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Para muchas mujeres darle pecho a sus hijos es una actividad vergonzosa que no debe de realizarse; sin embargo, estudios médicos han demostrado que la leche materna no sólo ofrece múltiples beneficios a la salud física y mental del recién nacido, sino también puede prevenir, en el caso de la madre, enfermedades como el cáncer de mama

Nadia Irene González Guzmán/Matamoros, Tamaulipas

Dos mujeres jóvenes y profesionistas hablan en la sala de un hospital sobre la lactancia materna. Coinciden en que las madres de familia no deben amamantar a sus hijos en sitios públicos. Juzgan que es un acto que debe hacerse en privado.
Estas son sólo algunas opiniones que surgen de las propias mujeres. Una de ellas, paciente de ginecología en el Hospital General de Zona Número 13 -quien acudió para practicarse su primer mastografía-, califica de “grotesco” que una madre le de pecho a su bebé en público.
A unos kilómetros de distancia, del otro lado de la frontera, La Liga de la Leche de Texas, que opera de Brownsville hasta Dallas, y aglutina médicos, autoridades y madres de familias, asegura que la lactancia materna es un método efectivo para evitar la aparición del cáncer de mama en la mujer.
De hecho en Matamoros, y tan sólo durante el primer trimestre del año, se presentaron 18 muertes a consecuencia del cáncer mamario, indicó el jefe de la Jurisdicción Número Tres, Víctor Manuel García Fuentes.
El responsable precisó que en los últimos tres años las tareas de prevención del cáncer mamario han sido una prioridad, pese a ello el número de casos va en aumento.
“En la actualidad algunas pacientes de 25 años de edad ya presentan la enfermedad en una fase en la que se requiere un tratamiento agresivo”, dijo.
Más allá de los amplios beneficios que se atribuyen a la salud de madre e hijo,  la lactancia es cuestión de economía familiar y un tema de salud pública.
Expertos aseguran que el ahorro puede ser significativo si se considera que una familia con un hijo que se alimenta exclusivamente con leche materna tiene un 75 por ciento menos gastos que al optar por un derivado de leche de vaca o soya, biberones, esterilizadores y consultas médicas asociadas con infecciones en el recién nacido.
 

CUESTION DE EDUCACIÓN

 
La responsable del Centro Comunitario “Integración Familiar”, María de los ángeles de la Fuente, expresó que el hecho de que las mujeres elijan alimentar exclusivamente con leche materna a sus bebés durante sus primeros meses de vida es una cuestión de educación.
Aseguró que las bondades de la leche materna son mayúsculas frente a las inconveniencias, pero aún así nota cada vez menos interés en las madres por practicar la lactancia. Incluso se ha comprobado que muchos de los mitos que satanizan a la leche materna son mentira.
Agregó que muchas mujeres ignoran que la leche de madre a hijo se digiere con mayor facilidad que las fórmulas lácteas que están en el mercado, las cuales casi no son aceptadas de inicio por el bebé.
“El bebé se somete a un cansado episodio de adaptación en el que se estriñe o sufre de diarreas y espasmos, hasta que acepta el nuevo alimento, y esto puede tomar semanas e incluso el cambio de tres o cuatro marcas de suplemento distintas”, dijo.
Indicó que como médico siempre recomienda a sus pacientes embarazadas que amamanten a sus bebés y sean ellas mismas las que comprueben que, salvo algunas molestias naturales que se registran al inicio del proceso, es un procedimiento cómodo, higiénico y económico.
De la Fuente dijo que por sí sola la leche materna proporciona nutrientes, vitaminas, proteínas, grasas y anticuerpos esenciales que necesita el bebé para su desarrollo físico y neurológico, aspectos que se enseñan en el curso que imparte denominado “Habilidades para la vida”.
“Investigaciones demuestran que la leche materna contiene más de 200 agentes inmunológicos que hasta el momento la ciencia no puede reproducir, además de que el cerebro de un bebé amamantado madura con mayor rapidez que el del alimentado con fórmula láctea”, explicó.
Por si todo lo anterior fuera poco, la leche materna ofrece una mejor protección frente a las alergias y contribuye al desarrollo oral óptimo, disminuyendo el riesgo de caries y malformación dental o maxilar.
En su larga carrera médica, de la Fuente ha visto que el contacto de piel entre la madre y su hijo forma un vínculo que brinda al bebé una sensación de bienestar y seguridad, disminuyendo casi en su totalidad los episodios de llanto por ansiedad.
“Damos toda la información posible a las futuras madres en las pláticas sobre lactancia que se realizan bajo la coordinación de la Tercera Jurisdicción Sanitaria y que complementan las acciones para garantizar la salud infantil en todo el Estado”, dijo.
Aseguró que al término del curso (en el que ya han participado más de 80 mujeres), muchas futuras madres se sienten motivadas a amamantar a sus bebés y a gozar del placer que les ofrece acariciarlo, cuidarlo y amarlo en plenitud.
 

“HABILIDADES PARA LA VIDA”

 
Con una población de 207 mil personas incluidas en el programa “Oportunidades”, la Tercera Jurisdicción Sanitaria promueve en cada uno de los 46 centros comunitarios que existen en la región el curso “Habilidades para la vida”.
Víctor Manuel García Fuente, jefe de la jurisdicción, expresó que este curso tiene como objetivo el resaltar las bondades de la leche materna a fin de disminuir los padecimientos que ponen en riesgo la vida de los infantes.
Detalló que en lo que va del año, las infecciones respiratorias agudas (IRAS) han provocado la muerte de tres niños menores de cinco años en Matamoros y provocan que muchos otros requieran hospitalización.
García Fuentes expresó que en lo que va del año se han dado 34 mil 105 diagnósticos por IRAS, de las cuales 2 mil 500 se atienden en esta jurisdicción por semana.
Dijo que el índice de muertes por infecciones diarréicas ha sido tan alto como en años anteriores; sin embargo, su incidencia sigue siendo preocupante pues pone riesgo a más de 20 mil niños en lo que va del año.
“La lactancia previene estas enfermedades, si fomentamos este hábito seguramente tendremos niños más sanos, disminuiremos costos en salud pública, pero sobre todo evitaremos las lamentables muertes infantiles por infecciones agudas”, explicó.
Aseguró que un niño que es lactante, con el esquema de vacunación completo, es un niño con mayores ventajas pues difícilmente sufre enfermedades como la bronquitis, alergias crónicas, tiene talla y peso normales y desarrolla un coeficiente intelectual alto.
“Queremos replicar el curso de ‘Habilidades para la vida’ en todos los centros comunitarios, es un propósito que queremos llevar a toda la población concentrada en la tercera jurisdicción”, dijo García Fuentes.
Agregó que todo el personal de los centros comunitarios recibe una capacitación previa, de ese modo lleva información seleccionada y se obtiene la respuesta favorable en los titulares del programa “Oportunidades” que ponen en práctica lo aprendido con sus familias.
“Tenemos 207 mil beneficiados, de los cuales 23 mil 659 son mujeres y son precisamente las más indicadas en el cuidado y la atención en la salud de toda la familia, de ahí la importancia de ser a las primeras que capacitemos en el programa ‘Habilidades para la vida’”, indicó.
 

POR SALUD Y AMOR

 
Para la madre el hecho de lactar a su bebé disminuye la probabilidad de padecer cáncer de mama, útero y ovarios, además de que representa una menor probabilidad de ausencia por enfermedades en su hogar.
A largo plazo fortalece huesos y reduce el riesgo de osteoporosis, pues algunas investigaciones demuestran que después del destete, la densidad de los huesos de la mamá vuelve a los niveles previos (e incluso superiores) a los que tenía durante su embarazo.
Hay estudios que demuestran que las mamás que dan pecho sufren menos ansiedad y depresión posparto que aquellas mujeres que alimentan a sus bebés con leche artificial, ya que la lactancia libera y produce oxitócica (conocida como hormona del amor), que relaja y disminuye el estrés.
Además, durante la lactancia las mujeres queman 600 calorías al día (algo similar a ejercitarse durante más de una hora de bicicleta o dar 30 largos de piscina), por lo que se pierden los kilos que se ganaron durante el embarazo. La lactancia materna también ayuda a que el útero recupere su tamaño normal y reducen las hemorragias que pueden sufrir al dar a luz.
Además las mujeres ahorran tiempo. No necesitan comprar, medir y preparar leche artificial, no hay que calentarla y no necesitas dedicar tiempo a que el bebé eructe.
La lactancia materna reduce el riesgo de la muerte infantil y permite que madre e hijo pasen tiempo juntos, de calidad y calidez, por ello es un sistema de alimentación perfecto para cada niño, porque es su propia madre quien le provee alimento a la temperatura perfecta y en la cantidad exacta.
Otro de los beneficios es que los bebés que son amamantados tienen un 25 por ciento menos de probabilidad de tener sobrepeso, como lo aseguró Urbano Pizarro Esquivel, pediatra el IMSS en Matamoros, quien agregó que esta probabilidad llega hasta el 40 por ciento cuando la lactancia se practica más allá de los seis meses.
Explicó que este beneficio impacta el desarrollo del niño, pues aquellos que tienen sobrepeso en la primer etapa de su vida tienen riesgo de padecer enfermedades como la diabetes.
Los estudios han demostrado que los niños alimentados con fórmula ganan mayor peso lo que los pone en riesgo de desarrollar diabetes y cardiopatías si no se controla de manera eficiente su gordura.
 

LOS MITOS

 
En torno a la lactancia existen varios mitos, que van desde que los pechos se caen debido a la pérdida de firmeza del tejido mamario, hasta que una madre que tuvo un alumbramiento por cesárea está imposibilitada para dar leche a su bebé por lo delicado de la intervención quirúrgica.
Frecuentemente ocurre que entre las propias mujeres se trasmitan versiones de que es doloroso, molesto por la humedad y el olor e incluso bochornoso que la blusa se manche o que se tenga que ceder al llanto de un bebé en público.
Todos y cada uno de estos aspectos desaparecen con algunas sencillas acciones.
En el caso de la falta de firmeza, esto se mejora progresivamente una vez que, tras el destete, la mamá se aplica compresas frías y tibias en intervalos que se toleren por espacio de 20 minutos diarios.
Incluso con la técnica adecuada, la madre que tuvo a su bebé por medio cesárea puede darle pecho sin problemas, aprovechando el llamado “calostro”, que es una carga importante de nutrientes y anticuerpos que la mamá comparte generosamente con su hijo.
De hecho, retrasar la alimentación al lactante produce hinchazón en los pechos de la madre, dolor e incluso fiebre.
Para las autoridades médicas es importante que la lactancia se de desde el mismo nacimiento del bebé pues se ha observado que un infante que fue alimentado con biberón, se desespera cuando su madre le ofrece el pecho y dificulta todo el proceso.
Para esto La Liga de la Leche de Texas recomienda el uso de una almohada, que coloca al bebé bajo el brazo de la madre, desde su espalda hasta su pecho, sin que ésta soporte el peso del recién nacido. Esta técnica es conocida como “de balón” y se sugiere a las madres para que inicien la lactancia.
En el caso del goteo de la leche, existen almohadillas absorbentes, desechables o lavables, que eliminan toda posibilidad de rastro en la ropa, además de que son gentiles y reducen las molestias por pezón sensible.
La falta de técnica en la colocación de la boca del bebé, cómo cargarlo y de qué manera se colocan los dedos para hacer más eficiente la presión en el pezón son algunos de los aspectos que hacen una enorme diferencia entre un pezón agrietado a uno sano.
 

CUESTIÓN DE TUMORES Y TEMORES

 
Durante el año 2010 en Tamaulipas murieron más de 230 enfermos de cáncer, de los cuales, el 60 por ciento padecían el de tipo mamario. En Matamoros hay reportes de 18 fallecimientos por este mal.
De acuerdo a las autoridades médicas, la autoexploración es la mejor opción para detectar cualquier problema; sin embargo, la lactancia también es una herramienta adecuada para prevenir esta enfermedad.
Es por eso que la lactancia se ha convertido en una tarea de la que se ocupan los diversos actores de la salud pública, quienes intentan convencer a un mayor número de personas que esta práctica debe considerarse como un sano principio de vida y una alternativa que no debe desecharse cuando se trata de estar sana y tener niños más sanos.
Incluso en hospitales como el “Dr. Alfredo Pumarejo” promueven férreamente la lactancia, evitando en su interior el uso de biberones, una política que comparten además el Instituto Mexicano del Seguro Social en la ciudad y el hospital del Issste.