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El PAN de Tamaulipas acaba de vivir una renovación en sus cuadros de poder, pues prestigiados militantes de este instituto político, con una envidiable trayectoria dentro de la vida partidista y el servicio público, fueron derrotados en la pasada elección interna de candidatos o no obtuvieron los lugares que esperaban. Para algunos de ellos, su derrota se debió a las compra de votos y en otros casos fue por traiciones.

 
Algo sucedió en el PAN de Tamaulipas, donde un grupo de reconocidos militantes, considerados verdaderas figuras en la política nacional, fallaron miserablemente en su intento por obtener una candidatura a un cargo de elección popular.
Angel Sierra Ramírez, ex dirigente estatal del partido y ex director nacional de Fonaes; Maki Ortiz, ex subsecretaria de Salud en el gobierno federal; Javier Garza de Coss, ex dirigente estatal y José Julián Sacramento, senador de la República y ex candidato al gobierno de Tamaulipas, fueron derrotados en el pasado proceso interno para seleccionar sus candidatos para la elección del 1 de julio.
Para algunos, su derrota se debió a las irregularidades que se vivieron en el pasado proceso interno panista, donde, aseguraron, se desviaron recursos y beneficios de diversos programas del gobierno Federal.
También hay quienes piensan que fueron víctimas de la traición de algunos de sus compañeros de partido, quienes operaron en su contra y no les cumplieron las promesas que les hicieron.
En el caso de Sierra Ramírez, quien buscaba una candidatura a la diputación federal por la vía plurinominal, éste no pudo ni siquiera contender en la elección panista del pasado 19 de febrero, pues fue derrotado en la primera ronda del proceso interno.
El ex funcionario federal buscaba representar al VI Distrito Electoral con cabecera en Ciudad Mante, sin embargo en la elección interna preliminar, donde se elegirían a los panistas que irían en la lista de candidaturas plurinominales, fue derrotado por
Francisco López Reyes por una diferencia de más de 100 votos.
De poco sirvió que Sierra Ramírez haya ocupado la presidencia del comité estatal del partido por unos años, además de que recientemente haya ocupado un alto puesto dentro de la Secretaría de Desarrollo Social, muy cerca del presidente de la República, Felipe Calderón.
Al final, el ex funcionario fue derrotado por un panista cuya presencia no llega más allá de los límites territoriales de Ciudad Mante.
Otro caso excepcional es el de la ex subsecretaria de Salud en el gobierno federal, Maki Ortiz, quien buscaba aparecer en el primer lugar en la lista de candidatos del PAN al Senado de la República.
La ex regidora del Ayuntamiento de Reynosa, ex diputada federal y amiga personal de la primera dama, Margarita Zavala, fue derrotada en relación de dos a uno en el pasado proceso interno panista, por lo que tendrá que conformarse con el número dos en la fórmula de su partido en las elecciones del 1 de julio.
Esto quiere decir que existe la posibilidad de que no pueda acceder en el Senado de la República, en caso de que el PAN obtenga el segundo o tercer lugar en el proceso electoral.
La ex funcionaria impugnó el resultado de la la elección interna, asegurando que funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Tamaulipas, estuvieron manipulando las listas de beneficiarios de varios programas sociales para comprar votos.
Curiosamente, quien también impugnó la elección alegando compra de votos fue el regidor reynosense, Raúl López López, quien siempre ha sido aliado del ex alcalde de Reynosa, Francisco García Cabeza de Vaca.
El edil aseguró que Humberto Prieto, quien lo venció en la interna, desvió recursos para obtener el triunfo.
Quien vivió una situación similar fue José Julián Sacramento, senador de la República y ex candidato del PAN al Gobierno del Estado de Tamaulipas.
El legislador buscaba la candidatura de su partido a la diputación federal por el Distrito III, con cabecera en Río Bravo, y que es considerado el más grande de toda la entidad.
Sin embargo, tras el recuento de los votos en el pasado proceso interno del 19 de febrero, quien alzó la mano como ganador fue el regidor del Ayuntamiento de Río Bravo, Alejandro Llanas Alba.
De poco sirvieron los 339 mil 553 votos que el matamorense obtuvo en la pasada elección local en la que fue derrotado por el hoy gobernador, Egidio Torre Cantú, o los 428 mil 807 sufragios con lo que ganó un escaño en el Senado de la República; al final no pudo revertir la diferencia de siete votos con las que quedó fuera de las boletas en el próximo proceso electoral.
Fuentes al interior del PAN aseguraron que en el caso de todos estos panistas, el motivo por el que fueron derrotados por rivales supuestamente mucho más débiles que ellos, es porque la militancia tamaulipeca simplemente no los conoce.
Y es que la mayor parte de la carrera política de estos personajes se desarrolló en la capital del país, cerca del gobierno federal y el Comité Ejecutivo Nacional de Acción Nacional.
Incluso, las semanas previas al proceso interno, ninguno de estos militantes panistas recorrió las zonas que buscaban representar en las próximas elecciones federales.
Ante ello, aseguran, la militancia no sentía ningún tipo de conexión con ellos, lo que se demostró al momento de contar los votos del pasado proceso interno de selección.
En el caso de Sacramento, otro de los factores que influyeron en su derrota fue la operación política que supuestamente realizó el alcalde de Río Bravo, Juan Diego Guajardo Anzaldúa, a favor de su compañero en el Cabildo.
Este apoyo, se cuenta, no buscaría beneficiar al PAN sino al PRD que acaba de postular como su candidato a diputado federal a Roberto Guajardo, pariente del presidente municipal.
La jugada que busca el alcalde, revelaron las fuentes, es hacer ganar a Llanas Alba, quien es mucho menos fuerte políticamente que Guajardo, con lo que se aseguraría el triunfo del PRD en este distrito.
Algo similar le sucedió a Javier Garza de Coss, ex dirigente estatal del PAN quien decidió "olvidarse" de sus pleitos con el ex alcalde de Reynosa, Francisco García Cabeza de Vaca y se unió a su proyecto.
La promesa de Cabeza de Vaca es que Garza de Coss iba a quedar en el primer lugar en la lista de candidatos a la diputación federal por la vía plurinominal, algo que finalmente no sucedió.
Lo que no sabía Garza de Coss es que este espacio estaba reservado para el ex alcalde de Matamoros, Ramón Antonio Sampayo, antiguo aliado de Cabeza de Vaca.
Sin embargo, más allá de los amarres políticos y las estrategias personales en los distritos, la realidad es que el PAN de Tamaulipas vive una nueva realidad con caras nuevas en los puestos de distinción.
Falta ver si los personajes que se han erigido como las nuevas “cartas fuertes” del PAN tamaulipeco tienen el suficiente poder para vencer a la maquinaria del Partido Revolucionario Institucional en el próximo proceso electoral.3