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La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación paga casi 60 millones de pesos por “pertenecer” a siete organismos internacionales que “orientan” proyectos de producción agropecuaria del país. La Auditoría Superior de la Federación detecta que las aportaciones millonarias de 2008 no están “debidamente” autorizadas


Unos 60 millones de pesos son entregados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) a organismos internacionales vinculados al sector agroalimentario. La fiscalización de la Cuenta Pública 2008 revela que los pagos “no están debidamente autorizados” ni se cuenta con manuales de procedimiento para hacer uso del erario.

Los recursos pagados a siete instituciones suman 59 millones 343 mil 200 pesos, los mismos que superan en un 2 mil 71 por ciento el presupuesto asignado durante el mismo año fiscal al municipio más pobre del país: Coicoyán de las Flores, Oaxaca. A este lugar, enclavado en la Sierra Mixteca, llegaron subsidios por apenas 3 millones de pesos en “beneficio” de unos 2 mil 600 campesinos.

De acuerdo con el Informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2008, elaborado por la ASF, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) fue el organismo internacional que más recursos del erario mexicano recibió en 2008. La “cuota” entregada fue de 42 millones 417 mil 800 pesos, equivalente al 71 por ciento.

En tanto, Coicoyán de las Flores, Oaxaca, sólo obtuvo 2 millones 864 mil 177 pesos durante el mismo año fiscal, a través de los programas de Apoyos Directos al Campo (Procampo) e Ingreso Objetivo, como muestran los padrones de beneficiarios concentrados en la herramienta digital “Subsidios al campo en México”.

Este municipio es el más pobre del país, según reportó en 2005 el Consejo Nacional de Población. Aquí se registra un índice de desarrollo humano de 0.4555, similar al de África subsahariana, indica el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de México.

Información pública de la FAO indica que, desde 1977, la dependencia de la Organización de las Naciones Unidas ha ejecutado 140 proyectos en el país, enfocados al sector. Durante los mismos 33 años, y sobre todo en los últimos 25 años, se han incrementado las deficiencias estructurales de los procesos productivos y de comercialización en el campo mexicano.


IICA dobla la plana

El segundo organismo beneficiado con recursos millonarios es el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con 12 millones 580 mil 500 pesos, indica el informe de la ASF.

La institución que encabeza el mexicano Víctor Manuel Villalobos Arámbula, desde el 30 de octubre de 2009, entra también en el listado de organismos a los que se les pagaron cuotas sin que estuvieran autorizadas debidamente, según el máximo órgano de fiscalización del país.

Ya en 2005, la ASF había documentado que las “cuotas” pagadas al IICA eran “onerosas y excesivas”. Además, detectó que personal que labora para Apoyos y Servicios Agropecuarios se encontraba en la nómina del organismo internacional, como una “estructura paralela” al organismo descentralizado de la Sagarpa.

El monto entregado a IICA en 2008 representa el 21 por ciento del total de las aportaciones. Éste se suma a los 1 mil 584 millones 456 mil 37 pesos asignados durante las administraciones de Javier Usabiaga y Alberto Cárdenas Jiménez, al frente de la dependencia federal encargada de atender al sector agropecuario del país.

Víctor Suárez Carrera, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, sostiene que el brazo agropecuario de la Organización de Estados Americanos es la “caja chica” de la Sagarpa, pues “le permite al secretario y a los subsecretarios contratar personal que ellos quieren, despachos, investigadores, comprar mobiliario, equipo que de otra manera no podrían hacer”.

En tanto, la oficina del IICA México dice en su portal de internet que “tiene como objetivo cumplir con los mandatos institucionales, redoblando sus esfuerzos para colaborar con los grandes desafíos del país en el logro de una agricultura próspera, económica y socialmente sustentable para todos los pobladores rurales y la sociedad mexicana en su conjunto”.


Cuotas por el 8 por ciento

Otras cinco instituciones recibieron recursos de la hacienda pública por 4 millones 344 mil 900 pesos, muestra el documento elaborado por el máximo órgano de fiscalización del país, equivalente al 8 por ciento del total de aportaciones.

El dinero público asignado a la Organización Mundial de Sanidad Animal u Oficina Internacional de Epizootias (OIE) asciende a 1 millón 355 mil 800 pesos. También la Organización Norteamericana de Protección a las Plantas recibió 1 millón 271 mil 800 pesos; la Organización Internacional del Café, 710 mil 400 pesos; el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, 529 mil 900 pesos, y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria obtuvo 477 mil pesos, muestra el “Informe de las auditorías financiera y de cumplimiento”, con folio 08-0-08100-02-0017, de la ASF.

Además de las observaciones ya comentadas, el dictamen del órgano de fiscalización, encabezado por Juan Manuel Portal Martínez, indica que los 1.3 millones de pesos pagados al OIE carecían de documentación comprobatoria que soporte las cuotas y aportaciones entregadas.

De no contar con la documentación en 30 días hábiles, dice la ASF, la Sagarpa deberá “recuperar” el monto pagado.

La cifra, 1 millón 355 mil 800 pesos, es similar al presupuesto de Santiago Tlazoyaltepec, Oaxaca –por el que se subsidiaron a 1 mil 231 campesinos de los programas Procampo e Ingreso Objetivo, revelan los padrones oficiales.


Filosofía de IICA

Los “valores” que la oficina del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) difunde en México son semejantes a los de la iniciativa privada, no obstante que sus programas supuestamente van dirigidos a campesinos pobres y jornaleros agrícolas.

Como compromiso, expone: “Todo el personal se encuentra comprometido en un trabajo de equipo para responder, con oportunidad, a las solicitudes de cooperación técnica y apoyos administrativos por parte de nuestros socios-usuarios, buscando su satisfacción y la mejora continua de nuestros servicios”.

Su visión: “Representar al IICA ante el gobierno y las instituciones públicas y privadas de México, buscando fortalecer su liderazgo como organismo especializado, ofreciendo servicios de cooperación de alta calidad, con el propósito de propiciar y apoyar la transformación integral de la agricultura y el medio rural mexicanos, en un marco de desarrollo sustentable para beneficio de todos los pobladores rurales”.

La misión del IICA en México, según su portal electrónico, es “desarrollar actividades de cooperación técnica y servicios administrativos conducentes a brindar apoyo a las autoridades gubernamentales y entidades públicas y privadas en general, tanto en el diseño de propuestas de solución a los grandes retos de la agricultura, como en la ejecución de las políticas que contribuyen a mejorar las condiciones de la vida rural”.

Los valores que tutela el IICA son:

Ser entusiastas, positivos y colaborativos

Ser responsables

Disposición a trabajar en equipo

Profesionalismo

Respeto a las personas y al trabajo

Compromisos en cambio de actitud y con el trabajo

Ser crítico y objetivo

El IICA trabaja conjuntamente con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; la Subsecretaría de Desarrollo Rural; el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria; el Sistema de Información Alimentaria y Pesquera, y el Instituto Nacional para el Desarrollo de Capacidades del Sector Rural.

Además, colabora con la Secretaría de Relaciones Exteriores por medio de la Subsecretaría de Cooperación Internacional, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agropecuarias y Pesqueras; centros universitarios como: el Colegio de Postgraduados, la Universidad Autónoma de Chapingo, la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma de Morelos. Así también, con la Fundación para el Desarrollo Rural y el Consejo Nacional Agropecuario. (ER)


FUENTE: CONTRALÍNEA 177 / 11 DE ABRIL DE 2010

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