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México se convierte en el tercer “cliente” más importante del Banco Mundial, con una deuda acumulada de 12 mil 500 millones de dólares, unos 150 mil 500 millones de pesos. De 2007 a la fecha, el gobierno de Calderón adquirió compromisos por más de 99 mil millones de pesos. Los préstamos se pactaron a la par de una “estrategia” elaborada por la institución financiera, en la que marcó “recomendaciones” a seguir por el gobierno de Felipe Calderón. El organismo internacional había reprobado a Luz y Fuerza del Centro. Un año después, la administración panista la liquidó

Con más de 12 mil 500 millones de dólares, traducidos en deuda con el Banco Mundial, México se convierte en el tercer cliente financiero “más importante” para la institución internacional. Sólo dos países aparecen más endeudados: las potencias económicas regionales Brasil y China, indican estadísticas internas del organismo financiero entregadas a Contralínea.

Entre 2009 y 2010, la administración de Felipe Calderón Hinojosa asumió deudas por más de 8 mil millones de dólares con la organización financiera. De la mano, la institución bancaria hace “observaciones” a las autoridades mexicanas de los “riesgos” por los que atraviesa el país, desde la dependencia fiscal por ingresos petroleros, la competitividad de largo plazo, la cohesión social hasta el consenso para las reformas estructurales. Así lo muestra el informe Estrategia con México 2008-2013 (folio 42846-MX), elaborado por el organismo.

En entrevista con Contralínea, Harold Bedoya, gerente de Operaciones del Banco Mundial para México y Colombia, asegura que el país es uno de los clientes más importantes para la institución crediticia. Al tiempo, rechaza que el organismo dicte normas o políticas al país en materia económica, financiera y social.

En su página de internet, la institución indica que los proyectos activos adquiridos por México desde que Calderón asumió la Presidencia ascienden a 8 mil 226 millones de dólares, aproximadamente 99 mil 123 millones de pesos. El país deberá saldar el monto en los próximos 25 años, dependiendo del tiempo que perdure el esquema crediticio.

Con 44 proyectos por desarrollar en diversos sectores del país, el documento muestra que entre las “deficiencias” de México que consideraba el Banco Mundial, se encontraba la operatividad de Luz y Fuerza del Centro (LFC), liquidada por decreto presidencial un año después de que se hiciera público el informe 42846-MX.

La “estrategia” también pone énfasis en la “volatilidad política” a la que están sujetos los programas relacionados con la distribución de agua potable e infraestructura carretera, por lo que propone un “fortalecimiento institucional” en las diversas áreas.

De Fox a Calderón

El listado de Proyectos Activos en México, promovidos por la institución que preside Robert Zoellick, evidencia cómo se ha incrementado en más de 1 mil 600 por ciento el pasivo que México tiene con el Banco, así como el incremento acelerado de planes que tendrán que ponerse en marcha antes de que termine este sexenio.

Las cifras indican que en los cinco años de ejercicio fiscal, el gobierno de Felipe Calderón ha pactado 34 proyectos, contra los 10 que en total signó su antecesor Vicente Fox Quesada. Las cifras comprometidas por el actual mandatario llegan a los 8 mil 226 millones de dólares, contra los 488 millones de dólares asumidos por su antecesor.

Según la información del Banco Mundial, los proyectos más importantes en materia económica corresponden al “combate a la pobreza”. De toda la década panista, el signado en 2009, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2013, fue el más ambicioso, pues se pactó por 1 mil 503 millones de pesos.

Bajo el folio P115067, el plan tiene como principal objetivo “mejorar los niveles de salud, nutrición y educación de las familias pobres mediante inversiones en capital humano”.

Los riesgos

Según el organismo bancario, “los principales riesgos para esta alianza para el desarrollo surgen de factores internos así como externos. Los factores internos son la dependencia fiscal respecto de los ingresos petrolíferos, la competitividad de largo plazo, la cohesión social y el consenso para las reformas, y la posibilidad de calamidades naturales, en particular terremotos y huracanes.

“En el frente externo, el alto grado de correlación de la actividad económica con socios comerciales clave y las declinaciones conexas en los niveles de exportaciones y/o remesas plantean un riesgo.”

El Banco Mundial advierte que “los pobres podrían ser más vulnerables a futuros shocks en el mercado laboral, ya que tienen las peores tasas de inserción en el mismo y sus dotaciones de capital humano crecen lentamente. La evidencia indica que los pobres tienen bajas dotaciones de capital humano y mayores probabilidades de estar empleados en el sector informal. Con el alto grado de informalidad, las barreras al acceso a empleos formales y las características de los pobres, todo indica que su inserción en el mercado laboral podría ser peor ahora que hace 15 años”.

Luis Enrique Mercado Sánchez, secretario de la Comisión de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados, justifica los multimillonarios créditos que ha pedido la administración de Calderón Hinojosa, “pues los préstamos sí han servido”.

No obstante, el integrante de la bancada blanquiazul dice que el combate a la pobreza sólo se “resuelve con un crecimiento de la economía. Los programas funcionan, lo que hay que reconocer es que la pobreza se incrementó a consecuencia de la crisis económica de 2009”.

La estrategia

Según el documento del Banco Mundial, la distribución del ingreso en México está “sesgada mucho más que en sus pares de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)”. La igualdad de oportunidades también está sesgada debido a persistentes problemas en los servicios sociales.

El “desarrollo de infraestructura y garantía de seguridad energética” es otro de los puntos que destaca, ya que el sector de los hidrocarburos “se encuentra en una encrucijada en lo que se refiere al desarrollo económico de México a largo plazo”.

Datos del mismo organismo indican que, en los últimos años, México ocupa el sexto lugar como productor de petróleo; sin embargo, “es el único productor importante que ha experimentado una marcada reducción en las reservas comprobadas de petróleo”.

En materia de generación de energía, la institución palomea el trabajo de la Comisión Federal de Electricidad, aunque dice que está “rezagada respecto de las normas internacionales y las expectativas de los clientes, sobre la base de las interrupciones del servicio y el número de quejas de los clientes. La calidad del servicio y la eficiencia operativa del otro proveedor de electricidad (LFC) son todavía peores”.

Es una deuda “excesiva”, dice Sebastián Lerdo de Tejada, integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados. Agrega: “Es consecuencia de una mala política económica del gobierno federal en un país que no ha podido recuperar los niveles de empleo”.

México, cliente distinguido

Con el tercer lugar en la lista de los clientes más importantes para el Banco Mundial, y una deuda de 12.5 mil millones de dólares, Harold Bedoya, gerente de Operaciones del Banco Mundial para México y Colombia, asegura que el país es uno de los más confiables en materia económica y que no se han registrado visos de opacidad en la operación de los recursos entregados al gobierno federal.

Niega que la institución dicte las normas y políticas que debe desarrollar México en materia económica, financiera y social. Por el contrario, ellos van de acuerdo con los intereses de la administración en curso, es decir la de Felipe Calderón Hinojosa, que desde 2007 pretende hacer las reformas para abrir paso a la inversión privada en las paraestatales y que la Ley Federal del Trabajo permita la contratación outsourcing.

En entrevista con Contralínea, el funcionario resguarda los intereses de la administración pública y los préstamos activos que tiene el Banco con el gobierno, pues, asegura, son menos los proyectos instrumentados actualmente de los que había hace una década. No obstante, reconoce que los montos comprometidos sí han ido en aumento.

A poco tiempo de haber asumido el cargo, Bedoya dice: “En realidad, hay proyectos del sexenio pasado que seguimos instrumentando, inclusive tenemos proyectos que vienen del sexenio anterior. Si uno los compara, se ve la misma naturaleza; más bien han ido cayendo. En 1992, teníamos como 40 proyectos, ahora son unos 20 o 22”.

Para el gerente del Banco Mundial, México es un cliente “confiable” en materia de transparencia. “Trabajamos con una intermediaria financiera: Nafin (Nacional Financiera), lo cual nos ha resultado muy beneficioso en el caso de México. Ella está muy al tanto de la política del Banco, de la normatividad, conoce todo el sector y sabe cómo proteger los recursos que tiene el banco. Por ese lado, nosotros no estamos preocupados; no hemos tenido ningún incidente de corrupción”, dice.

Un extracto del documento México y el Banco Mundial. Su relación con el tiempo –elaborado por Gloria M Grandolini, actual directora de la institución para México y Colombia– muestra que, al 30 de diciembre de 2010, el país adeuda 12 mil 460 millones de dólares.

De las 10 naciones con el portafolio más grande del mundo, el país ocupa la tercera posición después de Brasil y China. Le siguen Turquía, India e Indonesia.

Otra gráfica indica que, entre 2007 y 2008, los compromisos con la organización financiera descendieron a 4 mil millones de dólares. No obstante, hubo un repunte en la firma de éstos desde el tercer año de la administración calderonista a la fecha.

La evolución de la línea que marca los compromisos se sitúa en 2009 por arriba de los 6 mil millones de dólares; en 2010, por encima de los 10 mil millones de dólares, hasta llegar a los 12 mil 460 millones de dólares en 2011, cantidad equiparada con el adeudo que se tenía en 1994 durante la transición administrativa de Carlos Salinas de Gortari a Ernesto Zedillo Ponce de León.

Fuente: Contralínea 220 / 13 de febrero de 2011