Autor:

Entre 2008 y lo que va de 2011, las remesas cayeron en más de 30 mil millones de dólares, por lo que1 millón300 mil hogares en el mundo se quedaron sin estos ingresos. En México el tema se agrava, pues los envíos de efectivo desde Estados Unidos son considerados la segunda fuente de divisas, sólo por debajo del petróleo

Lourdes Pérez Navarro/Prensa Latina

Millones de personas en el mundo quesubsisten gracias a la ayuda de sus familiares que trabajan en elxtranjerovieron mermar sus finanzas domésticas desde el inicio de la actual crisiseconómica global.Ésta provocó una caída en picada de las remesas.

Según datos del Banco Mundial, en los últimos cuatro añosesas ayudas disminuyeron en más de 30 mil millones de dólares.El impacto no se hizo esperar: a nivel mundial,1 millón300 mil hogares dejaron de recibir las remesas, mientras otra cantidad similarrecibió 10 por ciento menos, explica a Prensa Latina el especialista del Centrode Investigaciones sobre Política Internacional, Yoslán Silverio González.

De un total de 385 mil millones de dólares en 2007 (la mayor cifraregistrada), las transferencias de dinero enviadas por los trabajadoresinmigrantes a sus parientes residentes en los países de origen cayeron a 352mil millones en 2010.El punto más bajo del periodo ocurrió en 2009, momento enque las remesas descendieron a 307 mil millones de dólares, subraya elespecialista de la entidad perteneciente al Ministerio de Relaciones Exterioresde Cuba.

Estadísticamente, dice, el 40 por ciento de los migrantesenvía menos dinero ahora que en etapas previas a la crisis inmobiliariainiciada en Estados Unidos en 2007, la cual envolvió al mercado financieroglobalizado y a la economía real, extendiendo sus efectos a escala mundial.

La debacle económica, financiera, energética yagroalimentaria, provocó, entre otros males, un aumento del desempleo,golpeando de manera particular a los inmigrantes.

Un reciente estudio realizado en conjunto por la Organizaciónde Estados Americanos, la Organización para la Cooperación y el DesarrolloEconómico y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe asegura quela crisis de Estados Unidos y Europa afecta más a los trabajadores inmigrantesde esas regiones.

El primer Informe de migraciones internacionales en lasAméricas precisa así que la tasa de desempleo de los migranteslatinoamericanos y caribeños en Estados Unidos y en Europa creció de 5.3 por ciento, en 2006, a 13.8 en 2009.

La crisis los golpea más, enfatiza el documento, porquecon frecuencia laboran en sectores “más dependientes de la variación cíclica” como la construcción y la industria de la alimentación. Además, suelen tener menor antigüedad y son más susceptibles de despidos.Éstos han sufrido el aumento descontrolado de los preciosde la gasolina, la vivienda, los alimentos básicos y, en sentido opuesto, lamerma de los salarios.

América Latina, entre los mayores receptores

Entre los territorios del mundo subdesarrollado quecaptaron mayor cantidad de remesas en 2010, América Latina ocupó el tercerlugar con 69 mil millones de dólares. Le antecedieron el Este de Asia y elPacífico (106 mil millones) y el Sur de Asia (92 mil millones).

México lidera la lista de países latinoamericanosreceptores de este tipo de ayuda, que constituye la segunda fuente de divisas del país después de la exportación de petróleo.Cada mes, entre 5 millones y 6 millones de hogares mexicanosreciben dinero de sus familiares, fundamentalmente residentes en EstadosUnidos, donde se calcula viven unos 11 millones 80 mil mexicanos.

Entre 2008 y 2009, las remesas tuvieron uncomportamiento negativo, atribuido por el Banco Central a la desaceleración de la economía estadunidense, la cual contrajo el empleo en el sector de laconstrucción, donde trabaja buena parte de los mexicanos.Los ingresos por esta vía contuvieron la caída en 2010,pero no lograron rebasar los montos registrados antes de la crisis (más de 26mil millones).

A pesar de ello, México se ubicó en el tercer lugarmundial de receptores de remesas, con más de 22 mil millones de dólares anualesy, según pronósticos, en 2011 la cifra continuará en ascenso y podríaincrementarse en 5.3 por ciento.

Incluso prevén un avance de 9.8 puntos porcentuales en2012, aunque sin alcanzar los montos de la etapa anterior a la crisis. No obstante, seplantea que el tipo de cambio, la inflación y el cobro de las comisionesafectarán a las familias receptoras.Éstas tienen un panorama incierto, producto del elevadonivel de desempleo que enfrentan los mexicanos en Estados Unidos, de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara deDiputados.

Dicho Centro destaca que durante la crisis de 2008 y 2009, la tasa dedesempleo de los mexicanos fue de 12.2 por ciento. A pesar de algunos “vestigios de recuperación”, en el primer trimestre de 2011ese índice fue superior a 13 puntos porcentuales. “En consecuencia, el panorama poco positivo para elenvío de remesas a nuestro país, la pérdida en la calidad del empleo y lossalarios de la economía mexicana, son factores que vulneran el bienestar de lasfamilias receptoras y las margina”, detallan los especialistas.

Hasta el pasado mes de mayo, las remesas familiarescontabilizaron 9 mil 140 millones de dólares, un incremento de 4.26 porciento a tasa anual.

En el análisis Perspectivas inciertas para el envío deremesas y las familias mexicanas, el Centro concluye que en el primer trimestredel año las remesas enviadas a México perdieron su poder de compra al serafectadas por la inflación y la apreciación del peso frente al dólar. “El escenario futuro del envío de recursos resultapreocupante debido a las expectativas poco favorables para nuestros migrantes,particularmente, por las condiciones del mercado laboral estadunidense que continúan débiles”, concluye.

Proyecciones para la región

En sentido general, para América Latina y el Caribe lasproyecciones indican que en el transcurso de este año las transferencias dedinero descenderán hasta 62 mil millones de dólares, y para el siguiente volverán a la cifra de 2010. Por tanto no se avizoran aumentos.

Aseguran los expertos que el envío de remesas constituyeuna importante fuente de ingresos para quienes las reciben, incluso en algunospaíses llega a alcanzar uno de los primeros lugares dentro del producto internobruto.

Sin embargo, el investigador cubano SilverioGonzález alerta que se está causando un nuevo tipo de subordinación económica originado porla dependencia de estas fuentes de divisas.

La afirmación de que tales remisiones monetariascontribuyen al desarrollo de los países receptores, asevera, no deja ver enrealidad que la mayor parte de la ganancia generada por el trabajadorinmigrante se queda en el lugar donde éste labora.Lo que llega a manos de sus familiares, acota, es apenasuna pequeña parte de lo que logra ahorrar y mandar luego de satisfacer susnecesidades básicas.

Según estimaciones del Banco Mundial, tras larecuperación económica prevista por algunos expertos, las remesas de maneraglobal tendrán un alza en 2011 y 2012, posiblemente hasta superar los 370 milmillones, cifra aún por debajo de la existente en la etapa previa al inicio dela crisis.

Fuente: Contralínea 244 / 31 de julio de 2011