Autor:

A diario mueren en México más de tres mujeres por complicaciones durante el embarazo, parto o puerperio. Las políticas públicas de la administración federal son insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, asegura Daniela Díaz Echeverría, de la asociación civil Fundar. El índice de mortalidad materna no ha disminuido: durante los primeros tres meses de 2011, fallecieron 190 mujeres

De acuerdo con la Dirección General de Información en Salud, se estima que para 2011 habrá 1 mil 126 muertes asociadas a problemas durante el embarazo, parto y puerperio. De éstas, 58.3 son de “razón de mortalidad materna” (RMM), es decir, son las muertes que ocurrirán por cada 100 mil nacidos vivos. Tan sólo de enero a marzo de este año se registraron ya 190 defunciones, siete de ellas (3.7 por ciento) pueden considerarse tardías porque ocurrieron en el puerperio, es decir después de los 42 días del parto.

No todas las muertes se reportan. La Dirección General de Epidemiología (DGE) informa que las dependencias del Sector Salud y Seguridad Social mexicanos, así como hospitales privados, no notificaron, al menos, 24 casos en los últimos tres meses.

Según el Informe semanal de vigilancia epidemiológica de la DGE, publicado en la última semana de marzo pasado, la Secretaría de Salud (Ssa) reportó sólo 100 defunciones de 103 que tuvo registradas; el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 20 de 26, y algunas instituciones privadas, que no detalla la Dirección General de Epidemiología (DGE), omitieron 13 de los 16 casos que atendieron. En cantidades mínimas, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, el IMSS con el Programa Oportunidades, la asistencia social de Petróleos Mexicanos y otras entidades tuvieron 15 muertes maternas. No obstante, 30 fueron de población abierta, a pesar de que el artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el 22 de la Declaración Universal de Derechos Humanos garantizan el acceso a servicios de salud a toda persona.

La Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud ha informado que la preeclampsia es la principal causa de muerte en el país. Dolor de cabeza, visión borrosa, zumbido de oídos, náuseas, vómito y dolor en la boca del estómago o en el abdomen son algunos de los síntomas que podrían presentarse durante el último trimestre del embarazo.

Cuarenta y siete de las 190 muertes fueron por preeclampsia-eclamsia (24.7 por ciento), y 42, por hemorragia postparto (22.1 por ciento). Neoplasias, aborto, embolia pulmonar, neumonía y otras causas obstétricas directas tuvieron un porcentaje menor a 7.

Las entidades con mayor número de defunciones durante 2011 son el Estado de México, Veracruz, Guerrero, Distrito Federal, Chihuahua, Guanajuato, Oaxaca, Baja California, Puebla, San Luis Potosí, Coahuila, Michoacán, Tabasco y Chiapas. En conjunto, 77.4 por ciento (147 defunciones) del total.

Daniela Díaz Echeverría, investigadora de la asociación civil Fundar, recuerda que José Ángel Córdoba Villalobos, titular de la Ssa, reiteradamente ha señalado la mortalidad materna como un tema prioritario para llegar a la meta de 44.5 de RMM en 2012. Sin embargo, “las cifras son muy inestables, suben y bajan, y no se sostienen. El problema es que el movimiento al alza son mujeres que mueren día a día”.

El Estado mexicano no cumplirá con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), específicamente el número cinco referente a la disminución del 75 por ciento de la RMM que había en 1990, es decir, pasar de 89.0 a 22.3 en 2015.

La Estrategia mundial de salud de las mujeres y los niños de Ban Ki-moon, secretario General de la ONU, informa que cada año mueren 350 mil mujeres embarazadas por complicaciones evitables. Propone que se resuelva el déficit financiero de cada país a través de inversiones, que se destinen más recursos al sector salud y que se transparente cada movimiento; todo ello salvaría a cerca de 570 mil mujeres entre 2011 y 2015.

El gobierno de Felipe Calderón espera reducir en 2015 el número de muertes a 417; empero, durante su gestión la cantidad se ha acrecentado: 1 mil 97 fallecimientos en 2007, 1 mil 119 en 2008 y 1 mil 207 en 2009. Al cierre preliminar de la DGE, en 2010 hubo 952 defunciones, lo que representa 49.7 de RMM; aunque el dato oficial está en proceso de validación.

El Observatorio de Mortalidad Materna, impulsado por el Comité Promotor por una Maternidad sin Riesgos, detalla que 167 mujeres muertas en 2009 eran menores de 19 años, 110 no tenían escolaridad y 375 sólo habían cursado la primaria. Tener seguridad social a través del Seguro Popular no fue garantía de sobrevivencia, pues 375 mujeres murieron, el mismo número de quienes no tenían acceso a servicios de salud.

Las entidades federativas con mayor número de muertes fueron el Estado de México (166), Veracruz (93), Jalisco (81), Puebla (78), Distrito Federal (72), Chiapas (71), Guerrero (68), Oaxaca (66), Guanajuato (60) y Chihuahua (559). Considerando la RMM, calculada por cada 100 mil nacidos vivos, el listado cambia: Guerrero (107.8), Oaxaca (98.3), Chihuahua (92.4), Morelos (80.7), Chiapas (75), Veracruz (72.5), Nayarit (71.3), Puebla (70.1), Hidalgo (67.3) y Zacatecas (66).

Daniela Díaz califica la década de 1990 como un fracaso, pues sólo se disminuyó ocho puntos la RMM. Con las dos administraciones panistas se ha avanzado en la apertura de espacios progresistas, pero su política conservadora en torno a la educación y salud sexual continúa y la estructura de los programas que se desarrollan está debilitada, puntualiza.

Se deben incrementar las acciones y registrar un descenso más acelerado de la mortalidad materna para alcanzar la meta. Entre 1990 y 2006, de 2 mil 203 defunciones, pasó a 1 mil 166, una reducción de 32.6 por ciento en 17 años, según el programa Arranque Parejo en la Vida.

En 2006, los estados con mayor índice de mortalidad materna fueron Guerrero (129.5 de RMM), Durango (90.7), Chiapas (90.1) y Oaxaca (74.2), de acuerdo con el programa de la Ssa. Además, se precisa que las mujeres menores de 20 años y mayores de 30 corren un riesgo mayor.

Díaz Echeverría explica que en 2002 comienza a desarrollarse la política pública para disminuir la mortalidad materna. El programa de Arranque Parejo en la Vida lo lanza “con bombo y platillo” Marta Sahagún y continúa en la administración de Calderón, comenta. Se destina a mujeres embarazadas y a menores de dos años.

Aunque hay áreas específicas en la Secretaría de Salud que atienden el problema de la mortalidad materna ?por ejemplo, el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva?, para Daniela Díaz faltó introducir el tema de interculturalidad, género y presupuesto en el diseño de política pública de salud.

Los siete programas de acción de la Secretaría ?Igualdad de Género; Arranque Parejo en la Vida; Cáncer Cérvico Uterino; Prevención y Atención de la Violencia Familiar y de Género; Cáncer de Mama; Planificación Familiar y Anticoncepción; y Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes? no tienen reglas de operación desde el sexenio de Vicente Fox. “Son programas que no tienen presupuesto asignado; por lo tanto, no tienen obligación de rendición de cuentas y tampoco se les puede auditar. Además, sus metas están acotadas a los municipios con más bajo índice de desarrollo humano, por lo que se pierde la perspectiva de la universalidad”, finaliza.

Fuente: Contralínea 232 / 08 de mayo de 2011