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A unque la percepción sobre la seguridad pública en Tamaulipas ha mejorado, la violencia continúa y ya alcanzó a funcionarios públicos como el director de Deportes del Ayuntamiento de Matamoros, Wilfredo Campos González y el secretario del Ayuntamiento de Ciudad Mante, Ricardo Cruz García.

 
Liliana Torres / 
Ciudad Victoria, Tamaulipas
 
Antes de estos lamentables hechos y como parte de los convenios firmados entre la Federación, el Estado y los municipios, el Gobierno de Tamaulipas dotó de vehículos blindados a 22 de los 43 alcaldes en la entidad.
Entre los ediles que recibieron una camioneta blindada se encuentran los de los municipios de Abasolo, Altamira, Camargo, Díaz Ordaz, González, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Madero, Mante, Matamoros, Mier, Miguel Alemán, Nuevo Laredo, Padilla, Reynosa, Río Bravo, San Fernando, Soto La Marina, Tampico, Valle Hermoso y Ciudad Victoria.
Sin embargo, este apoyo que no evita que algunos sigan gobernando con temor, como lo reconoció el presidente municipal de Padilla, Eduardo Alvarado García, quien dijo que estos vehículos no son suficientes, pues también necesitan escoltas, ya que en la actualidad ser servidor público “es un gran riesgo”.
Y aunque celebró ser uno de los 22 alcaldes con la “fortuna” de recibir un automóvil con blindaje, consideró que en estos tiempos de crisis los 43 alcaldes de la entidad debieron recibir este beneficio.
“Definitivamente, quienes corremos más riesgo y quienes estamos día a día en forma permanente en interacción con la población, y por ende con los grupos que se movilizan, somos los alcaldes, entonces no debieron haber sido 22, creo que debieron haber sido todos los municipios”, dijo.
A decir de Alvarado García, la estrategia del gobernador Egidio Torre Cantú -quien incrementó hasta un 75 por ciento los recursos para la seguridad-, ha logrado que en siete meses Tamaulipas haya dejado de ser un Estado de “guerrilla”.
“Gracias a Dios fui uno de los agraciados y uno de los que se le otorga un vehículo blindado, no me lo han entregado pero espero que lo hagan, entonces debo reconocer el esfuerzo del gobernador Egidio Torre Cantú y debo reconocer esa transición que está viviendo el Estado de Tamaulipas, de ser un Estado inseguro a un Estado donde prácticamente podíamos decir que había una guerrilla a hoy, cuando apenas a siete meses de gobierno de Egidio Torre podemos decir que la entidad se está tranquilizando”, indicó.
Sin embargo, Alvarado García consideró que además del vehículo blindado, es necesario que los alcaldes cuenten con personal capacitado como “escoltas”, quienes resguarden la integridad de los alcaldes pues viajar en una unidad contra balas podría ser contraproducente, pues convierte a los pasajeros en blanco de la delincuencia.
“Yo necesito escolta también, ¿de qué me sirve una camioneta blindada si me voy a convertir en un blanco más apetitoso para el crimen organizado? Estas personas podrían decir: ‘No teníamos nada en contra del alcalde de Padilla, pero ahora vamos a emboscarlo para quitarle la camioneta’, entonces hay que tener cuidado.
“Yo digo que la camioneta tiene que venir acompañado de escolta, estoy convencido de que así tiene que ser porque si no, lejos de ser éste un beneficio, pudiera terminar en un prejuicio porque nos pudiéramos convertir en un objetivo para el crimen organizado”, finalizó.
 

“Le pido a Dios por San Fernando”

 
Gobernar uno de los municipios que ha registrado algunos de los más hechos violentos en la historia reciente y ha puesto a Tamaulipas en el plano internacional le ha cambiado la vida al edil de San Fernando, Tomás Gloria Requena, quien celebra la disposición que lo “blinda”.
“Sin duda un político no prevé esta situación, lo he dicho muchas veces, entramos en una dinámica distinta, yo no estaba preparado para esto, han sido momentos complicados: sin embargo, el mantenerse apegado a la ley, mantenerse apegado a tus principios y cumplir con la función que nos fue otorgada para los ciudadanos que nos eligieron nos permite estar tranquilos y mantenernos en la dinámica de trabajo.
“¿Cambió mi vida? Si cambió… no es lo mismo, hay acciones diferentes que se tienen que cuidar, ya no es de que si tu quieres, es de que lo tienes que hacer porque es parte de la seguridad misma de las personas que están prestando un servicio a la función pública, pero bueno, nos estamos adaptando”, sentenció.
Tomás Gloria Requena aseguró que viaja sin escolta o armado, pues confía plenamente en el trabajo de fuerzas armadas federales y los militares que se encargan de la seguridad en Tamaulipas, además de que diariamente se encomienda a Dios.
“Yo pues profeso la religión Católica con todo respeto para todo el mundo y siempre le pido a Dios para que San Fernando esté tranquilo, Tamaulipas esté bien y México siga adelante”, finalizó.
 

Lo toman de diferente manera

 
Por su parte la alcaldesa de Tampico, Magdalena Pedraza Guerra, señaló que la camioneta blindada ya le fue entregada y, en su caso, no pedirá escoltas pues “no le hacen falta”.
“¿Escoltas?, mírenme yo llegué sola con mi tesorera y mi subdirector de Ingresos, no traigo escolta.
“Efectivamente, el Gobierno del Estado nos hizo llegar una camioneta blindada pues yo andaba en un carro normal, pero bueno, creo que al final de cuentas es una preocupación del Gobierno del Estado por la seguridad de los alcaldes”, señaló.
Mas renuente a tocar el tema estuvo el alcalde de Ciudad Victoria, Miguel González Salum, quien se abstuvo de opinar sobre el clima de violencia, los recientes asesinatos de los servidores públicos, su camioneta blindada y los escoltas que lo acompañan desde el inicio de su administración.
El alcalde de Altamira, Pedro Carrillo Estrada, indicó que ya recibió su camioneta, misma que utiliza a diario.
“No hay ningún temor, yo gobierno tranquilo, todo está bien”, dijo.
Más valiente resultó el alcalde de Nuevo Laredo, Benjamín Galván Gómez, quien aseguró que duerme en Tamaulipas y no en Estados Unidos.
“Yo duermo en mi casa de Nuevo Laredo, donde siempre he vivido, donde vivo con mi esposa y con mis tres hijos, están en la escuela en Nuevo Laredo, ahí hemos estado, mis padres son de Nuevo Laredo, ahí hemos vivido, es una ciudad a la que le quiero”, sentenció. 
Dijo que en Nuevo Laredo como en todo el país se tienen problemas de inseguridad, por ello es necesario que los tres órdenes de gobierno hagan su parte, así como la propia sociedad.
“Reconozco que en todo México se viven situaciones difíciles, pero también reconocemos que tenemos que hacer la parte que nos corresponda, en este tema de inseguridad todos debemos de hacer la parte que nos corresponda el municipio, el gobierno federal, el estatal y la sociedad civil”, finalizó.
 

Una peligrosa actividad

 
Amenazados, sin policías confiables, con escasez, regateos o sin claridad en la aplicación de recursos en materia de seguridad pública o incluso carentes del respaldo de los gobiernos estatales y federal, en tres años un total de 26 presidentes municipales de 13 Estados del país han muerto a manos de la delincuencia que aqueja las zonas donde gobernaban.
Víctimas de secuestros, emboscadas o asesinados en sus domicilios, incluso en sus propias oficinas o por los propios policías que los resguardaban, la lista de los alcaldes que han sucumbido ante grupos criminales durante este sexenio comenzó el 1 de junio de 2008, cuando se perpetró el homicidio del munícipe de Villa Madero, Michoacán, Juan Marcelo Ibarra Villa, quien fue ultimado por un grupo armado que interceptó el vehículo en el que viajaba con su esposa.
El mayor número de ediles asesinados se registra en Durango y Oaxaca, en cuyas entidades se tiene un conteo de cuatro munícipes abatidos por cada una; le siguen Michoacán y Chihuahua donde han muerto tres ediles en cada Estado, de acuerdo con cifras de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm).
En Guerrero, Nuevo León y el Estado de México se reportan dos alcaldes asesinados en cada uno; mientras que en Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Coahuila, Morelos y Zacatecas se tiene registro de un presidente municipal ultimado por cada Estado, según el organismo que agrupa a todos los Ayuntamientos del país.
El año más “negro” para los alcaldes en este sexenio fue 2010, cuando fueron asesinados un total de 14 jefes de gobiernos municipales de nueve entidades, reportó la Fenamm.
En lo que va de este año suman cinco munícipes víctimas de homicidio en Coahuila, Morelos, Oaxaca, Zacatecas y el último de ellos en el Estado de México, donde fue secuestrado y asesinado hace menos de una semana el alcalde de Zacualpan, José Eduviges Nava Altamirano, cuyo crimen al igual que el de la mayoría de sus homólogos sigue impune.
Cada uno de los homicidios de presidentes municipales han causado conmoción, pero uno de los que más indignó fue el cometido contra el alcalde de Santiago, Nuevo León, Edelmiro Cavazos Leal, a quien sus propios policías secuestraron y asesinaron. Igual en San Luis Potosí, el alcalde de El Naranjo, Alexander López García, fue ultimado por un grupo armado en sus oficinas del palacio municipal.