¿Violación o salvación de la UJED?

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En ocasiones extremas la ciencia médica se ve en la necesidad de tomar medidas radicales, con el fin de salvar vidas, tales como amputar alguna extremidad con el ánimo de preservar la vida misma. Por supuesto, tratando de ocasionar el menor daño posible, tal cosa podría decirse que ocurrió en la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) aunque para algunos eso signifique la violación de la autonomía universitaria y para otros salvar una institución educativa de tanto prestigio como la máxima casa de estudios del estado

Juan Carlos Tinoco

Si bien en la UJED se había vivido algunos años de tensa calma bajo el rectorado de C.P. Rubén Calderón Luján, para nadie es un secreto que el ex rector logró esto gracias a su afán de no abrir la universidad a todos los sectores que habitaban en ese momento, pero siempre privilegiando económicamente a todos los que pudieran ser disidente a su proyecto de perpetuidad al frente de la máxima casa de estudios de nuestro estado, por ello se entiende esa calma obscura ya que nunca como antes vimos una universidad políticamente hablando, tan distanciada de la misma sociedad, tanto que la única participación de la UJED, en las pasadas elecciones locales se dio cuando se supo de la preferencia del propio rector por el proyecto del  Lic. José Rosas Aispuro Torres, entonces candidato por la coalición “Durango Nos Une” conformada por los partidos PAN, PRD, CONVERGENCIA y algunos otras organizaciones sociales, pero ahí en fuera ningún otro grupo organizado de la universidad, participó con relevancia.

Pero no sólo esa calma se vio en el aspecto de participación política, pues hay que recordar que la UJED siempre estuvo al frente de luchas sociales que vinieron a nuestro estado, quizá el ejemplo más claro fue el famoso movimiento del Cerro Del Mercado, donde junto con la sociedad, salieron a las calle a exigir que se detuviera el saqueo minero en nuestro estado, movimiento que costó incluso una gubernatura. La calma que también afecto a la universidad, fue el pobre crecimiento que tuvo en el plan académico, y digo esto porque los números no mienten, la matrícula estudiantil, en los últimos años, bajo el rectorado de Rubén Calderón no aumento en base al crecimiento poblacional de nuestro estado que demandaba más espacios a los jóvenes y con esto obligando a unos a desistir de seguir estudiando, a otros emigrar a otras ciudades y solo unos cuantos a ingresar a universidades privadas.

Cabe destacar que esta calma que existió en la UJED, no fue del todo benéfica y más aún cuando la tarea primordial de toda universidad, sería estar en constante movimiento, luchando por expandirse y sobretodo cumpliendo con su cometido de formar nuevas generaciones de ciudadanos en igualdad de circunstancias competitivas en el escenario local, nacional y mundial para el desarrollo social, político, económico y académico de nuestro estado.

La historia de nuestro estado habrá de juzgar tarde que temprano, si la medida que tomó el congreso estatal el pasado mes de septiembre, fue benéfica o catastrófica, donde Luis Enrique Benítez presentó una iniciativa de reforma a los artículos 25 y 28 de la ley orgánica de la UJED, la cual fue aprobada por mayoría priista, dando paso a una sacudida a la propia universidad, ya que parte de la reforma consistió en evitar la reelección del rector, sacándola del espasmo en que se encontraba bajo el mando de Rubén Calderón, quien seguramente en estos momentos estará lamentándose de su falta de visión política debido a que no pudo defender lo que él llamó “violación universitaria”, porque nunca preparó ni permitió la creación de grupos eminentemente universitarios dispuestos a defenderse de una embestida del estado a su soberanía de esa magnitud, hay que recordar que se dio una defensa muy desorganizada y demasiado pobre, en cuanto a la movilización de los jóvenes universitarios, todo quedó en un intento y solo eso, incluso de manera tibia y temerosa, intentaron agarrar esa bandera, algunos actores políticos encabezados por quien venía de una derrota electoral, o sea el propio Rosas Aispuro.

Otro factor que desalentó esa pobre defensa, fue sin duda el señalamiento que se hiciera tanto a Rubén Calderón como a algunos de sus más cercanos colaboradores, en cuanto al manejo financiero que venía haciendo de los recursos económicos, que hasta el momento no ha sabido explicar de una manera clara y contundente, prefirió substraerse de la opinión pública, dando pie a la duda sobre su desempeño en este rubro.

Como se señaló al principio de este artículo, hay ocasiones que hay que tomar medidas radicales, con el fin de salvar causas perdidas, por ello habrá que ver si la decisión del congreso fue lo mejor, por lo pronto la Universidad Juárez sigue viva y en movimiento. Esa agonía que vivía, ahora se traduce en esperanza de trascender, buscando primero la estabilidad económica y después la académica, en beneficio de tanto joven, que hace unos años no veía ninguna posibilidad de acceder a un espacio en la UJED, con esto aumento la llegada de universidades privadas al estado.

El diputado Manuel Ibarra de Convergencia propuso la iniciativa de la creación de la Universidad Autónoma Analco del Estado de Durango, argumentando como ya se había comentado, las pocas oportunidades que tienen los jóvenes duranguenses debido a la deficiente inversión en educación superior, propiciando su emigración a otros estados. La Universidad Popular de Analco ofrece desde 2008 una alternativa educativa a los jóvenes del estado, constituida legalmente como una asociación civil que busca ampliar sus servicios de educación laica y gratuita.

Tras la reforma de la ley orgánica de la UJED, el congreso estatal nombró rectora interina a la Dra. Patricia Herrera Gutiérrez después de la destitución del rector en turno, ella asumió el cargo un corto periodo debido a que en Octubre se realizó la elección del nuevo rector quien cubriría el resto del periodo 2010 hasta el 2016, resultando electo el Lic. Luis Tomás Castro Hidalgo, quien al tomar la batuta ratificó su compromiso con los universitarios para trabajar en beneficio de la Universidad Juárez.

Las acciones al inicio de este nuevo rectorado son contundentes para el crecimiento de la UJED, la cual a cargo de Tomás Castro ha realizado para sacar del conflicto a esta universidad, como ejemplo esta la entrega de la nómina universitaria y parque vehicular, cumpliendo con la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, por parte del secretario general, Ing. Vicente Reyes Espino, acompañado del C.P. Víctor Nevárez Nevárez, director de Desarrollo y Gestión de Recursos Humanos de la UJED por ordenes del rector, a la fracción panista en el H. Congreso del Estado, quienes solicitaron esta información, la cual fue entregada en tiempo y forma, la cual posteriormente será sujeta a revisión; la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES) máximo organismo que reúne las universidades del país, que preside el rector de la UNAM José Narro Robles, emitió un desplegado en el cual se exige respeto a la autonomía de UJED debido a los sucesos ocurridos en el mes de Septiembre, al cual el congreso estatal menciona que respetan la opinión y acciones de éste organismo, al igual el rector de la UJED menciona que el conflicto ha sido superado y que ya no es sino el trabajo de los universitarios lo que debe interesar a la ANUIES.

Finalmente habremos de esperar para ver resultados en este 2011, de esta sacudida a la conciencia universitaria, esperando que aunque dolorosa, era totalmente necesaria, para lograr un trabajo sobresaliente y transparente como el que ha tratado de llevar acabo el actual rector.