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Guanajuato es una de las entidades donde tiene más arraigo la ultraderecha católica, así como el Yunque. Desde hace dos décadas, es gobernado por el Partido Acción Nacional (PAN), situación que motivó el eslogan derechista de “guanajuatizar” todo el país; es decir, implantar gobiernos totalmente fieles a los dictados del empresariado y de la jerarquía católica, donde, por ejemplo, una mujer que aborta, incluso de manera involuntaria, sea condenada a pasar décadas en prisión.

Todos los gobernadores panistas de la entidad han estado vinculados con esos sectores, como es el caso del actual mandatario Juan Manuel Oliva, señalado como integrante de la Organización Nacional del Yunque y, en todo caso, fiel a los dictados de la ultraderecha.

Veinte años de gobiernos clericales

Guanajuato fue uno de los primeros estados gobernados por el PAN, lo cual ocurrió por decisión de Salinas de Gortari en 1991. Desde entonces, ha estado regido por ese partido, cuyo primer gobernador, con carácter interino, fue Carlos Medina Plascencia, quien se dio a conocer por su activismo católico en las peregrinaciones del cerro del Cubilete y por su apoyo a la jerarquía religiosa y al sector empresarial.

En ese tiempo, Guanajuato era el único estado de la República donde las autoridades se identificaban abiertamente con el clero y la extrema derecha, pues aunque esas tendencias están generalizadas en el PAN, que desde 1989 gobernaba Baja California, en esa entidad dicho compromiso ultraderechista no se hizo tan evidente como en Guanajuato.

En 1995, Medina fue reemplazado por Vicente Fox, cuyo lamentable desempeño como presidente de México, de 2000 a 2006, es bien conocido. Su sucesor en Guanajuato fue Ramón Martín Huerta, gobernador interino en 1999 y 2000, mientras Fox culminaba su campaña presidencial. Martín Huerta murió en un misterioso accidente aéreo en 2005, cuando era secretario de Seguridad Pública en el gabinete foxista.

El siguiente gobernador de Guanajuato fue Juan Carlos Romero Hicks, actual titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, e identificado como miembro del Yunque, al igual que el actual mandatario Juan Manuel Oliva.

Oliva, fiel a la ultraderecha

Nacido en León, Guanajuato, el 21 de enero de 1960, Juan Manuel Oliva estudió periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién y trabajó como reportero en periódicos de la región. En 1989, ingresó al PAN, donde fue dirigente estatal; fue funcionario municipal de León y secretario de Gobierno con Juan Carlos Romero Hicks.  En 2005, fue postulado por el PAN y el Partido Nueva Alianza a gobernador, cargo que ocupa desde 2006.

Desde la década de 1990, Oliva se dio a conocer por su apoyo a la jerarquía católica y a la censura moralista implantada en territorios gobernados por el PAN.

En 1995, en plena campaña de Fox para la gubernatura, Oliva encabezaba reuniones secretas de carácter político religioso presididas por un sacerdote (Álvaro Delgado, El engaño. Prédica y práctica del PAN. Grijalbo, México, 2007, página 118).

A principios de marzo de 1997, en León, Guanajuato, el pintor Antonio Henaine hizo público que su exposición Deseos, tentaciones y pecados no había podido ser exhibida en el museo de la ciudad dado que las autoridades panistas la censuraron, alegando que su título “sugiere una obra pornográfica”. El entonces presidente del PAN en la entidad, Juan Manuel Oliva Ramírez, justificó esa prohibición al alegar que “seguramente la decisión de vetar estos trabajos fue tomada en el seno del ayuntamiento, por lo tanto, es algo que se debe respetar; además, si la sociedad desea esto, los partidos políticos y las autoridades deben respetar las decisiones de los leoneses, que seguramente respaldan a su presidente municipal”.

Llegado a la gubernatura, evidenció su filiación desde la integración de su gabinete, conformado por personajes de conocida trayectoria en la ultraderecha: como secretario de Gobierno fue designado Gerardo Mosqueda Martínez, quien en la entidad formó la organización A Favor de lo Mejor, creada por el empresario Lorenzo Servitje para ejercer la censura moralista en los medios; el director del Instituto Estatal de Planeación de Desarrollo Local y Regional fue Elías Villegas Torres, acaudalado personaje considerado como uno de los principales promotores del Yunque en Guanajuato, y en la dirección del Instituto Estatal de la Mujer Guanajuatense se designó a Luz María Ramírez Villalpando, quien al encabezar el organismo homólogo en León, aplicó cuestionarios a las empleadas de su dependencia en los cuales preguntó si eran solteras, cuántas veces habían sostenido relaciones sexuales y, de estar casadas, qué método anticonceptivo empleaban (La Jornada, 25 de septiembre de 2006).

En enero de 2011, luego de que el prelado de León, José Guadalupe Martín Rábago, se pronunciara a favor de la educación religiosa en las escuelas públicas, Oliva declaró que la Secretaría de Educación en el estado analizaría la posibilidad de impartir esa enseñanza confesional. “Yo soy un creyente de que los papás deben definir la educación para sus hijos y bajo este derecho que tienen los padres de familia, habrá que analizar una solicitud de esta naturaleza. Le pediré al secretario de Educación que analice esta propuesta”, explicó (www.universal.com.mx, 14 de enero de 2011). Es decir, el gobernador obedece al obispo.

La iglesia y TV Azteca

Aunque Jalisco fue cuna de la rebelión cristera contra el Estado laico, a principios del siglo XX, la sociedad ha evolucionado al grado de reprobar el patrocinio de Emilio González a proyectos, como el Santuario de los Mártires, y las principales ciudades del estado ya no están en poder del PAN.

Sin embargo, en Guanajuato el clero ha mantenido su hegemonía durante 20 años. Es hoy en día el estado cuyo gobierno es más abiertamente confesional. Prueba de ello son los millonarios apoyos a la restauración de templos, cifra que tan sólo en Irapuato y Silao alcanzó cerca de 15 millones de pesos, tramitados por el legislador panista Jaime Oliva Ramírez, hermano del gobernador (www.proceso.com.mx).

En febrero de 2010, en las jornadas Independencia e Iglesia, celebradas en León, Guanajuato, con la presencia del arzobispo Guadalupe Martín Rábago, el gobernador afirmó que “en los grandes acontecimientos en la vida la nación, tal y como sucedió en todas las naciones del continente, se identifica la presencia de la iglesia”; exaltó la imagen de Iturbide, y concluyó que “200 años después, estamos reconceptuando el país y en la iglesia sigue floreciendo un compromiso y una papel importante de participación”. En otros términos, y como es evidente, la jerarquía católica es predominantemente panista, especialmente en estados como Guanajuato.

Según él, “México y Guanajuato necesitan a la iglesia, necesitan a esa gran institución…”. (http://www.bicentenarioeiglesia.com/component/content/article/3-newsflash/79-mensaje-del-gobernador-del-estado-juan-manuel-oliva-ramirez-durante-la-iii-jornada-academica-independencia-e-iglesia.html).

Una y otra vez, el gobernador ha participado pública y fervorosamente en ceremonias religiosas, al igual que su homólogo de Jalisco, y acompañado frecuentemente por el obispo Martín Rábago; en la peregrinación del Cerro del Cubilete, donde anualmente se dan cita los grupos del activismo católico, ha estado representado por Gerardo Mosqueda.

Para fortalecer su política confesional, en diciembre de 2010 Juan Manuel Oliva, acompañado de Martín Rábago, visitó a Benedicto XVI, a quien invitó a Guanajuato y le obsequió un nacimiento monumental y cientos de adornos navideños como parte de la muestra cultural “Guanajuato. Alma de la Navidad mexicana del bicentenario”.

Oliva también ha prodigado su apoyo moral y material a las televisoras, como TV Azteca, con la que ha colaborado en la creación de orquestas juveniles (www.proceso.com.mx).

Aborto

En marzo de 1992, a unos meses de haber llegado el PAN al gobierno de Guanajuato, ocurrió en Salamanca un caso que estremeció a la opinión pública y que presagiaba el clima de intolerancia que se desataría en la entidad contra quienes cuestionaran las doctrinas de la jerarquía católica.

Al joven Pablo Molinet se le pretendía imponer una sentencia de más de dos décadas de encarcelamiento, acusándolo injustificadamente del asesinato de su sirvienta, en un asunto que se inició cuando una agente del Ministerio Público se escandalizó por lecturas del joven, que incluían obras como Escenas de pudor y liviandad, de Monsiváis, y Por qué no soy cristiano, de Bertrand Russell, cuya lectura, imaginó la católica funcionaria, no podría sino inducir a malas acciones.

Luego de años de litigio y de denuncia en los medios impresos, Molinet fue liberado, pero esa mentalidad inquisitorial sigue imperando en la derecha que gobierna Guanajuato. Prueba de ello es la persecución de las mujeres que abortan y a quienes también se les pretende imponer condenas de más de 20 años de prisión por violar los preceptos religiosos. Gracias a la lucha de organizaciones sociales, algunas de esas mujeres, que habían sufrido abortos involuntarios, fueron liberadas, pero persiste la política persecutoria, como una muestra de lo que significaría “guanajuatizar México”.

La otra cara

Como muchos otros mandatarios y políticos panistas, Juan Manuel Oliva alterna la santurronería con las prácticas de nepotismo y otros abusos de poder.

En enero de 2007, el líder estatal del Partido de la Revolución Democrática, José Luis Barbosa Hernández, presentó una denuncia ante la Secretaría de la Gestión Pública contra el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez y el secretario de Finanzas, Gustavo Adolfo González Estrada, por nepotismo y abuso de autoridad, por nombrar a Jaime Oliva Ramírez coordinador de asesores de Finanzas.

Hermano del gobernador, Jaime Oliva Ramírez tenía como credenciales académicas sólo haber cursado hasta la preparatoria, así como haber sido seminarista, pero en su nombramiento influyó decisivamente su parentesco con el mandatario (El Correo, Guanajuato, 31 de enero de 2010).

Según esa denuncia, con el nombramiento de Jaime Oliva se violaría el artículo 12 de la Ley de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos de Guanajuato, que prohíbe: “Nombrar, contratar, proponer o promover como servidores públicos al cónyuge, concubina o concubinario o con quienes tenga parentesco consanguíneo en línea recta sin limitación de grado …”.

En otros aspectos, Juan Manuel Oliva también sigue los pasos de algunos de sus predecesores, como Medina Plascencia, quien recurrió a los amagos judiciales para acallar a sus críticos.

En noviembre de 2010, el periódico AM expuso, ante relatores especiales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, los ataques sistemáticos contra la libertad de expresión por parte de Juan Manuel Oliva, que incluían la suspensión de la publicidad oficial, así como una denuncia penal contra ese periódico por haberlo criticado en una de sus columnas.

*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México

Fuente: Contralínea 221 / 20 de febrero de 2011

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