estamos aislados- explica en entrevista Juan Luis González Vargas, prosecretario de Sucursales del SME.
 
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