Autor:

Ixtli Martínez, periodista oaxaqueña, fue herida de bala mientras realizaba su trabajo periodístico. El ataque a la corresponsal de MVS Radio pudo ser dirigido, acusan sus colegas

El ataque a quemarropa contra la corresponsal de Noticias MVS, Ixtli Martínez, pudo ser dirigido, dice Soledad Jarquín Edgar, periodista oaxaqueña y Premio Nacional de Periodismo.

Colega de la periodista oaxaqueña, Jarquín Edgar opina que, “como periodista, siempre tienes un riesgo, pero más en estos tiempos en que en Oaxaca se vive con intolerancia y el gobierno no da resultados”.

Acusa que el gobierno de Ulises Ruiz a recrudecido el ambiente social, y “para combatir las exigencias ciudadanas, paga grupos porriles y paramilitares. En medio de este combate, están los periodistas”.

“El ataque pudo ser dirigido. Ixtli quizá era una periodista incómoda porque sus trasmisiones de radio no van de acuerdo con la agenda ni el discurso del gobernador. Ella cuestiona y transmite sobre la problemática social que se vive en Oaxaca”, dice Soledad Jarquín.

Ixtli Martínez fue herida de bala en la pierna izquierda la mañana del 10 de junio. El ataque, a quemarropa, “multifracturó” el fémur izquierdo. Tendrán que pasar 48 horas para que pueda ser intervenida quirúrgicamente. Ella se encuentra en situación estable, aunque angustiada, informó su esposo, el también periodista Virgilio Sánchez.

Riesgo latente

La mañana del 10 de junio era “agitada” en materia informativa: manifestación de alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), movilizaciones de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y un platón de organizaciones sociales en el zócalo de la ciudad.

Ixtli Martínez se encontraba en las instalaciones de la UABJO. Ya había librado el ataque con palos y piedras que los porros de la Facultad de Derecho lanzaban contra estudiantes que exigían al rector la validez de estudios, luego de varios cambios administrativos en la facultad, relata su amiga y colega Patricia Briseño.

Patricia Briseño, corresponsal del periódico Excélsior y Radio Fórmula, cuenta que, desde hace dos semanas, la situación es tensa en esta área universitaria. “Como reporteros, ya tenemos ubicados a algunos porros, y a Rafael Torres Valdés, rector, y Abraham Martínez Alavés, su secretario, como los pagadores de éstos”, afirma.

La corresponsal de Excélsior coincide con la hipótesis de Jarquín Edgar de que el ataque pudo ser dirigido, y advierte: “El asunto no es aislado; el esposo de Ixtli, Virgilio Sánchez (corresponsal del periódico Reforma), también ha sido incómodo para el gobierno. Ahora más que inició el proceso electoral”.

La reportera acusa que, la semana pasada, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló a Virgilio Sánchez de haber emprendido una campaña en contra del candidato del PRI, Eviel Pérez Magaña. Pero, dice, hay más periodistas incómodos.

Justo el 2 de junio pasado, el reportero de Reforma publicaba que según denuncias de funcionarios del gobierno, el programa Unidades Móviles para el Desarrollo “es utilizado para beneficiar electoralmente al priista Eviel Pérez Magaña; opera a discreción del gobierno de Ulises Ruiz, pues no aparece ni como entidad independiente ni en la estructura de las dependencias estatales”.

Sin embargo, el riesgo para el ejercicio periodístico en la entidad se agudizó desde 2006 luego del movimiento del magisterio y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, comenta Patricia Briseño. “Ya nos estábamos acostumbrando a las agresiones, a cubrir notas entre balas, piedras, gases lacrimógenos. El gobierno y los grupos fácticos ya mataron extranjeros, líderes sociales, políticos… y ahora, otro periodista”.

Fuente: www.contralinea.com.mx

Comments

comments