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La restauración de la República por Benito Juárez y la deslumbrante generación de la Reforma, el laicismo y la Constitución de 1857, son de nuevo tareas pendientes de los mexicanos en esta crisis política, económica, social y cultural, que los conservadores y reaccionarios de nuestro tiempo apuraron, al llevar a la nación a la embestida desde nuestro rubicón (arroyo que cruzó el líder militar Julio César, para desafiar y eclipsar a la república romana) donde las oligarquías derechistas nos amenazan con el golpismo militar y policiaco, que un Heinrich Luitpold Himmler (comandante en jefe de las SS) del calderonismo quiere ejecutar. Por eso hay que repasar el republicanismo tratado por el historiador romano Tito Livio en su Historia de Roma desde su fundación (editado por Gredos y Alianza Editorial). Y el estudio magnífico del gran filósofo político italiano, Nicolás Maquiavelo: Discursos sobre la primera década de Tito Livio (Alianza Editorial).
 
Hoy presento, de Christopher S Mackay (profesor de la Universidad de Alberta, Canadá), El declive de la república romana, con una traducción de Ana Herrera Ferrer. No quisiera el lector que el texto tuviera sólo 500 páginas, pues su autor ciertamente estudió el tema. Y a la pregunta de la contraportada: “El declive de la república romana busca responder a la pregunta que tanto ha preocupado a lo largo de la historia: ¿porqué se desmoronó la forma de gobierno de la republica y acabó siendo reemplazada por la autocracia militar que se convirtió luego en el Imperio Romano?”, el autor propone una respuesta: “El uso de la violencia en la política interior […]. La caída de la República inició cuando se vio que los líderes militares podían usar las fuerzas públicas de la violencia […] que tenían a su disposición para sus propios fines”.
 
Su nomenclatura romana, cronología, sugerencia para lectura antigua y moderna, bibliografía e índice temático, apuntalan sus 24 capítulos. “… Es la historia de cómo la clase que ostentaba los cargos perdió el control de la situación política en Roma [¿los cesaristas-panistas en México?] […] Como consecuencia de los defectos estructurales y las presiones externas [operativo Rápido y Furioso?] y cómo se controló el caos militar […]  A través de una autocracia […]  Que enmascarada, erigiría […]  La forma efectiva (el gobierno eficaz que propone el “emperador” Enrique Peña Nieto) para poner orden”. La corrupción penetró en los gobernantes y la violencia criminal se extendió. El Senado, defensor y apoyo del republicanismo, tras el regreso de Julio César, quien lo traiciona, sufre las embestidas de la plutocracia y la oligarquía cesarista levanta cabeza. Usa el militarismo para resolver problemas que la falta de un político crea, poniéndole una camisa de fuerza a la sociedad.
 
El libro recrea el republicanismo romano, origen del término griego politeia que los juristas romanos tradujeron como res pública que significa literalmente la cosa pública o bien público de un Estado contrario a la monarquía; con elecciones periódicas y con un jefe de Estado y uno de gobierno. Buscan la máxima distribución de los poderes del Estado, con la mayor cantidad de instancias para que los ciudadanos estén amparados en un Estado republicano-democrático de bienestar. Tal se desprende de esta completa investigación e interpretación histórica del ejercicio político y réplica del cesarismo.
 
Ficha bibliográfica:
 
Autor: Christopher S Mackay
Título: El declive de la Republica romana
Editorial: Ariel, 2010
 
*Periodista