Autor:

San Lázaro, dales más aunque Felipe de Jesús se enoje. Es cuanto

 

Imagine pagar de16 a 18 pesos por el kilo de tortilla… Mejor vaya haciéndose a la idea. Ese incremento será una realidad en las primeras semanas de 2012 como uno de los impactos más inmediatos de aplicarse el presupuesto de egresos tal y como lo presentó el ahora exsecretario de Hacienda Ernesto Cordero, según lo prevén el diputado Cruz López y la diputada María Cristina Díaz.

 

Si no es uno de sus compromisos de campaña en la que está para alcanzar la candidatura presidencial por el Partido Acción Nacional (PAN), el exsecretario Ernesto Cordero tendrá que agregarlo en su gira por los estados del país, y explicar en cada plaza por qué en el paquete económico para 2012 el gasto para el campo se reduce a la mitad o menos en todos los estados del país.

 

Es apenas un ejemplo de las consecuencias que han advertido en la pasarela presupuestal recorrida hasta ayer por seis gobernadores, cinco de las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), uno electo también priista –el de Coahuila, Rubén Moreira–, y uno del PAN –el de Jalisco, Emilio González, quien incluso acuso a su presidente Felipe Calderón de falta de criterio por golpear a los estados–.

 

Y como un adelanto de lo que se sumará a la protesta, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la capital del país, Edgar Elías Azar, advirtió ante las comisiones de Justicia y Presupuesto: “sin recursos no hay justicia”.

 

La gastada frase “gobernar para todos sin bandera partidista” tomó sentido en la Cámara de Diputados al escuchar a todos los gobernadores, uno tras otro, calificar de incongruente, centralista, injusto, golpeador el Presupuesto de Egresos 2012 propuesto por el gobierno de Felipe Calderón.

 

El jefe del Ejecutivo federal utilizó la misma frase con un sentido totalmente contrario durante una gira de trabajo por el Estado de México al justificarse ante el gobernador de esa entidad, Eruviel Ávila, por los recortes: “todos queremos dar más servicios y hacer más obra, pero la caja no alcanza para todo”; quizá por eso recorta en 60 por ciento el presupuesto de los estados, para que alcance.

 

En la demanda de dinero para “la caja” toca hoy el turno los gobernadores de Nuevo León, Rodrigo Medina, y de Sonora, Guillermo Padrés, aunque este último anunció de último minuto que enviara a su secretario de Hacienda, Alejandro López Caballero: “no quiero ir para que me golpeen”, dijo el mandatario sonorense.

 

La razón del temor del gobernador Guillermo Padrés a ser “golpeado” es que se encuentra en desacato de un amparo que le ordenó suspender las obras de la presa del Novillo (o Independencia, como la rebautizó el mandatario).

 

Este es quizá el único gobernador del país que no cuenta con el apoyo de sus diputados federales; incluso los ha evitado, como señala el diputado José Luis León Perea, coordinador de los diputados sonorenses por el PRI.

 

No obstante el amparo contra la construcción de la presa, mandato judicial por el que se ha pedido la intervención de la Policía Federal para parar las obras, el gobernador Guillermo Padrés, a través de su enviado, pedirá a los diputados 1mil 700 millones de pesos para la mencionada presa en el Presupuesto 2012 para su estado, que en el proyecto de Felipe Calderón es de 3 mil 433.8 millones (¿casi la mitad a la presa?).

 

Aumentar la asignación de recursos para Nuevo León en 5 mil 259 millones de pesos sólo para seguridad es la expectativa del gobernador Rodrigo Medina, quien antes de comparecer ante las comisiones de Salud y Presupuesto se reunirá hoy previamente con el coordinador de la bancada del PRI, el diputado Francisco Rojas, la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional de ese partido, la diputada Cristina Díaz.

 

El mandatario neoleonés adelantó que no está conforme con los 43 mil millones de pesos que se asignan a su estado en el proyecto de Presupuesto para el 2012  y –como los gobernadores Fernando Toranzo, de San Luis Potosí; Miguel Alonso Reyes, de Zacatecas; César Duarte, de Chihuahua; Francisco Olvera, de Hidalgo; Jorge Torres, en funciones, y Rubén Moreira electo, de Coahuila, todos estos del PRI, y el panista Emilio González de Jalisco– calificó a Felipe Calderón como un presidente sin criterio por su recorte presupuestal a los estados.

 

Todos ellos ya pidieron más en su Presupuesto 2012. Para San Luis Potosí, solicita su gobernador un aumento de 8 mil millones de pesos; el de Hidalgo, 20 mil millones más; para Chihuahua, 11 mil millones de pesos adicionales; para Jalisco, 5 mil 800 millones de pesos; los de Coahuila solicitaron 16 mil millones de pesos sobre lo presupuestado, y Zacatecas 5 mil millones de pesos más.

 

La siguiente semana ya están en agenda los gobernadores de Oaxaca, Gabino Cué, y la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, quien como tarea adicional al aumento de su presupuesto habrá de responder a las acusaciones en su contra de utilizar recursos de su estadio en favor de la campaña de Enrique Peña Nieto.

 

Mientras, el PRI sigue insistiendo en la reforma a la Ley de coordinación fiscal; aumentar de 20 a 25 por ciento la participación para los estados, lo que les significaría, con las cifras de 2012, un monto a repartir por 97 mil millones de pesos, como explicó la diputada Cristina Díaz.

 

San Lázaro, está claro: los grandes perdedores en el Presupuesto 2012 son el campo, los estados y los municipios