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La coordinadora de la bancada del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Mariana Gómez del Campo Gurza, evalúa con 5.9 a la administración del jefe del gobierno capitalino. Con dos investigaciones abiertas en su contra por presunto tráfico de influencias, delitos electorales y uso ilícito de recursos, la diputada aspira a sustituir a Marcelo Ebrard en 2012

Desde 2007 la carrera política de Mariana Gómez del Campo se ha visto marcada por el escándalo. Con todo, la prima de Margarita Zavala e integrante del partido que representa la tercera fuerza en la ciudad, aspira a convertirse en jefa de gobierno 2012.

Luego de que se revelara una red de corrupción de funcionarios del Partido Acción Nacional (PAN) local –que se acreditaron en la Secretaría de la Reforma Agraria para obtener recursos de programas sociales de esta dependencia en 2008–, la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Distrito Federal interpuso una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República (PGR), en 2010, contra Mariana Gómez por presunto uso ilícito de recursos.

Ese mismo año, el presidente del PRD en la ciudad, Manuel Oropeza; el diputado perredista Alejandro Sánchez Camacho, y Jesús Valencia, secretario general local del partido, interpusieron una denuncia penal ante la PGR contra la diputada y Priscila Vera, entonces directora del Instituto Mexicano de la Juventud, por supuesto tráfico de influencias y delitos electorales, denuncia que se derivó de la adjudicación directa de contratos a Teresa Gómez del Campo, hermana de la panista, y a Daniela Verderi Muñuzuri, cuñada de las hermanas Gómez del Campo.

Los procesos legales que hoy enfrenta la diputada local no le causan temor alguno: “sigue abierto el caso pero sin ningún temor; no hay nada comprobado. Yo tengo las manos limpias. Que se investigue hasta el fondo”, dice.

– ¿Considera que las acusaciones en su contra afectarían su candidatura a la jefatura de gobierno?

-Nada de qué preocuparse.

La aspirante no duda en sus posibilidades de ganar la elección interna que el PAN realizará en noviembre de este año para resolver la candidatura del partido y, en 2012, la elección en la ciudad.

-¿Tiene posibilidades reales de ganar la jefatura?

-Por supuesto; por eso estoy dando la pelea.

El PAN, sin fuerza política en la ciudad

El PAN representa, de acuerdo con las encuestas, la tercera fuerza política en la ciudad. Al respecto, Gómez del Campo asegura: “eso dicen, pero nosotros estamos trabajando”; y subraya que con 15 diputaciones en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal conforman la segunda fuerza en el órgano.

La oposición del grupo parlamentario del PAN a la legalización del aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo contribuye a la falta de popularidad y al continuo cuestionamiento de Gómez del Campo y de los miembros del partido.

-Hay quienes piensan que el posicionamiento de su partido frente al aborto o al matrimonio entre personas del mismo sexo está rebasado, ¿tendrá el PAN que cambiar su postura para ganar votos?

-No considero que eso nos pueda restar votos porque tenemos principios de doctrina muy claros, como la dignidad de la persona. Estamos a favor de la vida. A las mujeres hay que darles alternativas de prevención, adopción. Yo no creo que la alternativa sea abortar y es la opción que da el gobierno de la ciudad. En cuanto al matrimonio, yo respeto… siempre he dicho que jurídicamente es incorrecto, pero cuando se trata de adopción sí tengo cuestionamientos fuertes.

Por el contrario, la aspirante considera que para 2012, el partido debe enfrentar la contienda con unidad: “nosotros tenemos que ser un PAN unido, fuerte, sólido. Hay que cerrar filas y hacer alianza con los ciudadanos para ser una alternativa en el Distrito Federal. […] Tenemos tres delegaciones gobernadas con políticas muy claras que nos diferencian del PRD: Universidad de la Tercera Edad, Faros del Saber, centro de atención especializado en materia de salud a la gente que no tiene acceso al seguro social”.

Del trabajo de la bancada del PAN en la Asamblea Legislativa, la panista afirma que uno de los logros para el grupo parlamentario ha sido el consenso con el resto de las fuerzas políticas pues, en su opinión, más del 85 por ciento de las leyes aprobadas en la V Legislatura son debido al acuerdo entre los grupos parlamentarios.

Destaca la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Distrito Federal, la Ley de Salud, que en 2008 fue modificada para integrar dentro del marco legal el Consejo y el Centro de Trasplantes, y la aprobación de la iniciativa que sanciona a los padres morosos que no dan pensión alimentaria a sus hijos. También “la reforma política al Distrito Federal se logró en consenso; es en el Senado donde no ha pasado nada”, señala.

Marcelo Ebrard, reprobado

Para la coordinadora panista, el plantón que mantiene el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en el Zócalo –al que tiene a la vista desde su oficina, ubicada en el tercer piso de Plaza de la Constitución– es uno de los pendientes del actual jefe de gobierno. Lo evalúa con 5.9; “deja muchos pendientes”, afirma y se lamenta por “la imagen” que dan a la plancha de la Constitución las carpas y los extrabajadores.

“No se vale ese doble discurso de que somos una ciudad de vanguardia si se tiene tomada la plancha del Zócalo. Debiéramos todos estar orgullosos de nuestro Centro Histórico y no hay un jefe de gobierno que se imponga, que haga valer su autoridad; necesitamos que en la ciudad se cumpla el Estado de derecho. Es de pena ajena que en el Zócalo haya personas que se dicen ser del SME pero que se dedican a vender garnachas, cortes de pelo, zapatos”.

-¿Qué harías con el plantón del SME como jefa de gobierno?

-En la plancha del Zócalo no estarían. Jamás permitiría que ésta estuviera tomada ni por el SME, ni por cualquier otro grupo de poder en la ciudad.

Al respecto, argumenta que es indispensable legislar las marchas, plantones, bloqueos y mítines en la ciudad. De acuerdo con la legisladora con las manifestaciones se pierden diariamente alrededor de 1 millón 56 mil horas hombre y cerca de 1 mil millones de pesos.

“Es urgente que haya reglas claras en la ciudad, para que se lleven a cabo las marchas en horarios y lugares determinados”. La iniciativa del PAN propone que sean de 11 a 6 de la tarde, sobre únicamente un carril y en lugares específicos como explanadas o planchas.

Otro de los “pendientes”, agrega, es la ley de movilidad, que contribuiría al equilibrio entre peatones, automovilistas y usuarios del transporte público. “Al año tenemos alrededor de 20 mil accidentes de tránsito; son datos que nos inquietan, nos preocupan”.

Dentro de lo que aún está por resolverse en la metrópoli enumera el transporte público, la regulación de los parquímetros, la seguridad pública, los taxis piratas, y el comercio ambulante.

“Los mercados públicos en la ciudad están casi muertos. Los locatarios prefieren salirse a la calle como ambulantes porque nadie va. Si haces del mercado público un centro turístico, el mercado va a tener vida. Lo que ha hecho el gobierno del Distrito Federal es matar a los mercados”.

Además, afirma que en materia de medio ambiente cada vez se realizan más construcciones permitidas por el gobierno de la ciudad y se toman espacios verdes por “tribus” que apoyan al PRD. Aunque está de acuerdo con que se realicen proyectos en la ciudad, pues, a su parecer, las obras generan empleos. Pide que se hagan de manera transparente.

“Hoy se cuenta con poco más de 560 programas que tienen que ver con política social, ya sea a través de subsidios o entregas. Pedimos transparencia en los programas, reglas claras de operación y rendición de cuentas”.

Para resolver los problemas que aquejan a la ciudad, propone fortalecer y sanear a la policía capitalina con mejores sueldos y capacitación. Mayor inversión para el Sistema de Transporte Colectivo Metro, desincentivar el uso del automóvil y promover el uso de la bicicleta, invertir en la captación de agua de lluvia.

-¿Cuál es su opinión respecto a la privatización del agua en la capital?

-Yo no le veo inconveniente; pero el tema de las tarifas sí tiene que pasar por la Asamblea Legislativa.

La diputada concluye que el descontento social podría significar para el PRD su última administración en el Distrito Federal, y asegura que el PAN es una alternativa viable para la ciudad. “Sin lugar a dudas y con trabajo vamos a ganar”.