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Las comunidades del pueblo indígena achuar inician movilizaciones ante la contaminación y depredación del medio ambiente que ocasiona la trasnacional PlusPetrol. La compañía petrolera que se publicita como especialista en desarrollar trabajos en “contextos sensibles y zonas inhóspitas” incumple las propias normas legales ambientales, reconocen las autoridades peruanas

Milagros Salazar / IPS-Voces de la Tierra

Lima, Perú. Líderes del pueblo achuar –comunidad indígena de la Amazonía Peruana– reclaman medidas inmediatas al gobierno de Perú para solucionar los graves problemas de contaminación en el río Corrientes, en plena selva amazónica. En los próximos días se reunirán con delegados de la firma de hidrocarburos PlusPetrol, responsable de estos daños.

“No se ha realizado una buena cura de los daños ambientales en nuestro territorio. No se ha hecho lo suficiente y hay evidencias claras de la contaminación de nuestros ríos y cochas (lagunas)”, dijo a IPS el achuar Guevara Sandi Chimboras, tesorero de la Federación de Comunidades Nativas del río Corrientes (Feconaco).

Sandi Chimboras, quien también fue contralor ambiental de su comunidad para proteger los impactos de la actividad hidrocarburífera, señaló que en lo que va del año los nativos han detectado 10 derrames de petróleo en la zona del río Corrientes y que el 21 de este mes se detectó otro en el lote 1 AB.

El pueblo achuar sufre la contaminación ambiental en sus territorios desde la década de 1970, cuando comenzó la explotación petrolera con la presencia de la firma estadunidense Occidental Petroleum Corporation.

A partir de 1996, la compañía de capitales argentinos PlusPetrol Norte opera en las cuencas altas de los ríos Pastaza, Corrientes y Tigre, y desde 2000 ha extendido su área de intervención.

Dicha etnia está ubicada en la región de Loreto, en el noreste de Perú, y cuenta con 31 comunidades que agrupan a 8 mil habitantes, de los cuales entre 3 mil y 4 mil son víctimas directas de la explotación petrolera, según la organización no gubernamental Racimos de Ungurahui, que trabaja en la defensa de los derechos del pueblo achuar.

La preocupación de los nativos ha crecido mucho más en los últimos días luego de que E-Tech, una organización de ingenieros de Estados Unidos, divulgó un informe en el que se concluye que PlusPetrol no ha respetado métodos oficiales, normas nacionales ni internacionales en las acciones de remediación ambiental del lote 1 AB y que el gobierno no ha fiscalizado ese cumplimiento adecuadamente.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos de E-Tech hicieron sus investigaciones en cuatro sitios importantes del lote 1 AB, lamentablemente no pudieron ingresar al lote 8 debido al difícil acceso y al transporte, aseguraron.

En 2005, E-Tech ya había realizado un reporte sobre las condiciones de la disposición de aguas producidas y el costo estimado para reinyectar las aguas contaminadas según el estándar internacional.

Ese estudio inicial sirvió de base para que el Ministerio de Energía y Minas elaborara un proyecto de ley en materia de hidrocarburos que exigía a los nuevos proyectos petroleros que reinyectaran sus aguas producidas en las tareas de extracción.

La norma, como finalmente fue promulgada, no contempló a los proyectos que ya existían, como el caso de PlusPetrol. Sólo en mayo de 2006 se consiguió un compromiso de la empresa al respecto.

El documento advierte que el crudo y los desechos tóxicos dejados por Occidental Petroleum, antecesora de PlusPetrol, continúan contaminando el ambiente y representando un grave riesgo para la salud local del pueblo achuar.

El dirigente indígena asegura que en total existen 14 contralores ambientales de las comunidades que vigilan diversas zonas y pueden dar fe de los hallazgos de E-Tech, organización a la que solicitaron la evaluación meses atrás.

Por ello, la Feconaco ha solicitado a los representantes de PlusPetrol una reunión en la que exigirán que la empresa asuma nuevos compromisos para que corrija las acciones de remediación.

“También queremos que el gobierno se ponga fuerte para respaldar nuestro pedido a la empresa porque esta contaminación viene de hace tiempo”, aseguró a IPS Sandi Chimboras.

El dirigente achuar Henderson Rengifo, de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Amazonía Peruana, informó a IPS que esa organización coordina con el Ministerio de Energía y Minas y de otros sectores del gobierno central involucrados para que tomen acciones ante los hallazgos del E-Tech.

El informe señala, además, que los niveles de hidrocarburos totales de petróleo (HTP) que se encontraron en los cuatro sitios elegidos para el estudio fueron entre 2 y 55 veces más que los valores obtenidos en las muestras que utilizó el gubernamental Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minas para certificar el cierre del proyecto en el lote 1 AB.

Los sitios denominados Huayruri 12 y Jibarito 16 no alcanzan los requisitos peruanos para un certificado de cierre debido a la existencia de petróleo crudo libre.

La investigación de E-Tech señala que hay presencia de agentes contaminantes como compuestos orgánicos volátiles en seis zonas que afectan a fuentes de agua entre lagunas, quebradas y ríos que alimentan al pueblo achuar.

Uno de esos puntos críticos es la zona Jibarito 16, donde se han encontrado elementos tóxicos en el agua de la quebrada que vierte al río Corrientes.

Una situación similar se presenta con la zona de Kampa Entsa, que es la entrada de agua potable en la Estación Dorissa, que no sólo abastece a la producción de PlusPetrol, sino que también es una fuente utilizada por los achuar río abajo.

“Ni la empresa ni el Estado han realizado un trabajo responsable. Hay algunas cosas que han mejorado pero siguen poniendo en peligro la vida de los achuar al hacer un trabajo a medias”, señaló a IPS Rengifo.

Hay estudios gubernamentales que admiten la contaminación de niños y niñas del pueblo achuar por cadmio y plomo. Un informe de 2006 reveló que 98.6 por ciento de los 74 menores de la cuenca del río Corrientes que fueron examinados superaban los valores límites de cadmio, de 0.1 miligramos por litro de sangre, y en 97.3 por ciento sobrepasaban inclusive la concentración habitual de este metal en fumadores, de 0.2 miligramos.

Además, 37.8 por ciento de los menores se encontraban en niveles de riesgo, es decir con concentraciones de 0.21 a 0.50 miligramos de cadmio por litro de sangre, y 59.4 por ciento sobrepasaba el límite de tolerancia biológica de cadmio, superior a 0.5 miligramos. El escenario fue similar en las muestras de la población adulta.

El informe de E-Tech también revela que la falta de medidas para controlar la erosión amenaza a las quebradas y ríos de la localidad y que se han detectado agentes tóxicos en zonas donde se amenaza la vida de los peces en los ríos que son la base de la alimentación de estos pueblos.

Al respecto, E-Tech señala que, respecto de la presencia de niveles de zinc, no se respetó la guía del Ministerio de Energía y Minas (MEM) que protege los recursos pesqueros y la vida acuática.

“Las muestras que tomó E-Tech excedieron los niveles que contempla el MEM”, agrega el documento. Sin embargo, pese a estas irregularidades, el gobierno dio por terminadas las acciones de remediación. Los nativos consideran que el capítulo no debe cerrarse y hay un daño que reparar.

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