El éxodo de los pesos

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Al niciar 2009, los propietarios de varios terrenos y casas o edificios localizados en Brownsville, Texas, no tenían ni la mínima esperanza de poderlos vender al corto plazo, debido a la desaceleración económica por la que atravesaba el sector inmobiliario en Estados Unidos, que provocó una severa falta de liquidez en el sector turístico en México. Miles cancelaron viajes, proyectos, inversiones.

Norberto Lacarriere Lezama

Matamoros, Tamaulipas

Entonces sobrevino un inusual e inesperado fenómeno, que a consecuencia de la inseguridad al otro lado de su frontera significó oportunidad de colocar dichos predios porque, a partir del primer trimestre de 2010, esos predios se comercializaron para la instalación de negocios con capital tamaulipeco. En algunos casos se dieron facilidades para los pagos, pero hubo quienes prefirieron no contraer deudas en dólares y saldaron su compromiso casi de inmediato o en plazos breves.

Al inicio no se tuvieron datos reales de cuánto dinero empezaba a fugarse del suelo mexicano, pero cuando esa misma violencia alentó aún más a los empresarios a irse al extranjero,  la Cámara Nacional de Comercio en Matamoros  anunció que estaban saliendo 210 millones de dólares invertidos en ambientes de Texas, libres de enfrentamientos en la vía pública, extorsiones, atracos u otros derivados de la violencia.

“Cuando llevas dinero eres bienvenido donde quiera”, señaló Francisco Galván Garza, miembro de los empresarios hoteleros que sostienen no querer hacer nada en México, pues además de las presiones sociales denuncia que se padece el acoso fiscal de toda clase de autoridades.

Como vicepresidente de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio, Julio Almanza Armas lanzó un comunicado con el siguiente mensaje dirigido al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa: “Le pedimos tregua y que cambie sus helicópteros de guerra por tractores para hacer más productivo el campo; que cambie ametralladoras por créditos para las empresas; que cambie granadas por empleos”.

El excandidato del PRD al Gobierno de Tamaulipas explicó que con esta medida los empresarios empezarían a recuperarse de los efectos de la inestabilidad social, por lo que a juicio suyo es urgente modificar la estrategia de la lucha del gobierno federal contra el crimen organizado.

En el mensaje, Almanza afirma que si el gobierno federal sigue obstinado en hacer de las “tranquilas calles campos de guerra” y no se da cuenta de que su plan falló, existe el riesgo de que en más ciudades se repita la situación de Ciudad Mier, que se ha convertido en un “pueblo fantasma” por el exilio de sus ciudadanos y los asesinatos”.

Una nueva forma de sequía

Los giros de esos establecimientos son de comida. Sus nombres son conocidos en la localidad y, aunque los dueños tenían pensado ampliarlos pero no de una manera súbita, al grado de irse junto con las compañías que son el fruto de 20 ó 30 años de trabajo.

Ante esto prevalece la incertidumbre entre los empleados de los restaurantes que ahora son sucursales en Matamoros, donde la vida nocturna hábil para los meseros, cocineros, cajeros y vigilantes termina a las nueve de la noche debido a la ausencia de comensales.

Mientras tanto, cruzando cualquiera de los cuatro puentes internacionales que conectan a tamaulipecos con territorio estadounidense, la actividad incluso aumenta los fines de semana con la visita de clientes tamaulipecos.

Luis, gerente de uno de esos centros de trabajo, admite que su patrón no ha hablado de cerrar un lugar que es famoso por sus cortes de carne, pero al no verle tan seguido como antes cree que el desinterés a la larga podría causar que el negocio termine por quebrar.

Hace menos de un año, aun con la incertidumbre y los rumores, las actividades concluían en la madrugada, pese a que ya desde entonces las ganancias habían caído en más de un 30% en comparación con los dos años anteriores inmediatos.

A principios de noviembre pasado también empezó a verse reflejada la poca demanda de contrataciones en salones de eventos y áreas especiales de restaurantes para realizar las tradicionales posadas o cenas de fin de año.

En los casos excepcionales existe un detalle inédito por parte de algunas empresas organizadoras, ya que los festejos iniciarán de manera anticipada a las dos de la tarde y terminarán a más tardar a las ocho de la noche.

Mientras los negocios se cierran, del lado americano sucede los contrario: según el alcalde de Brownsville, Pat Ahumada, “están abriendo negocios y comprando propiedades, se están integrando al comercio y hemos estado ocupados atendiéndoles”.

Emigdio Manuel García, decano de la hotelería en la región y presidente de un consorcio que incluye restaurantes, servicio de banquetes y tiendas, reconoce los colapsos que tienen al borde de la quiebra a varios negocios, ya que su principal mercado –el norteamericano– dejó de venir por la crisis económica que les limitó en sus planes y después, a consecuencia de la inseguridad que en ocasiones llega a ser maximizada en algunos medios de comunicación del lado americano.

Otra razón es porque durante el desarrollo de hechos de violencia se han tenido que cerrar por algunas horas los puentes internacionales.

Respecto a sus compañeros, dice que es desolador el destino que les ha tocado y señala hacia el tradicional mercado Juárez, que por décadas fue uno de los íconos comerciales en el primer cuadro de la ciudad pero que en la actualidad es una especie de sitio fantasma, por la escasez de clientes.

Los ejemplos ahí no paran. En la avenida álvaro Obregón, hasta 1995, todavía se notaba la presencia de cientos de extranjeros, tanto en primavera como en el invierno, pero ahora es esporádica la visita de los turistas y varios negocios cerraron. El último que estaba por hacerlo es uno famoso por su joyería de plata y artesanías únicas, donde los dueños ya no pudieron más y decidieron suspenderle.

En el caso de los restaurantes, bares y centros nocturnos, tampoco cuentan con los clientes habituales que antes solían ir. La mayoría padece de la psicosis que dejan ciertos comunicados amenazantes que advierten de “no salir porque habrá atentados esta noche en tales calles o a tales horas”.

Luz de esperanza

Pese a que durante la construcción de una nueva tienda departamental en Matamoros ocurrieron por lo menos cuatro enfrentamientos armados en la ciudad, los trabajos no se suspendieron y a principios de diciembre se inauguró, dando empleo directo a unas 90 personas. Asimismo, los pacientes que con frecuencia visitaban a odontólogos u otros especialistas en esta área de la frontera mexicana, poco a poco empiezan a regresar, luego de haber decidido no viajar a la localidad tras escuchar la recomendación de algunos cónsules de “no viajar”.

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