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En busca de instalar en Baja California un parque de energías renovables, empresas trasnacionales pretenden asentarse en Mexicali en la zona de mayor riesgo y actividad sísmica de la región –que registró el 80 por ciento de las más de 10 mil 500 réplicas del terremoto del 4 de abril de 2010–: la Laguna Salada, una amplia y desértica zona por la cual atraviesan seis fallas geológicas, entre éstas la de Mayor-Cucapá, que provocó un hundimiento de suelo de casi 2 metros en un tramo de 75 kilómetros en aquel sismo

Lorena Rosas, texto y fotos / corresponsal

Mexicali, Baja California. Con una temperatura desértica que llega hasta los 52 grados centígrados en verano, la Laguna Salada, lugar de muerte natural para quien se interne en ella sin equipo especial, presenta un alto nivel de actividad sísmica, flujo de calor y continua deformación debido al movimiento de las placas tectónicas Norteamericana y Pacífico. Los centros de dispersión del Valle de Mexicali e Imperial, como el de Cerro Prieto y el de Brawley, están conectados a través de las fallas activas, conocidas con esos mismos nombres, y son las generadoras de la mayor parte de la actividad sísmica que caracteriza a esta región. Ahí mismo se encuentran la Falla Borrego, la Falla Cucapá y la Falla Cerro Prieto.

La empresa Cucapah Development, que utiliza el nombre de la etnia cucapá y algunos aliados de entre los 317 indígenas que existen en la comunidad, propone desarrollar en ese escenario sísmico un parque con diversas plantas de generación de energía eléctrica en tres fases, a través del uso de recursos renovables, bajo el supuesto de beneficiar a algunos integrantes de la comunidad cucapá, ya que utilizarán gran parte de su territorio; además de ofrecerles empleo mientras dura la fase de construcción de obra.

El parque, cerca de donde se ubicará Silicon Border, contaría con una planta de energía concentrada con una capacidad de 250 megavatios (MW); además, contempla la generación de 80 MW con una planta de energía fotovoltaica, otra de ciclo combinado; una planta de energía nucleoeléctrica; una desalinizadora; energía geotérmica, y la construcción de subestaciones eléctricas y líneas de transmisión. Además de la probable explotación de un yacimiento minero. Todo con el objetivo de aumentar la oferta de energía eléctrica en el país de una manera más “benigna” para el medio ambiente.

Desde hace años, están en marcha varios permisos de proyectos eléctricos mediante el esquema de financiamiento de Productor Externo de Energía. De acuerdo con este mecanismo, el sector privado poseedor de una planta puede generar energía eléctrica y venderla a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), asumiendo ésta todo el riesgo comercial. Otro esquema de financiamiento es el de construcción-arrendamiento-transferencia del cual se pretenden otorgar varios permisos, igualmente para el sector privado, con inversionistas potenciales extranjeros.

Sin importarles la vulnerabilidad de la ciudad, las graves secuelas del sismo de 7.2 grados en la escala de Richter del 4 de abril de 2010, más de 8 mil damnificados, cuatro muertos, los hundimientos y derrumbes de casas, el subsuelo que quedó como arena movediza, el daño causado en más de 24 mil hectáreas ni las constantes investigaciones que señalan a la Planta CFE de Cerro Prieto responsable de la contaminación y padecimientos que aquejan a residentes del valle de Mexicali, cuatro diputados locales de la pasada legislatura impulsaron el proyecto Parque de Energía Renovable Laguna Salada, justo donde se encuentran las fallas geológicas que han azotado a Mexicali.

Dos de estos exlegisladores provenían de los distritos cinco y seis de la zona Sur del valle de Mexicali: Humberto López (Partido Revolucionario Institucional) y Carlos Angulo (Partido Nueva Alianza). Aunque este último aseguraba que por su parte ya se había detenido el proyecto, sus asesores seguían con el cabildeo y los trámites. Mientras, los diputados Juan Mackliss (Partido Verde) y Rubén Armenta (Partido Acción Nacional) sentaban las bases para aterrizar este parque energético, que incluye la posibilidad de utilizar energía nuclear, entre otras, en suelo que ya demostró que es susceptible a hundimientos y derrumbes por su nivel de licuefacción, que, según los expertos, tardará años en solidificarse.

Privatización energética

Las trasnacionales Quadrant LLC e Indian Energy se encuentran detrás de la compañía Cucapah Development, firma que se asoció con los nativos para desarrollar el parque, obviar trámites y evadir la legislación mexicana. Ésta presenta datos engañosos sobre energías renovables: 10 mil empleos en construcción; su aparente motivación es el desarrollo social y cultural de las comunidades indígenas en Baja California. Pero de los 1 mil 768 indígenas, el 99 por ciento desconoce el proyecto, del que destacan el potencial del viento y la energía solar. Las otras ocho empresas extranjeras promueven la energía nuclear como tecnología “irreemplazable”.

Las empresas que dirigen el proyecto de Energía Alterna Laguna Salada Cucapá, son:

1. Indian Energy. Desde 2009, cuenta con un trato de intercambio energético nuclear con Estados Unidos. Pretende invertir en México aparentemente en generación de energía eólica. En términos de capacidad de potencia eólica instalada, ocupa el quinto puesto mundial con una capacidad instalada de 10 mil 242.3 MW. Es una de las empresas favorecidas con el acuerdo de facilitación de la cooperación-intercambio nuclear entre Estados Unidos y la India.

2. Quadrant Energy, LLC. Con sede en Austin, Texas, se especializa en la compra de petróleo y administración de regalías de gas y minerales, a través de los intereses de Estados Unidos. Análisis sofisticados les permiten llevar a cabo evaluaciones precisas para los titulares de derechos para la más alta competitividad.

3. Indian Energy Inc. Empresa dedicada al desarrollo de proyectos y evaluación de las minas, los impactos ambientales, acceso a hidrocarburos y transmisión eléctrica. Atiende la participación comunitaria y las prioridades de reglamentación, el diseño conceptual de un proyecto, control de costos y las restricciones medioambientales.

En julio de 2009, Nueva Delhi designó dos sitios a las empresas estadunidenses para construir reactores nucleares en la India, donde participa Indian Energy.

4. Hogan and Hartson Tribal Power Plan. Se reconoce su actuación como líder en energía nuclear, asesor de regulación nuclear de NRG Energy, defensora activa en denuncias contra el Tratado del Libre Comercio de América del Norte, y asuntos como la importación y exportación en los gasoductos, almacenamiento y transmisión de hidrocarburos.

5. Abengoa Solar EPC. Empresa española que actualmente invierte 180 millones de dólares para edificar en Tabasco una planta de cogeneración de energía de 300 MW de gas, la mayor de México.

6. General Electric OEM Power Block. Una de las principales empresas estadunidenses que provee de tecnología para las centrales nucleoeléctricas, diseña, construye, instala y da mantenimiento de la distribución eléctrica y equipamiento que sostiene las operaciones industriales con potencia y productividad. Entre los líderes de esta obra, afiliado a General Electric como gerente de proyectos, se encuentra Robert Sislbee, dedicado al negocio de generación de energía eléctrica por 25 años; laboró 10 años en la Marina Nuclear estadunidense como operador nuclear calificado, químico e instructor, y participó en los proyectos de energía nuclear y seguridad en Tailandia, Taiwán, Corea, España, Irlanda y Argelia.

7. Par Electrical Contractor, Inc. Clasificada en energía eléctrica y líneas de construcción, ubicada en Kansas City.

8. Quanta Services. Empresa subcontratada para construcción, mantenimiento y tecnología para energía eléctrica, telecomunicaciones, banda ancha por cable e industrias para gasoducto. Su capacidad incluye planificación, diseño, instalación, mantenimiento y reparación de redes de infraestructura. Su sede está en Houston, Texas.

9. Kiewit Energy Canada, Corp. Contratista industrial con sede en Calgary, Alberta, Canadá. Se especializa en ingeniería, adquisiciones y servicios de construcción, petróleo, gas, química, etanol y las industrias relacionadas con el proceso. Sus proyectos incluyen la construcción de instalaciones de tratamiento de arenas petrolíferas, instalaciones de drenaje de vapor asistida por gravedad, las expansiones de planta de gas, refinerías, instalaciones de cogeneración y proyectos de minas.

10. Aecom Environmental. Considerada superior entre las empresas de ingeniería, ha trabajado desde hace cinco décadas para el Departamento de Defensa de Estados Unidos en la construcción de casi 100 bases de investigación. Su experiencia con los programas de gobierno y militar, masiva y federal, le permite realizar los proyectos más grandes y complejos en cualquier parte del mundo. En algunos sitios cibernéticos se le relaciona con el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (Haarp, por su acrónimo en inglés).

Al mencionar el tema del financiamiento para este tipo de proyectos, el exdiputado Carlos Angulo ­–presidente de la comisión de Educación, Ciencia y Tecnología en la XIX Legislatura y quien formó parte de la reunión con los promotores de Cucapah Development, donde se expusieron los objetivos y alcances de la iniciativa de generación de energía– dijo que “hablan de procesos alternativos para generar energías alternas con celdas solares. Este grupo promueve donativos binacionales para su desarrollo. La intención es que las instituciones del gobierno lo conozcan, lo revisen y valoren su viabilidad para autorizarlos”.

El proyecto fue enviado para su revisión a las comisiones de Energía y Recursos Hidráulicos, de Protección al Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Agricultura y Ganadería, así como la de Educación, para impulsar su promoción con el fin de tener un impacto en la región. “Son proyectos de energía limpia a los que les tenemos que apostar”, según el exlegislador.

¿Qué es el Sistema Haarp?

Llaman la atención en la ciudad atardeceres previos a fuertes sismos con nubes de un intenso rosado. Algunos mexicalenses plasmaron en videos el pintoresco atardecer del 8 enero de 2010, cuando se presentó un sismo de 6 grados en la escala de Richter. El 3 de abril, la víspera del terremoto más devastador que ha tenido esta ciudad, en el Poniente, sobre el epicentro, en la Laguna Salada y la desgajada Sierra Cucapá, el cielo se pintó de colores intensos.

Un investigador del Instituto de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California, que pide reservar su nombre, muestra a Contralínea investigaciones científicas donde se rescata la importancia del Haarp, un programa ionosférico financiado por el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea, la Marina de Estados Unidos y la Universidad de Alaska. Su objetivo oficial es estudiar las propiedades de la ionósfera y potenciar los avances tecnológicos para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia (como la detección de misiles).

Hasta 2008, el Haarp había gastado aproximadamente 250 millones de dólares, financiados con impuestos, para su construcción y costos de operación. Las actividades del programa se realizan en la Estación de Investigación del Haarp Research, situada cerca de Gakona, en Alaska.

El principal dispositivo de la Estación Haarp es el Instrumento de Investigación Ionosférica IRI, un potente radiotransmisor de alta frecuencia que se emplea para modificar las propiedades en una zona limitada de la ionósfera. Los procesos que ocurren en dicha zona son analizados mediante otros instrumentos, tales como radares UHF, VHF y de sondeo digital, y magnetómetros de saturación y de inducción a ciertos proyectos para detectar energéticos. Se le identifica por provocar nubes de colores semejantes a una aurora boreal.

La radiación de radiofrecuencias se concentra y enfoca en un punto de la ionósfera, consiguiendo proyectar una cantidad de energía sin precedentes, que puede alcanzar hasta los 10 gigawatts. Así, el Haarp tendría la capacidad de modificar el campo electromagnético de la tierra.

Este proyecto estadunidense ha sido objeto de crítica y numerosos señalamientos. Acusado de ocultar su verdadero propósito “dirigido a la agitación de terroristas”, se le culpa por provocar catástrofes, como inundaciones, sequías, huracanes, tormentas y terremotos devastadores en Afganistán y Filipinas. En la televisión pública venezolana, el presidente Hugo Chávez culpó al Haarp de causar el terremoto de 2010 en Haití, el de Chile y también del sismo del 4 de abril en Baja California, México, por buscar yacimientos geotérmicos.

Según el geofísico investigador, el Haarp sería también una herramienta eficaz de disuasión que obliga a revisar los acuerdos de paz y de no proliferación de armas nucleares; supone además un instrumento válido para detectar posibles ataques de aviones o misiles en vuelo bajo. Otro dato significativo es que, según el gobierno de Estados Unidos, uno de los usos del Haarp es su capacidad para localizar yacimientos minerales, para buscar en los subterráneos misiles y túneles. Ésta es una faceta del proyecto en la que en el Senado se ahorran 15 millones de dólares. Y es un medio ideal para la búsqueda metódica para la prospección aeromagnética de yacimientos de petróleo, gas natural y minerales; no importa que sean en otro país.

Contralínea 214 / 02 de enero de 2011

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