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A un mes del asesinato de las periodistas Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, la PGJDF revela que el supuesto móvil del doble feminicidio fue el robo. Implica en el caso a cuatro individuos, de los cuales dos ya fueron detenidos. Uno de ellos trabajaba a media cuadra del edificio que alberga las oficinas de Contralínea, en un estacionamiento público
Redacción
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), que encabeza Miguel Ángel Mancera, revela que el supuesto móvil del feminicidio de las periodistas Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga fue el robo.
Según la PGJDF, al menos cuatro personas estarían implicadas en el doble homicidio, entre ellas los detenidos Oscar Yahir Quiñones y Lázaro Hernández. El primero, indican las autoridades, laboraba a media cuadra del edificio que alberga las oficinas de Contralínea, como administrador de una fracción del estacionamiento.
De acuerdo con la versión del procurador Mancera, Marcela y Rocío le habrían propuesto hacer un negocio con dólares y pesos a Oscar Yahir, quien trabajaba para empresarios de origen chino. Éste habría aceptado realizar una venta de 100 mil dólares a razón de 10 pesos por dólar. Por este motivo, González Trápaga se habría trasladado el 31 de agosto al Centro Cambiario Eurodólar, ubicado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, del cual era accionista. Ahí habría retirado 1 millón de pesos.
Ese mismo 31 de agosto Rocío y Marcela se habrían visto con Oscar Yahir y con Lázaro Hernández, según sus propias confesiones rendidas ante la autoridad judicial capitalina. Oscar Yahir habría viajado en el automóvil de Rocío, al igual que Marcela Yarce; mientras que Lázaro los seguiría en un carro, y otra camioneta, tipo Lobo, también los seguiría.
Según la PGJDF, los hombres habrían llevado a las periodistas a una casa ubicada en Iztapalapa, lugar donde supuestamente se cerraría el trato. Una vez allí, Oscar Yahir sacaría un par de pistolas, una para él y otra para su cómplice. Junto con un tercer individuo, éstos habrían amagado a las víctimas y las habrían desnudado.
Inmediatamente después, les quitarían el millón de pesos. A decir de las autoridades, Yarce Viveros cuestionó a Oscar Yahir por qué les hacían eso, si “eran amigos”. Éste la condujo a un cuarto ubicado en el primer piso de la casa, sitio donde habría permanecido encerrada mientras golpeaban y torturaban a Rocío.
Cuando bajaron a Yarce, presuntamente González Trápaga se encontraba ya sin vida. Ante la desesperación de la primera, los supuestos responsables habrían decidido estrangularla también.
Los cuerpos de ambas periodistas habrían sido subidos a la camioneta Lobo y conducidos a un parque ubicado en la colonia El Mirador, Iztapalapa. Tras arrojar los cadáveres, Oscar Yahir les habría disparado dos balazos a cada una.
 
Marcela Yarce Viveros fue fundadora y reportera de la revista Contralínea. Periodismo de Investigación, y al momento de su muerte se desempeñaba como su directora de Relaciones Públicas y Publicidad. Rocío González Trápaga era una periodista independiente, amiga de esta casa editorial. Ambas coordinaban la revista Más que Casas, propiedad de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios