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En todos los municipios (2 mil 484), en las 31 entidades federales y en el Distrito Federal, los periodistas son víctimas de ataques, secuestros, desapariciones y homicidios. Generalmente los agresores son funcionarios de jurisdicciones administrativas y políticas y/o servidores públicos del gobierno federal, cuyo eje es la Presidencia de la República. Los informadores se han convertido en objeto permanente de persecuciones judiciales con el fin de impedir la información veraz y contrastada, con arreglo a demandas del sector empresarial que buscan inquisiciones administrativas y judiciales, sin más sustento que la censura. Esto porque las individualidades de los sectores privado y público abusan del poder político y económico, y se han dedicado al acoso de los periodistas o, de plano, no atienden sus denuncias. Pero, con parcialidad y rapidez los sentencian en un contubernio destinado a limitar los derechos de libertad de expresión en sus modalidades establecidas en los artículos 6 y 7 de la Constitución. Con esto agravan el incumplimiento del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
 
Ante este contexto cada vez más amenazante de intimidaciones cumplidas por funcionarios, delincuentes y despachos de abogados empresariales a través de persecuciones judiciales, que nada tienen que ver con un Estado de derecho democrático y republicano, varios trabajadores de los medios de comunicación escritos constituyeron, en 2009, el Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión (Frenap). Y durante 2010 lo consolidaron con actos de ejercicio de los derechos de petición y protesta, establecidos en los artículos 8 y 9 constitucionales, además de formalizarlo para plantear la creación del defensor del periodista, con competencia municipal, estatal, federal y para el Distrito Federal.
 
El Frenap –al amparo de Francisco Zarco y Manuel Buendía– se ha pronunciado como una avanzada para defender jurídicamente ante los tribunales y políticamente conforme al derecho de asociación y de reunión, para hacer peticiones y presentar protestas contra los actos de autoridad, para apuntalar las defensas de la inviolable libertad para escribir y publicar contenidos sobre cualquier materia, asida a la manifestación de las ideas, la información y la crítica, ajenas a cualquier propuesta de pertenecer a un “cuarto poder”, porque el periodismo democrático es, esencialmente, contrapoder.
 
Se trata de que por todo el país se multipliquen los frentes por la libertad de expresión, para la defensa legal y política de los trabajadores de los medios de comunicación. El Frenap está abierto a ser uno más de todos estos, y a recibir el ingreso de periodistas, la asociación y solidaridad de organizaciones con los mismos fines sustentados en los medios constitucionales. Y busca la federación de otros frentes con un factor en común: la defensa de los derechos y obligaciones de los periodistas ante los actos públicos y privados que quieren cancelar la libertad de prensa en todos los medios de comunicación e implantar la información y crítica conforme a sus intereses.
 
*Periodista