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En cuanto a libros, con motivo del bicentenario y el centenario, aparecen biografías como la investigada y escrita por Susana Quintanilla. Nos ofrece la trayectoria de Martín Luis Guzmán (1887-1976), villista consumado, quien vivió a caballo entre el periodista y el escritor atrapado en las erupciones de la violencia revolucionaria que arrasó al porfirismo y sus secuelas, como la continuación del antiguo régimen que quiso levantar cabeza en el victorianohuertismo y culminó en la etapa posrevolucionaria obregonistacallista. A éstas sobrevivió Martín Luis Guzmán y sobrellevó la metamorfosis de la paralización que devino en institucionalización, con el último estertor revolucionario-posrevolucionario del cardenismo, para en su senectud caer en brazos del díazordacismo, fascinado por una paz social que exhibió grietas con el aborto del autoritarismo en 1968 y 1971. Así cerró Martín Luis Guzmán su protagonismo que perdura en sus dos grandes obras.


Adentrarse en la prosa periodística de éste, para entonces escritor consumado, en La sombra del caudillo y El águila y la serpiente, es recrear el corazón de la Revolución Mexicana, para palpitar al ritmo cardiaco de las luchas que derivaron tras el derrocamiento-huída del porfiriato y su protagonista el héroe-antihéroe Díaz, y seguirle los pasos a Carranza (con sus carranclanes y de quien desconfiaba Martín Luis Guzmán), Obregón, Calles, el héroe completo Pancho Villa, de su igual Zapata y de tantos otros que supieron encabezar a un pueblo más campesino que minero y fabril. Nación y dirigentes dispuestos a deshacerse del continuador del porfirismo: Victoriano Huerta (a quien calderonismo y panismo tratan de reivindicar con el militarismo desatado sin ejercer el artículo 29 constitucional, de la Constitución de 1917, la culminación de la revolución que tuvo, entre sus hombres intelectuales, a Martín Luis Guzmán).

Susana Quintanilla (autora también de Nosotros. La juventud del Ateneo de México) nos presenta al villista de pensamiento y acción, el “amiguito” a quien el Centauro del Norte miró fijamente y supo que era el “compañerito”; que fue secretario particular y luz ilustrada del Villa inmortal en las páginas de la historia nacional y, como Zapata, admirado fuera de nuestro país. De un Villa héroe permanente del pueblo mexicano, que sacudió las entrañas patrióticas de Guzmán y por el que éste ingresó “de las aulas universitarias a pleno movimiento armado”. Es una biografía que puede servir de imán para la lectura del escritor posvillista y posrevolucionario, que es actor de gran parte del estallamiento social que se atrevió a provocar el singular Madero y los iniciadores prometeicos que incendiaron el antiporfirismo. Y que “comprendió que la mejor forma de acercase a su punto cardinal (de un norte que no estaba en el cielo, sino en la patria) era el periodismo y no el evangelio”.

Ficha bibliográfica:

Autora: Susana Quintanilla

Título: A salto de mata. Martín Luis Guzmán en la Revolución Mexicana

Editorial: Tusquets Editores, 2009

cepedaneri@prodigy.net.mx

Fuente: Contralínea 179  25 de Abril de 2010

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