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Las empresas que ofrecen microcréditos, conocidas como Sofoles, se han convertido en las entidades del ramo que más intereses cobran a quienes demandan sus servicios. El sistema de pequeños créditos, invariablemente solicitados por familias pobres que buscan solventar necesidades básicas, es el esquema más oneroso del país: el deudor debe pagar durante años abusivas tasas de interés. Un caso destaca, el de la próspera Financiera Independencia, cuyas operaciones en tres estados de la República la han colocado como empresa “líder” en el negocio de los préstamos a familias miserables y de clase media en apuros económicos

Edgar Ramírez / Contralínea Tamaulipas

Ciudad Victoria, Tamaulipas. Desde su fundación en 1993, la organización Financiera Independencia, que se constituyó como Sociedad Financiera de Objeto Limitado (Sofol), se ha convertido en una red que se enriquece a costa de la gente de escasos recursos. Son tres las entidades federativas con mayor participación en su cartera total de créditos: Veracruz, Tamaulipas y Jalisco. Representan el 11.3 por ciento, 8.7 por ciento y 6.8 por ciento del total, respectivamente, de acuerdo con datos que se revelan en el segmento de red de distribución de dicha compañía. La empresa se encuentra extendida a través de 371 oficinas en todo México y en cinco ciudades brasileñas. Su mercadotecnia logra atraer principalmente a obreros, amas de casa y familias necesitadas de efectivo para cubrir imprevistos.

Su publicidad reza: “¿Necesita dinero?… con CrediInmediato; dinero siempre disponible para lo que quiera, cuando usted lo quiera; sin aval ni garantías… ¡Ábralo ya!” (sic). También puede leerse en sus locales la leyenda “Financiera Independencia: su opción en préstamos personales. ¡Cuente con nosotros!”.

Financiera Independencia es una empresa presidida a nivel nacional por José L Rión Santisteban, fundador y presidente del Consejo de Administración. Además, funge como miembro del Consejo de Administración del Banco HSBC México y ha sido miembro ejecutivo de diversas empresas financieras.

La Sofol, desde su fundación, ha otorgado más de 4 millones de créditos; cuenta con más de 1 millón 399 mil 978 clientes activos, y su cartera, hasta diciembre de 2010, cerró con 5 mil 773 millones de pesos, de acuerdo con un comunicado en su página oficial.

Mayra Márquez es una de las empleadas de esta empresa. Trabaja en una sucursal de la capital de Tamaulipas. Sentada detrás de su escritorio, proporciona a un ama de casa la lista de requisitos necesarios para adquirir un préstamo. La empleada le explica a la interesada que el trámite no es complicado: no tiene que llevar comprobante de ingreso de algún trabajo; debe presentar credencial de elector, comprobante de domicilio y dos números telefónicos de referencia.

Le detalla que, al adquirir su primer préstamo, podrá contar con atractivos beneficios, entre ellos una línea de crédito disponible en todo momento. Podrá realizar retiros de forma inmediata; asimismo liberará dinero en caso de fallecimiento o tendrá protección contra el desempleo. La ejecutiva de préstamos le indica a la señora que, para las amas de casa y obreros, el límite de préstamo es de 3 mil pesos, y la forma de pago es de 156 pesos por quincena.

Para que le autoricen un préstamo urgente de 6 mil pesos, tendría que llevar, adicionalmente, tres comprobantes recientes de ingresos de trabajo, así como un oficio que demuestre que tiene una casa propia. La forma de pago de este tipo de crédito es de 311 pesos por quincena.

Adys Alejandra, una joven madre soltera comenta que, ante una etapa económica difícil que vivió en 2009, acudió a Financiera Independencia para solicitar un préstamo que liquidó en los plazos establecidos. Le ofrecieron otro préstamo de 3 mil 500 pesos en octubre de ese mismo año, el cual aceptó y pagó en tiempo hasta febrero de 2010.

A partir de ese momento, se vio imposibilitada para cumplir cabalmente con los pagos. Ante su situación con la Sofol, Adys acudió ese mismo febrero con los agentes de Conexia, un despacho jurídico adherido a la institución, para tratar sus asuntos legales. La mujer pidió que se le ampliara el plazo para efectuar los pagos, solicitud que fue rechazada tajantemente. Después de su fracasado intento con Conexia, la deudora tuvo cuatro atrasos a partir de febrero.

Aunque la joven estaba consciente de los intereses que cubriría en cada pago por quincena, nunca imaginó que su adeudo se elevaría considerablemente, debido a su morosidad. Del préstamo recibido en octubre, por 3 mil 500 pesos, logró pagar 2 mil de octubre a febrero; aunque el saldo pendiente por cubrir fue de 1 mil 500, la falta de pago elevó el monto que tendría que pagar a 5 mil pesos.

Adys comenzó a recibir amenazas de embargo por parte de agentes de Conexia. “Un día, uno de ellos me habló y me amenazó. Le dije que si se va por lo legal, yo le explicaría al juez mi situación y que me declararía insolvente, que no me niego a pagar, pero tampoco tengo por ahora dinero y que confiaría en el fallo del juez de lo que tengo que pagar, pero lo justo. Él contestó, irónicamente, que ya me enteraría del día que vendrían a embargarme; entonces yo le dije que él no estaba facultado para hacer eso y que para llegar al embargo debe ir avalado por un juez. El supuesto abogado, molesto, me preguntó si sabía más de leyes que él, y le conteste que tal vez sí. Colgó”. Agrega que, para ella, tener un préstamo con esta compañía es un cuento de nunca acabar.

Un abogado de la localidad que llevó hace algún tiempo casos de este tipo, pero que prefirió el anonimato por ser servidor público, dice que en un caso como el mencionado, la deuda ya pasó a un abogado externo, facultado para su cobro en representación de Financiera Independiente.

“Por lo regular, los abogados externos comienzan con el cobro extrajudicial; pero si no acude con ellos para llegar a un convenio, se dará seguimiento al procedimiento ejecutivo mercantil a través del embargo, que es el cobro judicial”, precisa.

Señala que al momento del embargo, se indicarán los bienes de propiedad que garanticen la cantidad en deuda. “Y si tú tienes bienes, obviamente no se embargará nada”, asegura.

Lo que ocurrirá es que al final se te condenará al pago de la suerte principal, así como los intereses.

“Si en cambio no hay bienes de por medio, al abogado no le sirve de nada que el juez te condene. Probablemente, la cuenta del deudor ante la financiera se declare incobrable”, enfatiza.

De ser así, el deudor quedará registrado en el buró de crédito como cliente moroso. En el futuro, difícilmente las empresas de préstamo, bancos y tiendas departamentales le autorizarán algún crédito.

Neptuno Ramírez, un joven que hace aproximadamente dos años solicitó un préstamo de 5 mil pesos, y confiaba en cubrir su adeudo en un plazo no mayor a dos años, no ha logrado liquidar el adeudo, a pesar de haber pagado en tiempo. Los trípticos de promoción de la institución establecen que ser cliente puntual les evita gastos de cobranza, pero, de acuerdo con unos recientes comprobantes de pago que mostró, y que le otorga la financiera cada 15 días cuando acude a abonar, el deudor presenta cargos moratorios.

En cada comprobante de pago se presenta una reducción mínima al saldo. Ramírez comprueba que, a pesar de pagar a tiempo, su deuda se reduce apenas unas decenas de pesos.

La organización se fortalece

En el último trimestre de 2010, tan solo por intereses, Financiera Independiente generó un crecimiento del 14.6 por ciento anual, al alcanzar los 897.1 millones. Esto debido, principalmente, a un aumento de 13.2 por ciento anual de los intereses ganados por los créditos.

La empresa creó reservas para créditos incobrables por 241.3 millones de pesos, lo que, comparado con los 320.3 millones del último trimestre de 2009, significó una disminución del 24.7 por ciento.

Datos recabados de su portal oficial detallan que el margen financiero de la Sofol reportó 533.8 millones de pesos en el tercer periodo de 2010, lo que representó un crecimiento del 37.2 por ciento comparado con 2009.

Respecto de la cartera de crédito individual al sector informal, en diciembre de 2010 decreció un 2.5 por ciento contra el año anterior, impulsado por un declive de 40.5 por ciento en CrediConstruye, a pesar de que CrediPopular y CrediMamá crecieron 8.1 y 10.7 por ciento, respectivamente.

En tanto que con CrediInmediato, que es una línea de crédito revolvente enfocada al sector formal, decreció el número de clientes 1 por ciento en el tercer trimestre de 2010, comparado contra el año anterior; mientras que la cartera total de este producto disminuyó a 3 mil millones de pesos.

Por el contrario, la cartera total de su unidad de negocio Finsol alcanzó 973.6 millones de pesos a septiembre de 2010, un crecimiento de 24.3 por ciento comparado con los 783.4 millones del segundo trimestre de este año, impulsado por el crecimiento en las operaciones en México y en Brasil.

El 19 de febrero de 2010, Financiera Independencia adquirió el ciento por ciento de Financiera Finsol. Con esto, logró utilidades por 112.9 millones de pesos en el tercer trimestre de 2010, lo que representó un crecimiento de 11.6 por ciento anual.

De acuerdo con los resultados hasta el 31 de diciembre de 2010, su utilidad neta bajó 12.3 por ciento respecto de 2009, que llegó a 451.7 millones de pesos.

Al detalle

Un total de 352 oficinas de esta agrupación operan en México, de las cuales 207 se presentan bajo el nombre Financiera Independencia, y 145 oficinas operan como Finsol, cuyas oficinas se han extendido a Brasil, 19 de ellas con este acrónimo.

Ambas compañías forman una sola, pero su cartera de crédito se encuentra diversificada. Ninguna entidad federativa representa más del 11.3 por ciento del total de la cartera.

En su reporte general anual de 2010, la sociedad presentó una utilidad neta de 451.7 millones y un crecimiento en cartera de crédito del 20 por ciento; mientras que el índice de cartera vencida disminuyó a 9.9 por ciento en el cuarto trimestre de 2010, comparado con el 12 por ciento del cuarto trimestre en 2009. La cartera vencida ascendió a 570.2 millones de pesos.

Respecto de la cartera vencida de CrediInmediato, en el cuarto trimestre de 2010 fue del 12 por ciento comparado con el 11.6 por ciento de 2009.

Hasta el 31 de diciembre de 2010, la financiera reportó un pasivo total de 5 mil 732.6 millones, representando un incremento del 40.3 por ciento comparado contra los 4 mil 87.1 millones reportados al 31 de diciembre de 2009.

Todo esto derivado del aumento de capital por 85 millones de acciones con los que se contabilizó hasta el 5 de febrero de 2010.

Con la crisis económica prolongada que ha vivido el país, las familias se ven desesperanzadas. En ocasiones, se ven obligadas a pedir un crédito. Sin embargo, si piensan que Financiera Independencia ayudará a mejorar su situación, deberán considerar su capacidad de pago puntual antes de pedir un préstamo que pueda convertirse en un problema.

Fuente: Contralínea 237 / 12 de junio de 2011